Caro Cuore ya vende en Africa
Lencería: la marca nacional de ropa interior ya tiene franquicias en 16 países; sus conjuntos femeninos se venden hasta en Zimbabwe.
1 minuto de lectura'
Una marca de lencería argentina le vende corpiños y bombachas a las mujeres de Zimbabwe. Por más curioso que parezca, el país africano es uno de los 16 que importan indumentaria de Caro Cuore.
"Hace tres años llegó a nuestra fábrica un empresario zimbabuo, dueño de una empresa de transporte. Nos contó que su mujer se había enamorado de nuestra ropa y pidió condiciones para obtener una franquicia", explica Fernando Fresco, gerente de la firma.
Hoy, el local está ubicado en una exclusiva arteria de la ciudad de Harare y seduce a las mujeres bantúes, que le compran mercadería a Caro Cuore por valor de US$ 150.000 anuales.
No es demasiado al lado del millón y medio de prendas que venden cada año en el mundo, pero para la marca de Demibel SA representa una nota de color en medio de su plan para expandirse más allá de las fronteras.
"Todavía no aspiramos a crecer en Africa, pero es algo simpático. La contextura física de las africanas no es un obstáculo para nuestros productos. En todas partes del mundo hay mujeres a las que le va Caro Cuore", dicen en la empresa.
Y no exageran. Sus locales, con las gigantografías de las modelos Valeria Mazza, Mariana Arias y Carola del Bianco, se multiplican como clones en España, Portugal, Brasil, Estados Unidos, Paraguay, Costa Rica, Chile, Perú, Canadá, Ecuador, Guatemala, Venezuela, Bolivia, México y Uruguay.
Caro Cuore tomó la decisión de lanzarse al mundo después del achicamiento del mercado interno, tras la crisis que provocó el efecto tequila, en 1995.
No les fue mal. Ya tienen 29 locales en el exterior y esperan sumar otros 50 en Brasil, pues acaban de otorgar una franquicia maestra para expandirse por todo ese territorio.
Cosmopolitas, en los próximos meses también abrirán bocas en Barcelona, Madrid y Miami.
Distinción y comodidad
¿Cuál es el secreto del éxito de Caro Cuore? "Las mujeres encuentran distinción, comodidad y buen calce. Es una idea de lencería distinta de todo lo que existe. Por eso vienen a buscarnos", argumentan.
La empresa lanza al mercado tres o cuatro familias de productos por mes e invierte en marketing el 7% de su facturación anual, que en 1997 llegó a $ 42 millones.
Tienen un equipo de 22 personas que se dedican a crear nuevos modelos y hasta cuentan con un estudio de arquitectura dentro de la empresa para monitorear los locales que van sumando en el exterior.
Caro Cuore es dueña del 50% del mercado local y nació hace 20 años, sin boca propia, vendiendo sus conjuntos en locales multimarca.
Ahora, mientras las marcas internacionales de ropa se desvelan por llegar a la Argentina, ellos recorren el camino inverso: avanzan hacia el mundo con sus líneas de ropa interior, pijamas, trajes de baño e indumentaria deportiva.
Bien lo saben en Zimbabwe...







