Agua pesada de Arroyito a Corea del Sur y Alemania
Ya están en el país asiático las 9 toneladas producidas en Neuquén y el mes próximo irán 600 kg a la nación europea
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NEUQUEN.- La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) comenzó a vender su producción en el mercado mundial con un envío de nueve toneladas que desembarcaron el último fin de semana en Corea del Sur y 600 kilos que el mes próximo saldrán rumbo a Alemania.
El proyecto de fabricación de agua pesada estuvo a punto de naufragar junto con una inversión que demandó de la Argentina 1000 millones de dólares. Una decisión política del gobierno nacional, canalizada a través de Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), y compartida con el provincial, oxigenó económicamente la reactivación de la PIAP.
La medida evitó que el proyecto terminara como un muestrario de chatarra en medio del desierto patagónico.
NASA consiguió avales de la Nación para solicitar un crédito para la compra de 508 toneladas de agua pesada durante tres años. Por intermedio de un contrato a término, la empresa le garantiza a la PIAP un ingreso de 130 millones de pesos hasta fines del año actual.
La provincia del Neuquén compartió el riesgo con beneficios impositivos y con un canje de regalías gasíferas y eléctricas por acciones, por un monto de cinco millones de pesos. Ambas decisiones colocaron el año último a la planta en carrera.
La FIAP ya produjo 40 toneladas del total que demandará NASA y su excedente lo colocó en Corea del Sur y en Alemania.
La Central Embalse, de Córdoba, firmó un contrato de provisión de agua pesada con una empresa canadiense. El próximo año vence el convenio y NASA tiene que pagar o devolver el insumo que se utiliza para refrigerar a los reactores nucleares.
Integración
La planta, ubicada en las proximidades de la localidad de Arroyito, a 50 kilómetros de esta capital, está bajo el control de la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), formada en 1989 por la provincia, con el 51 por ciento de las acciones, y por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con el 49 por ciento.
Una fuente de la empresa informó a La Nación que las 9 toneladas que se vendieron a Corea del Sur llegaron el último fin de semana por vía marítima a su destino y reveló que el mes próximo se despacharán 600 kilogramos hacia Alemania. El país europeo las utilizará para realizar ensayos que practica sobre un modelo de reactor.
La de Alemania es la tercera exportación de agua pesada de la Argentina, ya que en 1994 Corea había comprado 30 toneladas a la PIAP.
Potencial
El país asiático necesita ese insumo para reponer sus reservas, pero además constituye un cliente potencial para el país porque tiene planificado un ambicioso programa de construcción de centrales nucleares, con lo cual aumentará la demanda a partir del 2000.
Precisamente, este año la PIAP quedará libre del contrato a término celebrado con NASA y tendrá disponible su producción, equivalente a unas 200 toneladas anuales.
La idea original de construcción de una planta de agua pesada nació a comienzos de la década del 70. En 1975, un estudio de factibilidad determinó que Arroyito era una zona favorable para su radicación.
En 1978 se licitó la obra y en 1979 comenzó su construcción.
La PIAP, que emplea a 400 personas, demoró diez años en dimencionarse. Su historia no es menos traumática que la de la economía del país. Pasó por planes económicos, como el Primavera y el Austral, y sorteó inflaciones e hiperinflaciones.
La construcción la inició la empresa suiza Sulzer, pero la finalizó la ENSI, a partir de un convenio que firmó en noviembre de 1991 con la CNEA. La planta comenzó su producción de lo que se denomina agua pesada grado reactor (con un 99,89% de pureza) el 9 de septiembre de 1994.
Entre esa fecha y el 31 de marzo de 1995 se produjeron 45.080 kilogramos que se destinaron parcialmente a las centrales nucleares de Embalse y Atucha I. Por problemas económicos, la fábrica se paralizó el 1¼ de abril de 1995 y volvió a encender sus unidades de producción a principios de septiembre del año último.




