
Cada vez más quioscos cobran un adicional ilegal en la venta de cigarrillos
La maniobra de aplicar un plus de un peso, que se inició en Mar del Plata hace dos años, ahora se está generalizando en Buenos Aires y otras ciudades
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La tabacalera Massalin Particulares anunció ayer un aumento promedio del 4% en el precio de sus marcas de cigarrillos a través de una solicitada en los principales diarios. En una economía golpeada por la inflación, la novedad no es la suba -por más que sea la segunda del año-, sino que la nueva lista incluye al final una leyenda que advierte: "Sr. kiosquero: respete estos precios. Cumpla la ley".
El mensaje es el mejor reconocimiento de que la rebelión de los quiosqueros que aplican en forma completamente unilateral un adicional de un peso en la venta de cigarrillos sigue creciendo y ahora llegó a Buenos Aires y a otras ciudades del interior del país. Hace dos años los dueños de los quioscos de la ciudad de Mar del Plata comenzaron a cobrar el plus como una manera de hacer frente a lo que no dudan en definir como una muy baja rentabilidad que les ofrece el negocio. Y, desde hace unas semanas, cada vez más quiosqueros porteños se suman a la movida.
Cuando un cliente desprevenido se acerca al quiosco para comprar un paquete, es cada vez más común que en los barrios más alejados del centro porteño le quieran cobrar los cigarrillos un peso más caro. El respaldo para justificar el aumento es la llamada "lista quiosquera" que es impulsada por la ignota Cámara de Kiosqueros de la República Argentina. De esta manera, un Philip Morris Box, que según la nueva lista oficial de Massalin Particulares desde hoy cuesta $ 9,50, en los quioscos "rebeldes" ya cotiza a $ 10,50, y un Marlboro Box aumenta de 10,50 a 11,50 pesos. Cabe aclarar que, desde hace años, los precios no figuran en los paquetes de cigarrillos.
En las tabacaleras se encargan de destacar que se trata de una medida completamente ilegal y que viola la ley de impuestos internos 24.674. Además, precisan que una resolución del Ministerio de Economía prohíbe que los precios de venta de los cigarrillos publicados sean alterados, y destacan que el principal perjudicado no es sólo el fisco (deja de recaudar el 70% de impuestos nacionales sobre el adicional ilegal), sino también los consumidores. "La maniobra afecta al cliente, que termina pagando el producto más caro", se quejaron en una empresa tabacalera.
En la actualidad, a nivel nacional funcionan más de 100.000 quioscos, de los cuales un poco más del 40% se concentra en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. En la principal entidad que los agrupa criticaron la "lista quiosquera", pero a la vez reconocieron que la medida es una de las pocas alternativas que pueden tomar los comerciantes del rubro para enfrentar la fuerte caída de su rentabilidad.
"La «lista quiosquera» es completamente espuria y estamos informando a nuestros socios de las consecuencia que implica violar la ley. Pero no podemos dejar de reconocer los problemas que enfrenta el negocio, con ventas en baja y costos impositivos y de alquiler en alza", señalo Eduardo Medaglia, presidente de la Unión Kiosqueros (UKRA). Medaglia igualmente reconoce la generalización que vivió la "lista quiosquera" en el último tiempo. "Yo tengo quioscos en Morón que, obviamente, están vendiendo cigarrillos al precio oficial y en el último tiempo viví un fuerte crecimiento de la demanda, porque muchos clientes no quieren pagar el adicional que están cobrando mis competidores del barrio", explica el dirigente gremial.
Rentabilidad en baja
El adicional de un peso les permite a los quiosqueros prácticamente triplicar sus ganancias, ya que el margen promedio de rentabilidad que hoy ofrece un paquete de cigarrillos ronda entre 5 y 7% del valor de venta al público, con lo cual un paquete de una marca líder que oficialmente cotiza a 10 pesos le deja al quiosco un beneficio de entre 50 y 70 centavos.
El margen que ofrecen los cigarrillos es mucho más bajo que el de las golosinas -que ronda entre 30 y 40%, de acuerdo con el producto, aunque también funcionan como una forma de atraer clientes al quiosco.
La rebelión se inició en Mar del Plata en abril de 2011 y originalmente fue impulsada por la Cámara de Kiosqueros de esa ciudad, aunque rápidamente se fue extendiendo, primero a otros puntos del territorio bonaerense y después a otras provincias. El alcance fue tan grande que en su momento la Dirección Provincial de Comercio de la provincia de Buenos Aires empezó a multar a los quiosqueros bonaerenses que se habían plegado a la medida.
El último aumento oficial en los precios de cigarrillos fue anunciado ayer, cuando la tabacalera líder del mercado, Massalin Particulares -que es una filial del grupo norteamericano Philip Morris-, dispuso una suba promedio del 4 por ciento y ahora se descuenta que su competidora Nobleza Piccardo (subsidiaria de la inglesa BAT) en los próximos días seguirá sus pasos. Para lo que resta de 2013 igualmente se esperan nuevas subas, ya que los dos grandes jugadores del sector se comprometieron con la AFIP a aportar un poco más de $ 14.300 millones a la recaudación impositiva este año, lo que implica un alza de casi 25% frente al año anterior.

Una revuelta que llegó a Buenos Aires
Se extiende el cobro del adicional en los cigarrillos
- Avanzada federal
Hace dos años los quioscos de Mar del Plata comenzaron a cobrar un adicional de un peso en la venta de cigarrillos y tarjetas telefónicas. La medida se fue extendiendo primero a otras ciudades bonaerenses y después a otras provincias del norte del país - Perjudicados
Las empresas tabacaleras aseguran que el adicional es ilegal y destacan que los principales perjudicados son los consumidores –que pagan en promedio un 10% más caro el producto– y el fisco, ya que el 70% del precio de los cigarrillos corresponde a impuestos - Ganancias en baja
Los quiosqueros que cobran el adicional justifican la medida en una pérdida de rentabilidad y aseguran que no les queda otra alternativa para hacer frente a la baja en las ventas y los aumentos en los costos impositivos y de alquiler de los locales
<b>Del editor: qué significa.</b>





