En Uruguay preocupan el dólar y el comercio
Mujica sigue la situación de cerca; el cambio, similar al paralelo aqui
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MONTEVIDEO.- La historia es conocida, por tantas veces repetida. Los problemas económicos de la Argentina se expresan periódicamente en una devaluación de su moneda y Uruguay sufre en consecuencia una pérdida de competitividad que afecta seriamente su comercio y los servicios. Cada tanto el caso se repite y Uruguay ve cómo el flujo de turismo y compras se vuelca a la plaza porteña y cómo el mercado local se llena de productos importados argentinos. La historia muestra que esa enfermedad argentina contagia a la economía uruguaya.
En las pizarras de casas de cambio locales, el peso argentino cotizaba ayer a 2 pesos uruguayos para la compra y 3 pesos para la venta. Con la cotización del día, eso da que un dólar vale algo más de nueve pesos argentinos, pero el arbitraje dólar/peso argentino se hace a la cotización del paralelo de Buenos Aires más un plus no muy relevante.
El gobierno uruguayo sigue minuto a minuto lo que pasa con la cotización del blue y otras versiones de la cotización del dólar contra pesos argentinos en el mercado paralelo, y monitorea especialmente el flujo de exportaciones a esa plaza.
Los uruguayos están en vísperas de la tradicional Semana de Turismo -que pasó a usar ese nombre cuando dejó de ser oficialmente Semana Santa-, lo que para gran parte de la población es el feriado más extenso. La Argentina tienta a los uruguayos por lo barato de sus precios, al aprovechar la brecha cambiaria del dólar paralelo.
El problema cambiario y las restricciones que aplica la Argentina a las importaciones desde Uruguay estuvieron en la mesa de debate de ayer de las autoridades económicas en el gabinete del presidente José Mujica, que se reunieron hasta tarde en el Palacio de Hacienda.
Uruguay viene de un período de extensa bonanza y las proyecciones indican que la tendencia podría extenderse este año, pero a menor ritmo. Sin embargo, los equipos técnicos del gobierno del Frente Amplio identifican un mapa de problemas que no sólo se refieren a una desaceleración. Entre esos inconvenientes está el de la relación cambiaria con la Argentina, pero es uno más de la lista.
La competitividad se ha venido deteriorando aquí por la presión de la inflación local y por una baja del tipo de cambio, que se acentuó justamente por una política monetaria restrictiva que el gobierno está aplicando para combatir la suba de precios. Las exportaciones bajaron casi 15% en la primera quincena de marzo, siguiendo la tendencia negativa de febrero.
El deterioro de las finanzas públicas y la inflación, junto con los últimos datos sobre la desaceleración de la economía, fueron analizados anoche en el Comité de Coordinación Macroeconómica, en el que participaron la primera plana del Ministerio de Economía y todos los directores del Banco Central.
El presidente Mujica convocó para hoy a una sesión del "gabinete productivo", que integran los funcionarios del área económica. En la última reunión habían considerado la conveniencia de adoptar medidas de apoyo a industrias afectadas por las restricciones argentinas, entre otros frenos a la demanda, y quedaron en continuar el análisis.
El presidente de la Cámara Industrial de Alimentos Envasados, Juan Pedro Flores, relató al diario El País que el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, ya les había advertido en septiembre que deberían enviar a otra plaza las exportaciones dirigidas a la Argentina. "Señores, olvídense de la Argentina para exportar", fue la expresión usada por el ministro de Economía, según lo que contó el empresario.
El gobierno uruguayo considera que el problema argentino no es coyuntural y que la administración kirchnerista ha quedado prisionera de restricciones que no frenan la salida de capitales y la devaluación de la moneda, y que eso generará más efectos adversos para la economía oriental.
Los funcionarios se cuidan de no hacer declaraciones que Cristina Kirchner pueda tomar como ofensivas, pero en reserva admiten la preocupación y también que no tienen mucho margen para medidas compensatorias.









