Por qué jocketas y jockeys corrieron sin caballos en Estados Unidos

Trece jinetes compitieron de manera informal en Laurel Park, con fines benéficos
Trece jinetes compitieron de manera informal en Laurel Park, con fines benéficos Crédito: @LaurelPark
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5 de julio de 2019  • 15:30

En conmemoración con el Día de la Independencia en los Estados Unidos, uno de sus hipódromos que organizó carreras durante el jueves incluyó dentro de la programación un evento especial: una competencia de jocketas y jockeys sin caballos. Fue en Laurel Park, en el estado de Maryland, como parte de una obra benéfica.

Entre la cuarta y la quinta prueba tradicional, trece jinetes salieron a la pista de arena, algunos descalzos y otros en medias, y con la vestimenta habitual de su profesión y una pechera con el número que les fue asignado salieron de las gateras a toda velocidad. Unos, para divertirse por la propuesta. Otros, para mantener el hambre competitivo a pleno y regalarle un condimento extra al espectáculo. El primer lugar de Ángel Cruz fue anecdótico.

Una carrera con fines benéficos

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Desde el mediodía hasta las 5 de la tarde, el hipódromo ofreció hamburguesas con queso por 5 dólares, hot dogs por 2 dólares y cerveza por 2 y 3, según el tamaño, además de snacks y souvenirs. A eso le sumaron rifas. Las ganancias por todo ello serán destinadas al Fondo de Jockeys con Discapacidades Permanentes (PDJF, según sus siglas en inglés), una fundación que brinda asistencia a jockeys que han sufrido lesiones graves.

Dos argentinos pudieron haber sido parte de ese show, pero mientras sus colegas se preparaban para la cita pedestre ellos competían a caballo: Jorge Ruiz Díaz dejó segundo a Horacio Karamanos en un compromiso sobre 1600 metros en la misma cancha. Por ser el vencedor, Ruiz Díaz integró la foto grupal junto a los organizadores.

El correntino Jorge Ruiz Díaz (en el sector izquierdo, con el número 1) formó parte de la fiesta
El correntino Jorge Ruiz Díaz (en el sector izquierdo, con el número 1) formó parte de la fiesta Crédito: @LaurelPark

Desde su creación en 2006, el fondo ha manejado casi 9 millones de dólares para esos jinetes, la mayoría de los cuales han sufrido parálisis o lesiones cerebrales en sus accidentes. De hecho, la sexta reunión anual de recaudación de fondos se llevó a cabo hace apenas dos semanas en Santa Anita Park, uno de los hipódromos de California, y recaudó más de 205.000 dólares. El evento -recrea el diario TDN- contó con 15 jockeys del Hall of Fame repartiendo autógrafos durante una sesión matutina y una docena más tarde se mezcló con la multitud y los invitados de honor, incluidos exjinetes que resultaron gravemente heridos. La exentrenadora Leah Whitesell recibió un premio, denominado Uphill Push, por su trabajo en la recaudación de fondos para comprar y luego conducir una furgoneta con acceso para silla de ruedas para Vincent Amico, parapléjico desde su accidente, en 1978.

Jack Fires, de 63 años, que quedó parapléjico desde un accidente en River Downs cuando tenía 21 años, asistió por tercera vez. "Sé que todos nosotros [los lesionados] nos sentimos bien por ser reconocidos. Muchos de nosotros ya no podemos llegar a la pista y esta es una manera de involucrarnos en algo que alguna vez fue una parte importante de nuestras vidas. Y creo que es una forma de que los jockeys del Hall of Fame y todos los demás se familiaricen con la gente a la que están ayudando", señaló.

El 1-2 de los argentinos

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