Demichelis y el recuerdo de las locuras de Van Gaal: reacciones, pelotazos y una relación tensa en Munich

Martín Demichelis y su paso por Bayern Munich
Martín Demichelis y su paso por Bayern Munich Fuente: AFP
Diego Borinsky
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16 de noviembre de 2018  • 23:59

Demichelis asgura haber aprendido de todos los entrenadores que tuvo a lo largo de su carrera. A la hora del repaso, se detiene en uno muy especial, al que le terminó tirando un pelotazo en plena práctica. Otro, debió hacerle un tacle para frenar una pelea en pleno vestuario del Bayern Munich.

-¿Cuál fue el peor técnico que tuviste?

-No, eso no. Sí te digo que hay un entrenador de la putísima madre pero que está completamente loco: van Gaal. Tiene un trato desmedido a veces. Te cuento dos anécdotas. En un partido ganábamos 3-0 el primer tiempo y entró al vestuario pateando la puerta, los bolsos, no paraba de gritarnos "¡Fueron un desastre!". Como subcapitán lo frené: "Pare de insultar, un poco de respeto". En el segundo tiempo anduve mal, y al otro día me vino a decir que yo había jugado mal porque me había desequilibrado emocionalmente. "No se meta más", me dijo.

-¿La segunda?

-Si estabas afuera tres semanas por un desgarro, necesitabas otras tres semanas de entrenamientos antes de volver a jugar. Eso creía él. Me operé del tobillo, volví a jugar en la Selección y van Gaal no me ponía en el equipo. "Te queda tiempo en la fila", me decía. Yo andaba con una cara de traste... Un día, en un titulares contra suplentes, con él de árbitro, el arquero me la pasó a mí, di dos pasos y le apunté a la cara con un pelotazo. Le pasó al lado. Se hizo un silencio tremendo. "Les pido a todos que a partir de ahora nadie se la dé más a Demichelis", dijo. Terminamos discutiendo en el vestuario.

Martín Demichelis en su etapa en el Bayern Munich, con Van Gaal como entrenador
Martín Demichelis en su etapa en el Bayern Munich, con Van Gaal como entrenador Fuente: AFP

-¿Te agarraste a piñas con algún compañero?

-Una vez discutimos con Lucio en pleno partido, y me quiso decir que mire para adelante y me agarró de la cara. Fue la última jugada del primer tiempo así que apenas pitó el árbitro salí para el vestuario. Quería entrar primero y esperarlo ahí. Lucio jamás imaginó que lo iba agredir, y cuando se acercó, pasó lo que tenía que pasar: le metí una trompada. Se metieron a separar y llegó a tirarme una patada de karateca que me la dio en el hombro. Desencajado, pude soltarme y fui con todo pero me hicieron un tackle, me tiraron al piso y me inmovilizaron con una fuerza brutal. Cuando entré en uso de razón, vi que el que me había tumbado y tenía encima era Klinsmann, el entrenador (risas).

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