

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
La capacidad de asombro se pone a prueba: en pocos días, durante el fin de semana del 1º y 2 de mayo, en Salzburgo (Austria), se disputará un Mundial con representantes de todos los rincones del mundo. Será un torneo apasionante, competitivo y un argentino estará buscando el primer lugar ¿De qué trata el Mundial? Se definirá quién es el mejor en la construcción de avioncitos de papel. Y allí estará Aquiles Carattino como nuestro representante.
Aquiles, triunfador en el selectivo realizado en noviembre último en Buenos Aires entre estudiantes universitarios, confrontará ahora sus habilidades ante colegas seleccionados entre los mejores de 85 países. Estudiante de Física en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, se aseguró la plaza, con las mejores actuaciones en las categorías "Tiempo en el Aire" (06s 77/100) y "Distancia" (23,55 m). La tercera especialidad en la que deben competir los seleccionados es "Vuelo Acrobático".
Las reglas. El reglamento de la competencia restringe las dos primeras categorías al uso de hojas de papel tipo A4 de 80 gramos por metro cuadrado (80g/m2). Y sólo para la especialidad acrobática habilita el empleo de contadísimas herramientas más "sofisticadas": tijera, cola plástica y unos pocos materiales más. El resto corre por cuenta del competidor, que debe poner en juego ideas y creatividad, además de dominio mental, habilidad física y fuerza corporal para arrojar su creación a través del aire.
Aunque se sabe que los seres humanos ya construían aviones de papel en la China Antigua, sólo en 2009 se realiza por segunda vez en Campeonato Mundial de Aviones de Papel. Y nuevamente será en el mítico Hangar-7 del Aeropuerto de Salzburgo, monumental estructura de acero y vidrio que usualmente alberga una de las colecciones de aviones restaurados más importantes del mundo.
Las marcas mundiales en Paper Wings vigentes hasta ahora están en poder del estadounidense Ken Blackburn y su compatriota Tony Fletch. El primero logró el Mejor Tiempo de Vuelo en 1998, con 27,6 segundos. En cambio, Fletch mantiene el récord de distancia, con 58,82 metros. Lo notable es que ambas marcas son superiores incluso a las que lograron los hermanos Wright en sus primeros intentos de vuelo, al principio de la historia de la aviación.


