
Acusan de narcotráfico a AeroContinente en Chile
Detienen a los cuatro máximos ejecutivos y retienen aviones
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SANTIAGO, Chile .- Los cuatro máximos ejecutivos en Chile de la aerolínea peruana AeroContinente fueron detenidos y cinco de sus aviones incautados por orden de un juez que investiga una presunta asociación ilícita para el narcotráfico y el lavado de dinero.
Entre los detenidos se encuentran el peruano Máximo Zade Desme Hurtado y los chilenos Jorge Schomburk, gerente general en Chile de la empresa; Félix González y César Portilla, esposo de la presidenta de AeroContinente, la peruana Lupe Zevallos. El hermano de ésta, Fernando Zevallos, es el dueño de la aerolínea y se encuentra prófugo en su país por acusaciones de narcotráfico.
La presidenta ejecutiva de la empresa aérea peruana, Lupe Zevallos, afirmó que el procedimiento judicial fue "arbitrario e ilegal", y pidió a Perú que defendiera los intereses de la compañía, al negar las acusaciones por lavado de dinero del narcotráfico.
En este sentido, denunció "oscuros intereses" que actúan contra AeroContinente para frustrar la compra de Aerolíneas Argentinas, empresa por la que la firma peruana realizó una oferta de compra por 100 millones de dólares, ante la convocatoria de acreedores en la que se halla inmersa.
"Quieren que fracasen nuestras negociaciones con Aerolíneas Argentinas. Lo que está ocurriendo es un abuso sin prueba alguna", dijo Zevallos en una conferencia de prensa, ayer, en Lima.
La incautación de los cinco aviones se registró anteayer por la noche y uno de los aparatos, un Boeing 767, fue secuestrado a su arribo desde Buenos Aires.
Más de un centenar de pasajeros se vio impedido de viajar y algunos de ellos aún esperaban viajar para sus destinos ayer por la mañana. Sólo algunos lograron embarcarse en otras aerolíneas.
Decenas de pasajeros frustrados se concentraron en las oficinas de la empresa para obtener un pasaje o la devolución de su dinero.
Un ejecutivo de la empresa rechazó las medidas judiciales, al igual que representantes de los 600 trabajadores, los que coincidieron en acusar a la aerolínea LanChile de maniobrar para sacar a AeroContinente del mercado chileno.
Las acciones contra AeroContinente, que empezó sus vuelos a Chile hace 14 meses, incluso con viajes de cabotaje, fueron ordenadas por el magistrado del Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, Juan Carlos Urrutia, que investiga una denuncia del Consejo de Defensa del Estado por supuesta asociación ilícita para el narcotráfico y el lavado de dinero como parte de una investigación policial denominada Operación Icaro.
Otros 12 no pueden salir
El magistrado se incautó de bienes de la empresa por unos 40 millones de dólares y dictó la interdicción para que no pudieran salir del país a otras 12 personas vinculadas con AeroContinente. Urrutia designó interventor en la empresa aérea a Hermann Chadwick, que tuvo una participación similar en una compañía naviera que estuvo investigada y su propietario procesado por narcotráfico.
Chadwick, que es familiar del presidente de LanChile, Sebastián Piñera, logró que esa aerolínea trasladara a los pasajeros que no pudieron viajar por AeroContinente.
Desde que inició sus vuelos en Chile la empresa aérea ha sido objeto de acusaciones de blanqueo de dinero y de competencia desleal por los bajos precios, lo que obligó a las dos compañías aéreas locales en el mercado chileno a reducir también sus valores.
Las autoridades investigaron una denuncia de competencia desleal. Aunque no la acogieron plenamente, restringieron el período de sus bajos precios.
Una de esas aerolíneas, Avant, cesó sus actividades por lo que consideró como competencia desleal por parte de AeroContinente.
La empresa peruana controlaba actualmente el 13 por ciento del tráfico de pasajeros en Chile.






