Se trata de mercadería que se encuentra en dos plantas; los trabajadores reclaman que si es retirada solo sea para pagar sueldos adeudados
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SANTA FE.- Trabajadores de Lácteos Verónica, que reclaman el pago de salarios adeudados mientras la compañía está paralizada, custodian una remesa importante de quesos de calidad que permanecen en la planta de Lehmann, en el centro de esta provincia, y se controla el eventual retiro de insumos y maquinarias en las instalaciones de Totoras, en el sur. “No queremos que se lleven nada. Primero que abonen los sueldos atrasados (cuatro meses). Así como están hoy los obreros, nadie va a dejar que los empresarios retiren nada. Es que no hay diálogo. Hace meses que los empresarios no aparecen”, dijo Domingo Possetto, titular de la seccional Rafaela de la Asociación Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra).
La crisis que involucra a la láctea Verónica no parece tener fecha de finalización. La firma, según lo refleja el Banco Central (BCRA), acumuló 3898 cheques rechazados por $13.628.312.893,87. Abonó 965 por $3015,07 millones. “Los trabajadores resisten. Por ejemplo, quienes trabajan en la planta de Lehmann, resguardan una cantidad importante de quesos para que la empresa no se los lleve. Si se entrega es para que salgan a la venta y el producido se destine a acotar en algo la elevada deuda que los empresarios no asumen”, añadió el gremialista.
Toda Verónica, es decir, sus pasteurizadoras y elaboradoras de productos en Suardi y en Totoras-Clason, además de Lehmann, esperan que en marzo se renueven las expectativas sobre una solución. Por ahora, de la empresa poco se sabe. Ningún llamado de este medio a los miembros del directorio fue respondido.
En tanto, el gobierno provincial conoce la cuestión, pero evita involucrarse en una definición que –lógicamente- debe darse en el ámbito privado. Y los trabajadores tratan de aliviar su situación con la ayuda en alimentos que alcanzó la semana pasada el gobierno provincial. Pero todos saben que esa ayuda no será extendida por mucho tiempo.

En tanto, desde el gremio se menciona insistentemente que con la empresa “hace rato que no hay diálogo directo”. Se interrumpió después de que en septiembre del año pasado se acordó la forma de pago de los salarios hasta comienzos de enero. “Pero no cumplieron; hubo reuniones pero no aparecieron. Ni siquiera se hicieron cargo de las cargas sociales”, apuntó el delegado de Atilra.
En tanto, se insiste en la posibilidad de que Verónica esté gestionando trasladar la resolución del conflicto a los Tribunales porteños. “Quieren llevar el conflicto a la justicia porteña y eso no va a ocurrir porque las plantas están en esta provincia, los trabajadores son de aquí. Hay requerimientos judiciales vigentes, veremos qué sucede a partir de la semana que viene, que comienza marzo”, especuló Possetto.

En otro orden, y sobre el estado en que se encuentran las plantas desactivadas, donde ya no parten productos de Verónica, el gremialista mencionado recordó que “en Lehmann, la firma tiene una ensachetadora para leche fluida u otro producto hasta 900 gramos, que es la más actualizada de la industria láctea argentina. Eso no se utiliza, lamentablemente. Procesando entre 800.000 y un millón de litros se podría volver a estar en un buen lugar del mercado”, referenció. Agregó que en esa misma planta se mantiene encendida la caldera solo para conservar los quesos y algún otro remanente de productos.
Por otra parte, nada nuevo se conoció en las últimas horas sobre eventuales negociaciones para la posible venta de la compañía, lo que los trabajadores consideran como la única alternativa para sostener la fuente de trabajo.
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