
Antonio Estrany y Gendre. Un hombre que dejó su sello en tres ámbitos
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Antonio Estrany y Gendre dejó su sello en las distintas esferas donde se desempeñó: la pública, la privada y la académica/institucional. Fue funcionario en los gobiernos de Arturo Frondizi y Alejandro Agustín Lanusse, trabajó durante décadas en las empresas de la familia Bulgheroni y fue uno de los fundadores del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Falleció el domingo, a los 92 años.
Nacido en Tarragona, España, el 16 de febrero de 1929, estaba casado con Elba Edith Carranza, con quien tuvo dos hijos, Antonio Luis y María (fallecida), que le dieron seis nietos: Matías, Tomás y Sofía Estrany y Gendre, y Andrew, Marcos y Tatiana Collins. “Era un hombre de una enorme generosidad, un gran caballero, culto, amante de la ópera y mecenas del Colón. Nadie hablaba mal de él”, comentó a LA NACION alguien de su entorno.
Recibido de Economista en 1952, en la Universidad de Madrid, fue profesor de Economía Política (Universidad Católica Argentina, 1964-1967) y profesor de Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, 1965-1967).
Gran impulsor del Mercosur y presencia infaltable en el Foro Económico de Davos, no era raro verlo codearse con jefes de Estado y primeros ministros. Dicen quienes lo conocieron bien que, gracias a sus innumerables relaciones internacionales, era la llave de acceso para cualquier argentino que buscara un contacto en el exterior.
Socio fundador del CARI, fue en sus inicios revisor de cuentas y luego ocupó los cargos de tesorero, secretario general y vicepresidente. “Su presencia fue muy importante allí. Su nivel de relaciones era vital para la inserción del CARI en todos los círculos empresarios, académicos y de gobierno. Un gran hombre”, lo describió alguien que trabajó durante 15 años a su lado.
Algunos prefirieron recordar su buen carácter, sus innumerables anécdotas y su costumbre de saludar siempre con dos besos. “Tony era un hombre afable, atento a las necesidades y muy generoso. Con su presencia, daba realce a las reuniones”, comentó un amigo.
En el sector privado trabajó en las empresas de Carlos y Alejandro Bulgheroni (fue miembro del directorio de Bridas Corporation y presidente de Axion). “Un dato curioso: en los 90, Bridas negociaba contratos petroleros en Turkmenistán, y en esas misiones Antonio fue uno de los primeros que tuvo contacto con los que después se conocieron como talibanes”, contó otro amigo.
En la función pública ocupó, entre otros cargos, el de jefe del Departamento de Relaciones Internacionales, en el BCRA (1954-1958); asesor económico (1958-1960) en Presidencia de la Nación; director de Relaciones Internacionales (1960-1968) en el Ministerio de Economía, y subsecretario de Estado para las Relaciones Económicas Internacionales (1968-1973).
Fue, además, presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) y presidente del Consejo Empresario Argentino-Ruso (CEAR).





