

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Con su triunfo en cuatro sets sobre el japonés Kei Nishikori, Roger Federer marcó otro récord: se convirtió en el primer jugador en la historia en alcanzar los 100 triunfos en singles en un torneo de Grand Slam; más precisamente, en WImbledon. Un escenario especial para el suizo, que debutó allí hace dos décadas y donde fue campeón en ocho ocasiones.
Con los 38 años a la vuelta de la esquina (los cumplirá el 8 de agosto próximo), Federer es también el semifinalista de mayor edad en un Grand Slam desde que Jimmy Connors alcanzó esa etapa en el US Open 1991, cuando el célebre 'Jimbo' ya tenía 39 años y 6 días. Aquí, un repaso a los triunfos más significativos del suizo en el tradicional certamen londinense.
Su bautismo en el All England fue en 1999, cuando perdió con el checo Jiri Novak por 6-3, 3-6, 4-6, 6-3 y 6-4. Por entonces tenía 17 años y ya era el 103° del ranking mundial. No le fue bien tampoco en su segunda temporada: en 2000 cayó en el estreno ante el ruso Yevgeny Kafelnikov en sets corridos. El primer gran impacto llegó en 2001: superó a los belgas Christophe Rochus y Xavier Malisse, al sueco Jonas Björkman y asombró al eliminar a Pete Sampras, entonces defensor del título y que llevaba 31 victorias seguidas en Wimbledon. En los cuartos de final, cayó ante el favorito local, Tim Henman, en cuatro parciales. Pero aquel éxito sobre Sampras fue, para muchos, un auténtico cambio de mando en el All England.

Después de aquel impacto ante Sampras, Federer regresó en 2002 con una inesperada caída en el estreno ante el croata Mario Ancic. En 2003, ya instalado como número 5 del ranking, consiguió su primera corona con triunfos sucesivos sobre Hyung Taik Lee, Stefan Koubek, Mardy Fish, Feliciano López, Sjeng Schalken, Andy Roddick, y en la final, al australiano Mark Philippoussis por 7-6 (7-5), 6-2 y 7-6 (7-3). El 6 de julio, en el court central del All England, Federer ganó el primero de sus 20 títulos de Grand Slam. Nada fue igual desde entonces, para el suizo y para el resto del planeta tenis.

Tras aquel primer título, Federer convirtió a Wimbledon en su Grand Slam preferido. Fue campeón en 2004, 2005, 2006 y 2007. En todo ese período, sólo un jugador consiguió llevarlo a un quinto set: Rafael Nadal, que ya se perfilaba como el gran rival de su carrera. Al zurdo de Manacor lo derrotó en las finales de 2006 y 2007; en la última, por 7-6 (9-7), 4-6, 7-6 (7-3), 2-6 y 6-2, en 3 horas y 45 minutos de batalla. La final tuvo un escenario singular: ese año, el techo se estaba construyendo, por lo cual todo el court central no tenía resguardos. "Fue la vez que más viento entró en el estadio, se sentía diferente. Y casi pierdo con Rafa", recordó Federer, que con cinco títulos consecutivos igualaba el récord de Bjorn Borg.

En 2008, el invicto de Federer en Wimbledon se interrumpió con la derrota en la final ante Nadal, en aquel emotivo encuentro que terminó casi en penumbras. Al año siguiente, el suizo recuperó el cetro, y postergó una vez más a Andy Roddick, al que venció por 5-7, 7-6 (8-6), 7-6 (7-5), 3-6 y 16-14, con ¡50 aces! para Federer y 4 horas y 16 minutos de acción. Posiblemente el estadounidense haya merecido como pocos un título en el All England, pero Federer fue su bestia negra: el suizo le ganó los cuatro duelos -tres finales y una semifinal- en el césped londinense. Fue el 15° título grande del suizo, cifra con la que desplazaba a Pete Sampras de la cima de máximos ganadores en los Grand Slams.

Después de obtener su sexto título, en 2009, pasaron dos temporadas con frustraciones: caída en los cuartos de final de 2010 contra Tomas Berdych, y en la misma instancia en 2011, luego de estar dos sets arriba frente a Jo-Wilfried Tsonga. En 2012 volvió a la gloria: conquistó la séptima corona con un triunfo sobre Andy Murray en la final, después de haber estado a un paso del adiós en la primera semana: en la tercera rueda, revirtió una desventaja de dos sets y le ganó al francés Julien Benneteau por 4-6, 6-7 (3-7), 6-2, 7-6 (8-6) y 6-1. El encuentro decisivo tuvo su cuota extra de emoción: Murray no pudo contener las lágrimas durante la ceremonia de premiación. El escocés tendría su premio doce meses después, cuando entró en la historia como el primer campeón británico de Wimbledon en 77 años.

La octava corona se hacía esperar. En 2014 y 2015, Federer repitió resultados: sendas derrotas en la final contra Novak Djokovic. Tampoco llegaría el título en 2017, porque Milos Raonic le puso el freno en las semifinales en un duelo de cinco sets. Posiblemente el suizo haya sentido el esfuerzo previo: en los cuartos de final se impuso a Marin Cilic después de ceder los dos primeros parciales y de salvar tres match-points, por 67 (4-7), 4-6, 6-3, 7-6 (11-9) y 6-3.

Dos semanas perfectas, sin ceder ni un set en el camino hacia el octavo título. Después de cinco años, Federer volvió a ser campeón de Wimbledon. En la ruta superó a Alexandr Dolgopolov, Dusan Lajovic, Mischa Zverev, Grigor Dimitrov, Milos Raonic, Tomas Berdych, y en la final, demolición sobre Marin Cilic por 6-3, 6-1 y 6-4. A los 35 años, se convirtió también en el jugador que más veces conquistó Wimbledon en la rama masculina (Martina Navratilova lo hizo en nueve ocasiones entre las mujeres).

Entre sus 100 victorias en Wimbledon, Federer superó a tres jugadores surgidos de nuestro país, en todos los casos sin ceder ni un set. En la segunda rueda del torneo de 2007, venció a un jovencísimo Juan Martín del Potro por 6-2, 7-5 y 6-1; en la tercera ronda en 2011 se impuso a David Nalbandian por 6-4, 6-2 y 6-4, y en la primera etapa del certamen de 2016, le ganó a Guido Pella por 7-6 (7-5), 7-6 (7-3) y 6-3.

No está incluido dentro de los 100 triunfos, porque esa cifra sólo abarca las victorias conseguidas en The Championships, tal el nombre oficial del torneo que se realiza en el All England Pero hay otro encuentro singular, jugado también en el All England, tres semanas después del Wimbledon 2012: la recordada semifinal de los Juegos Olímpicos de Londres, en la que Roger Federer le ganó a Juan Martín del Potro por 3-6, 7-6 (7-5) y 19-17, en 4 horas y 26 minutos de un cotejo épico y emotivo. El suizo perdería luego la batalla por el oro contra Andy Murray; Delpo se recuperó de aquella decepción con un gran triunfo sobre Novak Djokovic para conseguir la medalla de bronce.



