James Daunt dijo que vendería este tipo de productos, “siempre y cuando no se disfrace ni pretenda ser algo que no es, que tenga una calidad esencial y que el lector quiera comprarlo”
3 minutos de lectura'

En noviembre de 2025, la editorial del Reino Unido Hachette Book Group publicó Shy Girl, una novela de terror escrita por la autora estadounidense Mia Ballard. Hacia inicios de marzo, se habían vendido casi 2000 ejemplares. Su lanzamiento en Estados Unidos estaba previsto para ese mismo mes, pero algo cambió los planes: el libro era, en realidad, un producto generado con inteligencia artificial (IA). La novela fue retirada del mercado inmediatamente.
El caso expone un fenómeno creciente y difícil de ocultar: la IA ya forma parte de los contenidos culturales que consumimos, incluso sin darnos cuenta. En este escenario, James Daunt, CEO de Barnes & Noble, dijo que no tendría problema en vender libros escritos con esta tecnología, “siempre y cuando no se disfrace ni pretenda ser algo que no es, que tenga una calidad esencial y que el cliente, el lector, quiera comprarlo”.
“Mientras un libro escrito por IA diga que fue escrito por IA y no pretenda ser otra cosa ni esté copiando el trabajo de otra persona, siempre que eso esté claramente indicado, lo tendremos en stock", señaló Daunt a NBC News.
Incluso, aventuró que es probable que Barnes & Noble ya tenga algunos libros escritos por IA en sus diferentes sucursales. “Tenemos 300.000 títulos en todas nuestras tiendas. ¿Creemos que algunos de ellos pueden haber sido creados por IA? Las probabilidades indican que sí, pero en realidad no somos conscientes de ello”, precisó.

Sin embargo, afirmó que este tipo de productos aún no logran “una gran tracción comercial”: “Creo que es algo que debe tratarse con sentido común y aceptación, pero sin permitir que nada se haga pasar por otra cosa”.
En este sentido, reivindicó el rol de los libros, en especial en tiempos complejos de la sociedad. “Estamos atravesando un momento político y social bastante difícil. Y creo que una de las esencias vocacionales de ser librero es formar parte de las comunidades como un espacio de aceptación, tolerancia y amabilidad”, indicó.
Y añadió: “La gente leerá en formato digital y escuchará audiolibros y todo lo demás, pero el libro, la creatividad de los autores y el dinamismo cultural que acompaña a los libros permanecerán. Las librerías seguirán siendo parte de eso”.
- 1
La guerra contra Irán expone las fallas estructurales del complejo industrial-militar de EE.UU.
2Una guerra entre tres familias
3Suben un 50% los casos de hantavirus en la provincia de Buenos Aires y ya hay siete muertos en lo que va del año
- 4
El Gobierno le quitó a la Untref un terreno en el que iba a construir una sede en pleno Palermo




