
El mercado de helados está hirviendo en Argentina
Competencia: Nestlé y Philip Morris ocupan el 50% del mercado y los helados artesanales se reparten la mitad restante.
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Hacia 1855 se introdujo un postre de lujo en Buenos Aires: el helado. Eso fue posible gracias a que se importó hielo norteamericano extraído especialmente de los grandes lagos del país del Norte.
El novedoso postre se empezó a vender en el sótano del entonces Teatro Colón ubicado frente a Plaza de Mayo; y todo estaba bajo la supervisión del portugués Ferreira dueño del café Del Plata.
Muchas cosas han cambiado desde entonces no sólo la ubicación del Teatro Colón.
El mercado de helados en la Argentina está hirviendo en nuestros días por la fuerte competencia. Philip Morris y Nestlé han concentrado casi la mitad de la torta de ventas y la industria pelea así terreno al tradicional helado artesanal.
Este fenómeno se aprecia fundamentalmente en verano pero algunos empresarios opinan que el helado no es sólo un producto refrescante para los calurosos días estivales y apuestan al consumo masivo en la época invernal.
La pregunta es: ¿cómo hacer para que la gente coma más helado en invierno?
El jefe de productos de Philip Morris Argentina nos lo aclara: "Precisamente se trata de lograr que la gente coma helado. En otras partes del mundo you eat ice-cream (tú comes helado) you don´t drink ice-cream (tú no tomas helado). La idea es lograr que la gente se acostumbre a comer helado por su valor nutritivo y no sólo porque es un postre rico y refrescante para el verano. Como cualquier comida el helado alimenta aun en invierno".
"Nosotros con La Montevideana apuntamos a eso. Su slogan es: ´Nadie puede esperar para comerlos´. Allí estamos introduciendo la idea de comer helado y no de tomarlo".
El ingeniero Enrique Leporati dueño de Artesano S.A.- Panna S.A. coincide con la idea anterior y recalca: "En Suiza donde tienen un pingüino como mascota en vez de tener un perro consumen más de veinte kilos de helado al año y tienen temperaturas bajísimas durante casi los doce meses. En la Argentina donde hay temperaturas mucho más altas se consume un promedio de treskilos de helado por persona y por año. Eso sucede porque acá la gente come helado para reconfortarse y refrescarse y no tanto como alimento nutritivo. En realidad el helado bien elaborado es un muy buen alimento".
Leporati continúa: "Por suerte esta contraposición entre invierno y verano ya está cambiando. En mi empresa por ejemplo ya vendimos un 5% más en julio que en diciembre".
Cuatro segmentos
Para analizar el mercado de helados hay que dividirlo en cuatro segmentos: impulsivo (quioscos) hogareño (supermercados) granel (heladerías) y gastronomía (restaurantes y catering).
Dicen los que saben que se prevé un gran crecimiento en el segmento hogareño.
En un principio Nestlé ocupaba el mayor porcentaje del mercado argentino con sus productos Frigor y Noel.
Pero hace tres años hizo su aparición Philip Morris comprando la empresa santafecina La Montevideana. Más tarde en el verano ´94/´95 introdujo los helados Milka; y hace tres meses los palitos de agua Fruttare.
Lo que resta del mercado lo ocupan los helados artesanales. El presidente de laAsociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (Afadhya) Reinaldo Capello reconoce que la producción artesanal abarca alrededor del 45 o 50% del mercado. Pero Capello se lamenta: "Nuestras ventas han bajado como han bajado otros rubros. La caída ha sido de entre un 20 y un 25%.
Actualmente algunos heladeros artesanales prefieren llamar a sus productos helados 100% natural con el propósito de separarlos de aquellos que introducen aditivos artificiales en sus mezclas. Más allá de nombres los paladares advertirán las diferencias.




