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NUEVA YORK (de un enviado especial).- Como si el carrusel de sacudones anímicos en el que desde hace un tiempo viaja Juan Martín del Potro no fuera suficiente, anoche el tandilense se conmovió con una ovación de las que no existen en el tenis. En Nueva York, cuando estaba 2-5 en el cuarto set y se encaminaba a recibir el servicio de Stan Wawrinka en lo que apuntaba a ser el último game de una derrota, escuchó un “olé, ole, olé, olééé, Delpooo, Delpo...” y una aclamación que pausaron por más de 80 segundos el partido.
Era la 1.20 y ya quedaba muy poco público en el Arthur Ashe –no más de 3000 personas donde caben 23.000–, pero la mayoría cantó, gritó y aplaudió por ese argentino que había sufrido y luchado demasiado para volver a ser tenista. El umpire francés Pascal Maria no pidió silencio, y el suizo Wawrinka, en lugar de quejarse o intentar sacar en seguida, dio unos pasos atrás para que Del Potro se adueñara del momento que le regalaban algunos compatriotas y muchos neoyorquinos. Las pantallas gigantes lo mostraron en primer plano mientras aplaudía a los espectadores con su raqueta y se cubría los ojos para contener las lágrimas.
TODO EL ARTHUR ASHE CANTA PARA @delpotrojuan! Y asi se emociona nuestra querida Torre: pic.twitter.com/kJ61V0efKS&— HV Delpo (@HinchadaDelpo) 8 de septiembre de 2016
La eliminación en cuartos de final del US Open pasó a un segundo plano. O tercero. Y cuando Juan Martín dejó la cancha con sus bolsos, nuevamente aclamado, Wawrinka lo aplaudió durante todo el trecho. “Es algo difícil de describir con palabras. Nunca olvidaré esto. Es más grande que ganar cualquier partido. Estoy muy orgulloso de recibir esto de la gente, porque hice un gran esfuerzo para jugar de nuevo al tenis. Me hicieron muy feliz esta noche, tanto que no importa el resultado. Es el mejor premio y lo más fuerte que me llevo de este US Open”, sostuvo Delpo un rato más tarde, ya en la conferencia de prensa.
En el encuentro con los periodistas, de vez en cuando emitía suspiros, que más que de cansancio –estaba agotado– parecieron de emoción. “Es increíble. La verdad que... En Río fueron todos los partidos así, como éste. Pero estaba cerca de la Argentina y estaba lleno de argentinos. Ahora estamos en Nueva York. Esto vale mucho más que un partido, que un torneo. Fue por el esfuerzo que hice para jugar, no porque estuve en cuartos de final”, comentó.
Y esto agregó Del Potro tras su despedida de su campeonato favorito:
Hace dos meses estaba perdiendo primeras y segundas ruedas, contra jugadores 80 del ranking. Y ahora estoy peleando en el mismo nivel que los top
De lo sentimental a lo deportivo: “No es lindo perder, pero lo que viví en el último game... Es muy difícil que le pase a cualquier otro jugador del circuito. Nunca vi algo así. Si uno se guía por la gente, claramente el ganador era yo, aunque el score marcaba otra cosa. Wawrinka va a jugar la semifinal, pero yo me quedo con la linda sensación de lo último y con el gran torneo que tuve. Me gustaría estar lo antes posible en igualdad de condiciones con los mejores para sentir que si pierdo lo hago por errores míos, y no por cosas que exceden lo tenístico”.
El progreso: “Hace dos meses estaba perdiendo primeras y segundas ruedas, contra jugadores 80 del ranking. Y ahora estoy peleando en el mismo nivel que los top, y ya vencí a Djokovic, Rafa, y tuve un gran partido con Murray. Wawrinka es el número 3 del mundo y estoy ahí. Pero necesito seguir trabajando, recuperar mi físico, y entonces tendré una chance de jugar en las mismas condiciones”.
Su estado: “Mi tenis está empezando a responder como quiero, pero físicamente estoy todavía bajo. No estoy en el mismo nivel que estos muchachos. Sólo debo mantenerme sano y esperar a la pretemporada para estar al 100% para el próximo año”.

El balance personal del certamen: “Ya estoy top 100, eso es bueno. No voy a pedir más invitaciones [sonrisa]. Todo acá es positivo para mí y estoy muy complacido de eso”.
El gesto de Wawrinka: “Él fue muy respetuoso cuando la gente empezó aplaudir, y se fue más atrás. Lejos de enojarse, entendió el momento. Le agradezco”.
El juego del rival: “Fue más inteligente que yo en el final. Me hizo correr mucho. Y quedé exhausto después del tercer set. Aprovechó las chances y tuvo un buen partido”.
El análisis: “Cuando me vio cansado pisó el acelerador. Él se fue atrás a recibir el saque y empezó a meterla y meterla. Hay cosas por mejorar, pero el balance es mucho más que positivo y estoy un lugar donde no imaginé estar”.
Lo que le falta: “Por autocrítica o amor propio, sé que todavía puedo más. Por el lado de mi revés tengo mucho por mejorar. Físicamente no estaba preparado como para jugar un partido de cinco horas en un cuarto de final de Grand Slam. Quiero estar bien en lo mental, en lo físico, en el revés, para jugar de igual a igual. Lo bueno es que no me conformo. Después de lo de Río podría estar en Tandil, tranquilamente, por este año, el que viene y unos cuantos, y sin embargo estuve acá corriendo y peleando. Es lo que extrañé tanto y lo que me pone muy feliz”.
El ranking emocional de su carrera: “Esto es muy diferente a lo que estoy acostumbrado a vivir en mi carrera. Las emociones que me hace vivir la gente son imborrables, y tal vez ni ganando un torneo las tenía. Disfruto mucho más. Estaba perdiendo y me reía... En otro momento yo no habría reaccionado como ahora. Me pone contento estar acá porque peleé, y después de lo cerca que estuve de no jugar nunca más. No sé cuál es la mayor emoción que tuve a lo largo de mi vida ni cuál sería el ranking, pero cada vez me sorprendo de que es algo más grande”.
Ya estoy top 100, eso es bueno. No voy a pedir más invitaciones [sonrisa]
El futuro inmediato: “No esperaba jugar muchos partidos acá. Ahora veré qué jugaré. Me gustaría estar en Asia y después en torneos bajo techo. Pero ahora no me presiono por el ranking. Quiero solamente mantenerme sano y recuperar mi físico, y luego veré. Ahora tengo Copa Davis. También esto extrañaba: no tener descanso, no tener la chance de volver a mi casa. Trataré de recuperarme para estar al 100% en Glasgow”.
La semifinal con Gran Bretaña: “Va a ser interesante. Todos los británicos están jugando muy bien, anduvieron muy bien en este torneo y son los favoritos. Pero en la Davis cualquier cosa puede pasar”.
La maduración: “Voy poniéndome más grande y los golpes que tuve en este último tiempo hacen que me cambie la vida, madurar, ver las cosas desde otro lugar. Al principio de mi lesión, pensé que sería un tiempo, nomás, y que hasta me vendría bien para descansar. Pero fue alargándose hasta que pareció que nunca volvería a jugar. Y así ya la vida pasa por otro lado, no sólo por una raqueta y una pelotita. Tengo la chance de estar en un lugar donde todos los tenistas querrían estar, y lo que antes me resultaba automático y natural, hoy no me lo parece así y lo disfruto mucho más”.
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