

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Llegó casi como un intruso, como un actor secundario. Era segundo suplente, pero las sucesivas deserciones por lesión de Franco Squillari y Mariano Puerta le permitieron un lugar en la Copa Argentina. Edgardo Massa, entonces, apareció en silencio. El formoseño, entrenado por Luis Lobo, se enteró de que iba a jugar ayer a las 14, ocho horas antes del partido programado, pero eso no le impidió jugar en gran forma ante el chileno Nicolás Massú, número 12 del mundo y principal favorito de la competencia, por 7-6 (8-6) y 6-3.
Ayer, frente a entusiastas 3800 espectadores, Massa, de 22 años y 349° del Ranking de Acceso, dio otro golpe sorpresivo sobre la carpeta asfáltica del Buenos Aires Lawn Tennis Club: se consagró finalista del certamen al batir por 2-6, 6-1 y 7-5 a Juan Ignacio Chela y se medirá hoy, desde las 19 (transmite ESPN+), con el ganador del match que al cierre de esta edición disputaban Gastón Gaudio y Guillermo Cañas.
Massa se impuso en un partido discreto, marcado por los altibajos, con muchos errores no forzados y por eso cambiante en el resultado. El formoseño mpezó con muchas equivocaciones, pero lentamente fue emparejando el desarrollo.
Chela decayó en su juego al comienzo del segundo set. En el tercero, el formoseño marcó rápidas distancias: se escapó 4-1 y parecía que tenía el partido a su merced. Pero falló en varios puntos y Chela se recuperó para poner la paridad 5-5. Fue en ese momento en que apareció Massa, que quebró el saque de su rival y se quedó con todo sin dudar. Ahora, apuesta a llevarse el premio máximo, de de 27.000 pesos (el finalista cobrará $ 13.000).
Ausente del circuito durante siete meses en esta temporada por una serie de lesiones, Yayo Massa, el rubio de aspecto vikingo y fanático de Boca, viene de ganar dos futures en Chile y en Uruguay, e intenta recuperar el terreno perdido en el ranking, para lo cual cuenta con el apoyo de Carlos Musi como sponsor de su campaña. Y el triunfo ante Massú, más allá de que se trató de un torneo sin los puntos en juego, puede ser un buen punto de partida en el camino de la recuperación.
Con tres jornadas disputadas, el balance provisorio de la Copa Argentina es satisfactorio. La mayor innovación, que consistió en el cambio de una cancha rápida en lugar del tradicional polvo de ladrillo, fue bien recibida por los jugadores, que están realizando la pretemporada con miras a la gira que concluirá en el Abierto de Australia.
En líneas generales, los tenistas se mostraron conformes con la superficie veloz de color lila, que se instaló con un costo cercano a los 40.000 pesos y que se mantendrá hasta fin de año para que los jugadores puedan entrenarse allí.
La Copa Argentina llega a su conclusión con una grata sorpresa: se llama Edgardo Massa. Llegó en silencio. Hoy todas las luces lo apuntarán a él.
"Hasta ahora, el saldo es muy positivo. Lo mejor fue la aceptación de la gente al cambio que hubo en el Buenos Aires; lo mismo sucedió con los jugadores, los sponsors y el club", comentó Pier Squillari, que además de ex tenista y hermano de Franco, es el director junto con Luis Lobo de NOS Eventos Nuestros, la empresa organizadora de la competencia.
La apuesta para el año próximo es volver a realizar este certamen, y desarrollar un torneo de características similares a mediados de la temporada.
