De los remedios a la industria petroquímica
Los dueños de Phoenix invierten en Cuyo
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Los dueños del laboratorio Phoenix están invirtiendo fuerte en el negocio petroquímico. La firma Petroquímica Cuyo, controlada por la familia Sielecki -fundadores de la empresa farmacéutica- anunció ayer que destinará US$ 12 millones (aproximadamente $ 36 millones) para ampliar su planta de producción de polipropileno en la ciudad mendocina de Luján de Cuyo.
En principio las obras estarán concluidas en junio próximo, y los fondos se destinarán básicamente a incrementar en 30.000 toneladas anuales la actual producción de plásticos especiales que Petroquímica Cuyo comercializa con la marca Cuyotec.
La línea de plásticos especiales incluye productos de diferente densidad, como copolímeros y terpolímeros de propileno, que son utilizados en aplicaciones de alta tecnología, como la fabricación de los films de polipropileno que se utilizan en los paquetes de cigarrillos o los caños de termofusión.
En Petroquímica Cuyo explicaron que la decisión de ampliar la planta se explica por la conjunción de dos factores favorables.
El primero es el incremento de la demanda local, impulsado por la expansión que hoy viven la mayoría de sus clientes gracias a la sustitución de importaciones.
El segundo factor favorable es el fuerte aumento que registró el precio internacional del polipropileno en el último año, acompañando la suba del petróleo y de otros productos commodities (materias primas), que tornó a la producción local en un negocio mucho más rentable.
Control nacional
Petroquímica Cuyo comenzó a operar hace veinte años y fue la primera compañía de capital nacional dedicada a la producción y comercialización de polipropileno.
Su planta de Luján de Cuyo hoy procesa con tecnología Novolen, a partir de un contrato de licencia exclusiva que tiene la empresa con la firma Novolen Holding, filial del grupo ABB/Lummus Global.
La familia Sielecki es accionista desde el primer momento de la petroquímica, aunque inicialmente estaba asociada en partes iguales con el grupo Perez Companc. Cuando este último decidió desprenderse de su negocio petrolero a manos de la compañía brasileña Petrobras, dentro de la operación se incluyó la tenencia del 40% que tenía el grupo en Petroquímica Cuyo. En forma casi paralela, los Sielecki incrementaron su participación hasta tomar el control de poco más de la mitad de las acciones de la compañía.
Por fuera de su laboratorio y de la petroquímica, los Sielecki también ingresaron hace unos meses como socios de Obras Sanitarias Mendoza, la empresa distribuidora de agua en esa provincia, que pertenecía a la multinacional Enron.
En Mendoza, el grupo además es dueño de varias hectáreas de producción de vid y planea levantar una bodega.





