
El nuevo presidente de Toyota promete cambios para capear la crisis de la industria
TOKIO— De cara a su peor crisis en décadas, Toyota Motor Corp. recurrió a un miembro de la familia fundadora y sus principios fundamentales de eficiencia, frugalidad y calidad para encontrar una manera de salir del bajón.
Ayer, Toyota nombró oficialmente a Akio Toyoda, nieto del fundador de la automotriz japonesa, como presidente, indicando que necesitaba a alguien con una perspectiva renovada que pueda llevar a cabo las audaces reformas necesarias para revertir el declive de la compañía. The Wall Street Journal informó este mes que la junta de Toyota había decidido darle el cargo a Toyoda, de 52 años, para reemplazar a Katsuaki Watanabe, quien se convertirá en el vicepresidente de la compañía.
Los cambios en la gerencia se harán efectivos en junio, a la espera del visto bueno de los accionistas.
Hace sólo unos años, el nombramiento de Toyoda para el máximo puesto era poco probable porque era considerado demasiado joven e inexperto por los altos ejecutivos de la compañía. Sus detractores han dicho que una empresa que cotiza en bolsa de la magnitud de Toyota debe ir más allá del control familiar, especialmente cuando la familia fundadora en total posee sólo una participación de 2 por ciento.
Se espera que Toyoda haga rápidos cambios en la compañía, incluyendo una posible reorganización de la gerencia, que según él se ha vuelto demasiado conservadora y burocrática, según fuentes cercanas.
Ayer, Toyoda ofreció pocos detalles de cuáles son sus planes. Enfatizó, sin embargo, que la industria enfrentaba una crisis que se presenta una vez por siglo y prometió liderar la recuperación de Toyota colocando a los clientes en primer lugar. "Volveré a los principios básicos de la fundación de la compañía", aseguró. "Me propongo emplear tanta audacia como sea posible para impulsar las transformaciones."
Akio Toyoda, hijo del presidente honorario de Toyota, Shoichiro Toyoda, y nieto de Kiichiro Toyoda, será el primer integrante de la familia fundadora en 14 años en asumir la presidencia de la compañía. También será su presidente más joven después de su abuelo.
El ejecutivo, que cursó sus estudios en Estados Unidos, es conocido por su estilo agresivo de gestión y su postura crítica contra la actual gerencia de Toyota. Toyoda asegura que ésta ha permitido que la compañía se sobreexpandiera en una carrera sin tregua para destronar a General Motors Corp. (GM) como la mayor automotriz del mundo.
Aunque Toyota probablemente sea reconocida como la mayor automotriz del mundo por ventas de vehículos cuando GM anuncie este mes sus cifras de 2008, es una victoria que ha llegado a un enorme costo. El despliegue de fábricas y modelos en nuevos mercados, desde India y China hasta EE.UU. y Brasil, en esta década ha puesto bajo presión los recursos de Toyota.
Este ritmo intenso ha provocado una serie de tropiezos, incluyendo malinterpretaciones del mercado, un exceso de vehículos defectuosos y la construcción de plantas subutilizadas.
Toyota posiblemente enfrente su primera pérdida operacional en 70 años en el año fiscal que termina en marzo, como consecuencia del declive de las ventas en EE.UU., Japón y Europa y una súbita desaceleración de la demanda en los mercados emergentes.
Sin duda, los problemas de la automotriz no son nada en comparación a la frágil condición de sus pares estadounidenses. Además, si la empresa logra capear esta crisis, podría emerger como una fuerza aún más poderosa una vez que la economía repunte.
Sin embargo, debido a la caída de sus ventas y ganancias en los últimos meses, Toyota ha estado operando en modalidad de crisis, implementando medidas de ahorro como bajar el termostato para reducir los costos de energía, controlar la producción en sus plantas en todo el mundo para recortar un exceso de suministro, reducir las bonificaciones a los gerentes y despedir a miles de trabajadores temporales.
El martes, Toyota informó que en 2008 vendió 8,9 millones de vehículos en todo el mundo, un 4% menos que el año anterior.
La automotriz no ha divulgado su proyección de ventas globales para 2009, indicando que es difícil prever el panorama de la demanda.






