Masters 1000 de París: la "maldición" de Rafael Nadal que hace que no sea favorito en el Masters

Cuando juega bajo techo, el cielo se pone más oscuro para Rafael Nadal, que reconoce que no tiene el mismo rendimiento que en otras superficies y a cielo abierto.
Cuando juega bajo techo, el cielo se pone más oscuro para Rafael Nadal, que reconoce que no tiene el mismo rendimiento que en otras superficies y a cielo abierto. Fuente: AFP
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7 de noviembre de 2020  • 19:30

"Estuve competitivo, llegué hasta las semifinales luego de mucho tiempo sin jugar en indoor, pasé bastante tiempo en la pista, me sentí bien mentalmente, tuve una buena actitud, jugué buen tenis algunos momentos", fue el análisis de Rafael Nadal, que descubrió la parte positiva de la derrota frente a Alexander Zverev por 6-4 y 7-5, por el Masters 1000 de París, en la antesala del Masters. En una superficie similar, un año atrás, en Londres, el alemán le había ganado al español también en dos sets: 6-2 y 6-4.

Parece una tarea imposible descubrir la parte vulnerable, "humana" del mallorquín, que acaba de alcanzar los 20 grandes en el último Roland Garros (13 títulos en París), una marca con la que iguala a Roger Federer.Es el más grande sobre polvo de ladrillo y, para un buen número de especialistas, el más influyente de todos los tiempos. ¿Qué cosas le faltan? Lo tiene casi todo: 35 Masters 1000, una medalla dorada, cinco Copa Davis... Sin embargo, nunca ganó el Torneo de Maestros, el fin de fiesta de todos los años, que desde 2009 se desarrolla en Londres, bajo techo y sobre cemento, factores que no favorecen a Nadal. Rafa obtuvo apenas dos trofeos en estas condiciones entre los 86 que figuran en su trayectoria: Madrid 2005 y San Pablo 2013. Demasiado poco en la proporción, y hace demasiado tiempo.

Alexander Zverev le había ganado a Nadal en el Masters de Londres y ahora lo hizo en el M-1000 de París; el alemán definirá ante el ruso Daniil Medvédev.
Alexander Zverev le había ganado a Nadal en el Masters de Londres y ahora lo hizo en el M-1000 de París; el alemán definirá ante el ruso Daniil Medvédev. Fuente: AP

París-Bercy, un clásico de cada temporada, sigue siendo una cuenta pendiente para el español, que ya tiene 34 años. Su apetito se mantiene inalterable, pero hay escenarios que parecen un desafío indescifrable para el español. Una nueva derrota lo muestra. "No hay ninguna maldición, ni mucho menos. Es un torneo complicado por las condiciones. No ganar un Masters 1000 no es una cosa anormal. Ganas o pierdes porque juegas contra los mejores del mundo. Como he dicho antes, es una superficie complicada, por lo que es más difícil ganar torneos para mí. La única maldición que existe es que mis rivales han jugado mejor que yo", respondió, con su soltura habitual.

La definición de la derrota de Nadal frente a Zverev

De todas maneras, es un llamado de atención rumbo al Masters, que comenzará el domingo 15. "Tengo que mejorar un poco más la devolución y el revés. Con esas dos cosas quizás tenga más opciones para el triunfo. Adquirir más confianza con el revés es clave. Voy a hacer todo lo posible para poder tener mis oportunidades en Londres", asumió. Lo sabe muy bien: el principal candidato es Novak Djokovic, el número 1 mundial.

El último punto de Medvédev vs. Raonic

"Me siento muy bien en estos momentos. Estoy en una final de Masters 1000 y eso es una razón para estar feliz. Le gané a Rafa, algo que no es nada fácil: creo que todo el mundo está de acuerdo conmigo en eso", advirtió Zverev, que definirá el título este domingo, desde las 11 de la Argentina, frente a Daniil Medvédev, el verdugo de Diego Schwartzman. El ruso alcanzó la final al superar al canadiense Milos Raonic por 6-4 y 7-6.

Una maravilla de passing de Rafa en un Masters anterior

El ganador del choque decisivo en París, lógicamente, será un serio candidato en Londres, donde se acabará una temporada atípica, que al menos en la segunda parte del año tuvo bastante acción.

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