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Indudablemente, Milo Fernández Araujo juega de local. Es argentino, pisó el Campo Argentino en tres semifinales y además tiene la ventaja de vivir a media cuadra de la catedral del polo, en la calle Andrés Arguibel. Será por eso que Fabio Diniz, brasileño, debutante en Palermo, mira asombrado el panorama desde la terraza. Es que la vista resulta impactante...
Desde hace un año, el N° 3 de Indios Chapaleufú II pasa los tres meses de temporada en la Argentina en su nuevo departamento, con vista privilegiada. "A veces, en algún encuentro de un Metropolitano, me traigo el mate a la terraza y me pongo a mirar el partido", cuenta.
El paisaje de fondo los inspira para soportar el viento en uno de los tantos días de lluvia previos a la semifinal de hoy. Fabio se anima y dice: "Nos podemos sentar acá para que se vea más", dice señalando un tabique de pared de un metro y medio. Milo saca a relucir el clásico humor criollo... "Tengo una mejor: yo sostengo un taco para abajo y vos te agarrás y quedás colgado en el aire." Los dos sonríen mientras la cámara dispara y ellos tienen de fondo, una treintena de metros abajo, el escenario que pisarán con sus caballos. Luego, bajan algunos pisos y en el living se meten de lleno en el partido.
-Son semifinales distintas para ustedes: Milo tiene experiencia y Fabio es un debutante...
-Yo estoy muy contento porque es mi primer Abierto. Además, el equipo está mejorando, haciendo buenas cosas. Espero jugar una buena semifinal y que salga un buen partido (Fabio).
-Lo vivo como un partido importante, pero cuando entro en la cancha me olvido de que estoy jugando una semifinal. El ambiente no me cambia porque me concentro en el partido y me olvido del entorno. Me pongo más nervioso en los partidos que no son tan importantes porque uno entra desconcentrado (Milo).
-¿Cómo imaginan el partido?
-Creo que será lindo. Ellos son corredores y les gusta jugar abierto. Nosotros marcamos, pero también nos gusta abrir la cancha (Milo).
-Va a ser bueno. Chapaleufú II es un equipazo, pero nosotros estamos más solidos que antes (Fabio).
-Cada uno llega con un rótulo: Chapaleufú II es el favorito y Ellerstina querrá sorprender.
-Desde que juego en Chapaleufú II, siempre nos fue mejor cuando no éramos los favoritos del partido. Contra La Cañada, en la definición de zona, fuimos los candidatos y nos pudieron haber ganado. En los papeles, somos los candidatos, pero hoy no creo que haya una diferencia entre los dos (Milo).
-Ellos son favoritos, pero nosotros estamos confiados. Vamos a entrar para ganar y hacer un buen partido (Fabio).
-Fabio, ¿cuál es la clave para ganarle a Chapaleufú II?
-Meter más goles que ellos (risas).
-¿Vos, cómo llegás?
-Estoy bien, no soy nervioso, aunque siempre estoy tratando de mejorar y superarme. Cuando juego un partido, en el siguiente siempre trato de dar más.
-¿Y tu presente, Milo?
-El de siempre. Lo único que aumenté en los dos últimos años fue la confianza, que me permite hacer algunas jugadas que antes no hacía. En un equipo de tres hermanos, uno el primer año se inhibe un poco, pero después se va soltando. Si estoy hace tres años con ellos es porque sirvo. Si no, no estaría.
-¡Pero ahora hacés goles en suplementarios!
-Es casualidad; ahora se me dieron las jugadas, nada más. Antes nunca tuve esa oportunidad en un alargue.
-Con el mango, menos, acota Fabio.

