
Brasil amplía la banda cambiaria
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SAN PABLO.- El Banco Central brasileño decidió hacer más libre, y sin tantas intervenciones, el funcionamiento de su sistema cambiario, y por eso sigue ampliando paulatinamente las bandas de fluctuación del dólar.
La opción de una modificación gradual del tipo de cambio apunta a no provocar turbulencias en el sensible mercado brasileño.
La intención del Banco Central es intervenir cada vez menos en la cotización del dólar.
"La medida en sí no puede ser considerada como una adopción de libre cambio", dijo el director del BC, Demósthenes Madureira, pero consideró que la situación será otra "de aquí a cuatro años".
Es que la banda se va ampliando semana tras semana R$ 0,001. Para dentro de dos o tres años la libertad de fluctuación estará entre 2 y 3 %. Muy diferente del 0,5 % permitido hoy, en el que el dólar tiene un piso de R$ 1,430 y un techo de R$ 1,1435.
Riesgo para los operadores
Con esa amplitud de banda, el Banco Central deberá intervenir mucho menos comprando o vendiendo dólares para mantener al real en su lugar.
Con una minibanda cambiaria más amplia, el mercado deberá operar en un escenario más riesgoso para actuar con dólares. Especular con dólares a futuro podrá dar mayores lucros o mayores pérdidas. Algunos analistas económicos consideran que esto podrá desalentar el ingreso de capitales especulativos al país.
Al mismo tiempo, esta nueva modalidad producirá reducciones o aumentos mayores en el ritmo de desvalorización de 0,7% al mes que el país viene aplicando para reducir los déficit comerciales e incentivar las exportaciones.
Si la cotización del dolar permanece más próxima del piso, la devaluación gradual también será menor y, por ejemplo, la competitividad de los productos argentinos en Brasil continuará relativamente alta. Si la cotización del dólar permanece más próxima al techo, la devaluación paulatina será mayor y los productos brasileños se volverán más competitivos.
El sistema de bandas -a mitad de camino entre el cambio fijo y la libre fluctuación- había sido adoptado por el gobierno brasileño en en los inicios del Plan Real para reducir la inflación.
La ampliación de la banda no querrá decir una adopción de libre cambio, pero sin dudas que el dólar norteamericano podrá tener de a poco más libertad para adaptarse a la oferta y demanda del mercado sin la intervención del Banco Central.
El gobierno brasileño considera riesgoso dejar completamente libre el accionar de la moneda norteamericana antes de terminar las reformas -fiscal y administrativa- y mejorar las cuentas públicas -déficit público y comercial-.






