Cerró el Molino Arrocero San Javier
Fue el primer establecimiento en su tipo que se instaló en Santa Fe
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SANTA FE.- La crisis que enfrentó el sector arrocero en los últimos años y las distorsiones del mercado hasta que Brasil eliminó las barreras a las importaciones del grano argentino, la semana última, provocaron la caída del primer molino arrocero que se instaló en la región. Molino Arrocero San Javier SA, que comercializó durante 40 años la marca Mocoví, está cerrado y se debate ante la quiebra empresarial, por una deuda de arrastre que, según los informes a los que tuvo acceso La Nación , supera los US$ 50 millones.
Desde hace un mes, la planta, con asiento en la ciudad de San Javier, 160 km al noreste de esta capital, se encuentra ocupada por los 80 obreros que demandan el pago de los sueldos de los últimos cuatro meses.
La empresa, por su parte, no dejó dudas en su respuesta a los reclamos: no posee fondos para cancelar esas deudas; deberá asumir la ejecución de sentencia en un remate dispuesto por la DGI ($ 20 millones); desde hace unos 10 años está pendiente otro remate sobre los bienes muebles e inmuebles por parte del ex Banco Provincial de Santa Fe; tampoco se encuentra en condiciones de adquirir materia prima, y -por si todo fuese poco- vendió la marca comercial.
El gobierno provincial intentó contener el conflicto y medió entre las partes para buscar una solución que no parece sencilla. La empresa no tiene cómo continuar y entre la Municipalidad, los obreros y las entidades empresariales se comprometieron a evaluar una posible acción cooperativa para que el molino no cierre definitivamente.
Otras épocas
El Molino Arrocero San Javier tuvo su origen en el trabajo de tres productores que unieron sus objetivos y comenzaron a procesar variedades de consumo masivo (arroz fortuna). Mocoví se impuso en el mercado interno, pero también en Brasil y Chile, especialmente en la mitad de la década del 70. La caída comenzó hace 15 años, por problemas propios y externos, que generaron un endeudamiento que se volvió incontrolable.
Aun así, la firma siguió administrando 2000 h dedicadas a arroceras en la zona próxima al río San Javier, donde obtuvo rendimientos promedios de hasta 3500 k/h de arroz cáscara, mientras también procesaba materia prima de terceros.
Cuando hace dos años la crisis se agudizó, la firma vendió la marca comercial que significaba su mayor patrimonio. El empresario que la adquirió ya se instaló en Coronel Arnold, localidad próxima a Rosario, y Mocoví continuará en el mercado con productos de esa planta.
Zona fabril
La zona "de la costa", como se conoce a los departamentos Garay y San Javier, cercanos al río San Javier, se desarrolló a la par de la industria arrocera. Además de Molino Arrocero San Javier SA (Mocoví), se encuentran Angelo Padoán Molinos Arroceros SA (Arroz Padoán); Trimacer, en el distrito Los Cerrillos (Arroz Trimacer); Molino Arrocero del Litoral (Arroz Susarelli), y ArroExport, en jurisdicción de Romang.





