Cambia de manos el frigorífico Swift
Su presidente, Carlos Oliva Funes, anunció ayer que la operación se cerrará definitivamente antes del 31 de julio
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Un grupo encabezado por el empresario Carlos Oliva Funes compró la firma Swift Armour SA Argentina, la mayor compañía exportadora de carne del país. Según se informó, el negocio se terminará de cerrar el 31 de julio, aunque no trascendió el monto de la operación.
Si bien se plantean nuevos objetivos para la empresa, en realidad seguirá bajo la dirección de Oliva Funes, que hace 15 años maneja la administración de la firma.
Oliva Funes contó con el asesoramiento financiero del Chase Manhattan Bank para concretar la operación. Seguramente, este banco será el agente financiero para cerrar el negocio. Ahora, Oliva Funes busca un socio "financiero" para completar el management del grupo.
La empresa, que nació a principio de siglo, es actualmente líder en la elaboración de alimentos de origen cárnico. El año último tuvo una facturación de 220 millones de pesos. En 1980, la empresa Campbell Soup compró Swift y en 1997 decidió reestructurarse.
Allí, por desprendimiento, nace la compañía Vlasic Food International, que se hace cargo del total del paquete accionario de Swift. "Vlasic, de la que fui vicepresidente el año último, decidió volcarse al negocio de las comidas preparadas y se desprendió, entre otras firmas, de Swift", comentó Oliva Funes a La Nación . De todos modos, el directivo aclaró que seguirá proveyendo de carne a Campbell y a Vlasic, como lo venía realizando hasta el momento.
El perfil actual de Swift dista mucho de aquel de la crisis de 1973, cuando llegó a su peor momento, al ser declarada en quiebra. "Actualmente no tiene deuda y el año último se inauguró de nuevo su centro de frío y distribución de Pilar, que se había incendiado", sostuvo el empresario.
Números
Hoy, Swift exporta el 45% de las carnes cocidas congeladas del país y el 47% de las carnes enlatadas; el 50% de las importaciones norteamericanas de carnes cocidas congeladas son de la firma; abarca el 72% del mercado interno de conserva de carnes (paté y picadillos) y vende a 60 países del mundo.
Oliva Funes explicó que el objetivo de la firma ahora es crecer "en el mercado interno y en el externo". Actualmente, Swift, que ocupa a unas 2000 personas, exporta el 69% de la producción, y el resto está destinado al mercado local.
"El nuevo status sanitario del país, como libre de aftosa, primero con vacunación y desde el año próximo sin vacunación, nos permitirá llegar a los mercados externos, especialmente a los Estados Unidos, con mejores posibilidades competitivas", explicó el empresario, que tiene expectativas de crecimiento, pese a la situación poco favorable en el mercado internacional de las carnes.
Para Oliva Funes, ahora comienza una nueva etapa para Swift, a pesar de que hace 15 años que está al frente de la empresa.
Las nuevas condiciones de la ganadería local y la posibilidad de ganar nuevos mercados erradicada definitivamente la aftosa, son las perspectivas que movieron a Oliva Funes a proponer la adquisición de Swift.
El empresario explicó también que están comenzando a ingresar en el negocio de las hamburguesas y salchichas y que han iniciado la importación de fiambres.
No pocos obstáculos para llegar al liderazgo
Con una facturación que el año último ascendió a 220.000.000 de dólares, Swift Armour SA inicia una nueva etapa para la industria cárnica argentina.
Fundada en 1907, la empresa que se inició con capitales sudafricanos (La Plata Cold Storage SA) debió sortear no pocos sobresaltos para llegar al liderazgo que hoy ocupa en la elaboración de alimentos de origen cárnico y en las exportación de cortes vacunos.
La empresa se vio envuelta en un escándalo en enero de 1991, cuando el entonces embajador de los Estados Unidos, Terence Todman, denunció un intento de cohecho por parte de un funcionario del Gobierno. El affaire, entre otras consecuencias le costó la cabeza de todo un gabinete nacional y de algunos asesores.
Más allá, la empresa supo de épocas de esplendor, constituyéndose en líder de la industria frigorífica.
No obstante, el momento más difícil que vivió fue la quiebra, en 1973, cuando, fusionada con los frigoríficos La Blanca y Armour, llegó a una situación de asfixia financiera que no pudo superar.
En esos momentos, las propietarias del frigorífico eran Deltec International Limited y Deltec Argentina SAF, que la habían adquirido en marzo de 1969 y que también fueron alcanzadas por la quiebra. Estas dos últimas empresas formaban parte del grupo Deltec, un consorcio de capitales europeos y norteamericanos con asiento en las islas Bahamas.
Pasó entonces la firma a manos del Estado, el que a su vez, y tras un proceso de licitación, la cedió en 1977 a la empresa Carnes Argentinas. La firma norteamericana Campbell Soup Company adquirió la totalidad del paquete accionario en 1980. En 1998, el holding norteamericano Vlasic Foods International, desprendimiento de Campbell, pasó a ser propietaria -hasta ayer- de esta histórica empresa cárnica.



