
El ajuste llegó a Siderar y Acindar
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LIMA (De un enviado especial).- La industria siderúrgica recibió recientemente su plan de competitividad, que consiste en rebajas impositivas, entre otros beneficios. Sin embargo, no alcanzó para evitar la actual crisis del sector.
"La siderurgia argentina no a-guanta más: hay baja de producción en algunas empresas y paralizaciones en otras", describió Guillermo Noriega, gerente general de Siderca, la única que está trabajando al máximo de su capacidad e incluso aumentó su personal en 50 personas (ahora son 3500). Esta empresa del grupo Techint es proveedora de la industria petrolera, que en los últimos dos años viene prosperando de la mano de la alta cotización del crudo.
En cambio, Siderar y Acindar son proveedoras de sectores alicaídos como la construcción y la industria automotriz. Ambas recortaron la producción a niveles cercanos al límite de su operatividad y despidieron en total a 1600 empleados.
Siderar redujo 20% su actividad desde noviembre pasado hasta 1,8 millones de toneladas anuales por la recesión y las medidas antidumping que impuso Estados Unidos contra la Argentina. La empresa desvió sus ventas a Europa, Africa y al resto de América latina. Trabaja al 80%de su capacidad instalada y achicó su personal de 5700 a 5100 personas.
Acindar cerró su planta de La Tablada y contrajo el 10% su producción. Las trabas en Estados Unidas la llevaron a enforcarse en el Mercosur, Europa y Asia. Utiliza sólo el 75% de su capacidad instalada y ajuste el número de trabajadores de 4000 a 3000.






