Desplazan a Edwin del Indec, pero sigue la intervención

Es un avance de Kicillof sobre el organismo; asciende Itzcovich como nuevo director general
Francisco Jueguen
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31 de octubre de 2014  

"Los muchachos peronistas todos unidos triunfaremos." Las clásicas estrofas retumbaban con fuerza ese 14 de septiembre de 2007 en el tercer piso del Indec. Los trabajadores de UPCN -el gremio afín a la intervención de Guillermo Moreno - cantaban mientras copaban el lugar en el que se calculaba por última vez el IPC Nacional, aquel que se usaba para contrastar la manipulación del dato de inflación oficial del Indec con los índices de las provincias. Mareada de poder, sobre los hombros de su tropa se elevaba una épica Ana María Edwin.

"Yo soy Moreno", se la escuchó decir a Edwin apenas desembarcó el entonces secretario de Comercio Interior en el Indec, a comienzos de 2007. Luego de 30 años de trabajo en el área de Recursos Humanos del organismo, la ambiciosa socióloga, peronista declarada, fue la clave para que Moreno pudiera vencer resistencias físicas en el organismo: ella anudó un acuerdo con UPCN, el músculo de la intervención. Gracias a su aporte y fidelidad se encumbró en lo más alto del instituto técnico.

Quizá fue su vieja lealtad por Moreno y el peronismo tradicional lo que le costó el puesto. Luego de siete años de intervención, el ministro de Economía, Axel Kicillof , desplazó ayer a Edwin de su cargo y nombró en su lugar al hasta ayer director técnico, Norberto Itzcovich. "El colorado", como lo apodan algunos empleados, es un hombre que no se ata a una ideología, sino al poder.

Los trabajadores agrupados en ATE-Indec, el gremio opositor a la intervención, indicaron ayer en un comunicado que el cambio en la cúpula no modifica de ninguna manera el desmantelamiento institucional que vive el organismo ni las dudas que existen sobre las estadísticas que elabora.

La decisión es, en rigor, la formalización de una situación que ya tiene meses. Kicillof trataba sólo con Itzcovich. Edwin, en tanto, quería irse. No obstante, mantendrá un puesto en el Estado: será directora nacional del Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP), oficina que depende de Jorge Capitanich.

"No la premian, pero tampoco la echan. Le mantienen el sueldo con los cargos y la esconden", analizó un técnico que sigue aún en el Indec. "Todas las cosas se hicieron siempre con Itzcovich; es el que tiene más capacidad. En algún momento la idea era sacarlos a los dos, pero luego eso se fue diluyendo", dijeron fuentes del Ministerio de Economía a LA NACION.

El cambio es, además, una nueva muestra de que los brazos de Kicillof se extienden. Con Edwin afuera -leal a Moreno-, Itzcovich promete desde hace meses fidelidad al ministro. Su historia es un ejemplo de pragmatismo. El 20 de marzo de 2007, el economista de la UBA firmó una proclama contra la intervención del Indec. Dos años después -habiendo ascendido del puesto de coordinador- cambió de opinión. "Hay Moreno para rato", desafió en una entrevista. Ese tipo de declaraciones, cenas navideñas en la sede de Pueblo Peronista (la unidad básica de Moreno) y algún paseo con Néstor Kirchner le valieron llegar a director técnico en 2009.

"Hasta que no se vayan todos ellos, no hay normalización en el Indec", afirmaron en ATE. "Advertimos a los trabajadores que esta funcionaria, hoy soldado del kirchnerismo, fue el brazo derecho del menemismo en el organismo", criticaron en el gremio.

En los pasillos del Indec sonaba ayer el nombre de María Sol Padín, hija de Edwin, que trabaja en el Indec, como reemplazante de Itzcovich en el cargo de director técnico. La versión no pudo ser confirmada.

El destino respira ironía. El decreto en el que Edwin anunció ayer su renuncia es el número 1984. "La cordura no depende de las estadística", definía Winston Smith, protagonista ficticio de la historia de George Orwell. Esa que imaginó un futurista Ministerio de la Verdad.

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