

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Nueve campeonatos locales. Una Copa Libertadores. Una Supercopa. El recuento obedece a los títulos conseguidos por River desde 1990 hasta hoy. La elección del período no es caprichosa. Se habla de una época dorada de un club que en el transcurso de la historia supo conquistar el fútbol argentino con un estilo siempre emparentado con el buen gusto. Hecho que se potencia cuando se hilvana una serie de triunfos tan importante, tan trascendente. Es decir, cuando a la belleza se le adosa la eficacia. Y en este aspecto, volviendo a lo que se mencionaba al principio, lo de River es un sueño hecho realidad.
Es hora de parar la pelota, como hace Pablo Aimar, y mirar un poco el panorama. ¿Cuánto representan nueve campeonatos locales en 29 conseguidos en total en el profesionalismo? Nada menos que el 31 por ciento.
Algunos dirán, tal vez, que los campeonatos son cortos, que en vez de un campeón hay dos por año, que así es más fácil. Pero las reglas no sólo valen para los millonarios. Todos tuvieron las mismas posibilidades y sólo River fue capaz de plasmar una superioridad abrumadora, que apenas Vélez intentó opacar durante su propia época dorada, pero no pudo. Si fuera tan sencillo, lo habrían logrado varios.
// // //
Como siempre, el título tiene particularidades. Una impresión: no le costó demasiado a River quedarse con el torneo. Más allá de que en algún momento sufrió el acoso de San Lorenzo e Independiente, o de Boca, Colón y Unión, que también estuvieron prendidos. Cada uno mostró, llegado el caso, una irregularidad fatal. River soportó estoicamente la presión y mantuvo un nivel parejo que le permitió quedar con cierta comodidad por encima del resto.
Otra virtud: no se dejó vencer por el golpe de la Libertadores lograda por Boca. Se habla de una rivalidad como pocas en el mundo. La pasión de un clásico, como se vive en la Argentina, no es común. Las victorias propias son tan festejadas como las derrotas rivales. River debía reaccionar, y lo hizo. Los jugadores no se escondieron, sacaron pecho y triunfaron.
Se metió Boca en el tema y esto lleva a otra observación, que, a estas alturas, es casi un recordatorio porque no es algo nuevo: la hegemonía de los dos equipos más importantes de nuestro país. Hace dos años que acaparan los títulos sin interrupción. Si se va un poco más atrás, en los últimos cuatro años sólo el Vélez de Marcelo Bielsa aparece aisladamente con un campeonato.
Es una tendencia que se acentúa cada vez más, que tiene que ver con el poder económico que ejercen River y Boca. Porque captan a los mejores valores de las inferiores, y si alguno se escapa, son los primeros en la fila para comprarlos cuando explotan en primera. No parece sano que para la mayoría sólo se reserve la lucha por el segundo puesto.
// // //
Pero en un día de consagración, la obligación es no desviarse tanto en el final. Al borde de los 100 años, que cumplirá el 25 de mayo del año próximo, el fútbol de River goza de excelente salud. Hubo muchos nombres que se inscribieron en este período de gloria: Daniel Passarella, Ramón Díaz, Américo Gallego, Enzo Francescoli, Ariel Ortega, Hernán Crespo, Roberto Ayala, Leonardo Astrada, Germán Burgos, Marcelo Gallardo, Marcelo Salas, Roberto Bonano, Javier Saviola, Pablo Aimar... Dentro de varios años, los hinchas pensarán en ellos y en muchos más. Y el recuerdo hablará de una época dorada.



