

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Por el juego, los goles, la técnica, el carisma, el coraje, los escándalos, la forma de desenvolverse ante las cámaras y hasta por esos raros peinados nuevos, los jugadores se ponen de moda y ganan espacios en los medios. Entonces, la televisión se cansa de repetir los goles en estos vertiginosos tiempos que hacen de la idolatría un gran negocio y de los futbolistas una imagen que se consume en forma asombrosa a través de una pantalla, cuando una década atrás era impensable. Qué sería hoy de ti, Maradona, si tu magia aún obligara a encender los televisores de cualquier lugar del planeta. Acá, allá, donde sea. En resumen, la televisión necesita de ellos.
Estamos en la era de la comunicación y hoy el nombre de Anelka, Ronaldinho o Vieri suena conocido para el menos interesado en el deporte de la número 5. Un veloz zapping, una detención en cualquier puesto de diarios o una simple hojeada a alguna revista de interés general será suficiente para conocer estos nombres que hoy están de moda y mañana... quién sabe. Ya sea por H o por B, Zidane, Del Piero, Owen, Ronaldo (los reyes del fútbol en el último año) ya no suenan como antes y por tal motivo los medios se ocupan en menor medida de ellos. Hoy es el tiempo del francés Nicolas Anelka, un moreno de 20 años que alcanzó la fama jugando en la delantera de Arsenal, de Inglaterra, y por quien Real Madrid pagó 36.600.000 dólares.
// // //
Detrás de la transferencia de Anelka hay una historia que no cierra o, mejor dicho, que cuesta entender. Pero para quienes estamos acostumbrados a ver jugar a equipos que están en quiebra e ir a estadios que en realidad no pueden ser utilizados, será sencillo de comprender. Más aún, si el club en cuestión paga la transferencia más alta de España con el dinero que recibirá de una empresa televisiva.
Desde el 2003 y hasta el 2013 los partidos de Real Madrid serán transmitidos por Sogecable, la principal accionista de Canal Satélite Digital, a cambio de 433.300.000 dólares. Una cifra incomprensible para quien no entiende que esos partidos serán vistos en cualquier rincón del planeta, pero obvio para quien conoce que detrás de esas imágenes la empresa televisiva ganará millones de dólares por mostrar cómo once futbolistas de camiseta blanca corren detrás de una pelota. Pero para que el negocio sea un éxito hay que captar al telespectador y la mejor forma para hacerlo es contratando a los mejores artistas. No es lo mismo ver una película con Robert De Niro que una con un ignoto como protagonista y por tal motivo Real Madrid, que acumula una deuda de 200.000.000 de dólares, sigue contratando figuras. "Es la mayor locura que vamos a hacer", dijo el presidente Lorenzo Sanz, que justificó esta declaración de la siguiente manera: "Real Madrid está demostrando que gestionando bien puede hacer mucho dinero". El porqué es obvio: el aporte de la TV.
En la Argentina, la relación entre los ídolos y los medios (sobre todo la televisión) es tan común como en Europa, como también lo es la permanencia con vida de varios clubes gracias a los dólares que entrega la televisión. Sin embargo, en nuestro país, la historia es diferente de lo que ocurre con Real Madrid. Los clubes grandes ya no despilfarran dinero como antes. El mercado ha cambiado, en parte porque nadie quiere seguir los pasos de Racing y también, porque ya no hay tantos artistas que valen lo que piden. La moda -obligada, por cierto- es comprar el porcentaje de los pases de los jugadores, mientras que los préstamos son la moneda corriente de un mercado deteriorado. Todo se ha modificado y mientras en Europa se rompen récords de compras, en la Argentina los clubes cuidan la quinta antes de imitar la locura de Lorenzo Sanz.



