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VILLARREAL (EFE).- El choque argentino entre Villarreal e Inter fue más allá de lo futbolístico. La atención general enfocó los encontronazos entre Juan Sebastián Verón y Juan Pablo Sorin. Las imágenes televisivas dejaron ver las fuertes recriminaciones, en un tono agresivo, de la Brujita al capitán del seleccionado. Ya durante el primer tiempo, el volante de Inter, molesto, lo había provocado con un empujón desde atrás.
La disputa verbal cobró virulencia al final de la primera etapa, cuando ambos equipos se dirigían a los vestuarios. Verón se le acercó y lo increpó con tono furioso, mientras Sorin, con una actitud más pasiva, trataba de no empeorar la situación. Ante un Verón cada vez más descontrolado tuvieron que interceder compañeros -entre ellos, el Kily González- para evitar un conflicto mayor.
Luego del encuentro, Sorin, fiel a su estilo reservado y discreto, no quiso referirse al episodio: "Fueron algunos cruces verbales, pero quedaron dentro de la cancha. Es de hombres que lo que ocurre durante un partido no salga de ahí". Sin embargo, llamó la atención que Sorin empalmara esa declaración con otra que no venía muy a cuento: "Pero lo más importante es el seleccionado".
Es muy probable que el fuerte entredicho tuviera como motivo al conjunto nacional. Verón nunca terminó de digerir que José Pekerman no lo tuviera en cuenta, mientras Sorin fue designado capitán y cobró dentro del plantel un poder de decisión mayor al que tenía en el ciclo de Marcelo Bielsa, que nunca dejaba de citar a Verón. Tampoco hay que descartar una molestia del jugador de Inter por una queja de Sorin al árbitro por la reiteración de faltas de su compatriota.
Igual, el trago más amargo de Sorin se debió al artero codazo que recibió del defensor Marco Materazzi en el segundo tiempo, cuando iba en busca de un centro. El juez griego Vassaras no advirtió la grave agresión. Sorin fue atendido por un amplio corte en el párpado superior izquierdo, del cual le salió abundante sangre. Fue vendado y sólo jugó diez minutos más porque tenía dificultada la visión. Indignado, Sorin insultó reiteradamente a Materazzi.



