El pelo, en cuotas. El perverso juego de prioridades detrás de un anuncio

Diego Cabot
Diego Cabot LA NACION
El presidente Alberto Fernández, junto al gobernador Axel Kicillof, en el anuncio del programa Ahora 12 para rubros como peluquerías
El presidente Alberto Fernández, junto al gobernador Axel Kicillof, en el anuncio del programa Ahora 12 para rubros como peluquerías Fuente: LA NACION - Crédito: Captura Presidencia
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15 de septiembre de 2020  • 15:39

Con tono docente ochentoso, con esa didáctica oxidada con la que suele explicar cuestiones de Estado , el presidente Alberto Fernández anunció que empezará a funcionar el plan Ahora 12 para las peluquerías . Lo dijo como si fuese casi una panacea para los males argentinos, cortarse o teñirse hoy; terminar de pagarlo en octubre de 2021.

Más allá de sus dichos sobre los gastos de "ellos y ellas" a la hora de hacer el balance mensual de ingresos y egresos, la noticia esconde varias aristas que hablan de los serios problemas económicos del país.

En medio de una enorme falta de inversión en infraestructura y déficit habitacional, la Argentina se da el lujo de entregar parte de su capacidad de financiamiento para apalancar consumo básico como la comida, el supermercado o la peluquería. No hay creación de riqueza allí, sino más bien lo contrario, urgencias de corto plazo. Es verdad que la pandemia requirió remedios como comprar en cuotas la comida, pero no debiera ser motivo para anuncios presidenciales orgullosos; más bien deberían ser enunciados de una excepción.

El consumo en las peluquerías se podrán pagar en 12 cuotas
El consumo en las peluquerías se podrán pagar en 12 cuotas Fuente: Archivo

Alberto Fernández explicó las bondades de las cuotas. Quien corra a domar su cabellera a una peluquería hoy mismo, con el Ahora 12 vigente, tomará un crédito sin interés por 12 meses . En octubre pagará un doceavo y el último, en octubre de 2021 . Pero claro, el pelo crece. Entonces ese entusiasta consumidor deberá volver el mes que viene y volver a tomar un crédito.

Para enero del año próximo ya pagará cuatro doceavas partes, ya que acumula los cortes de septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Y además, tiene el pelo largo. Es decir, volverá a endeudarse.

El tiempo pasará, y si mantuvo la periodicidad en las concurrencias a la peluquería, para octubre pagará un corte entero, ya que se habrán sumado la última con la primera y, además, estará endeudado hasta octubre de 2022.

Ahora bien, qué significa financiar los servicios. En principio, la capacidad crediticia debería estar al servicio de otras cosas. El crédito debería utilizarse para anticipar el consumo de un bien durable. "Yo lo asocio más a algo que se consume a lo largo del tiempo y al que se recurre para adelantarlo. Financiar un servicio, que es un consumo instantáneo, no parece ser la mejor opción", opina Camilo Tiscornia, socio de C&T Asesores Económicos.

EL presidente Alberto Fernández, en medio de los anuncios por los planes de Precios Cuidados para la construcción
EL presidente Alberto Fernández, en medio de los anuncios por los planes de Precios Cuidados para la construcción Fuente: LA NACION - Crédito: Esteban Collazo/Presidencia

Claro que la medida puede tener como finalidad darle un empujón a una de las actividades que quedaron de persianas bajas durante largos meses. "En el caso de las peluquerías supongo que debe ser una especie de resarcimiento a los peluqueros por el tiempo que estuvieron cerrados. Económicamente hablando puede significarle un pequeño incremento en el consumo. No significativo, pero en tiempos de crisis todo suma", dice el analista de mercados Christian Buteler.

Las comparaciones se pueden llevar más lejos aún. La Argentina de los últimos años se endeudó para pagar cortes de pelo, no para instalar peluquerías. Lo primero no ocasiona más que alivio instantáneo; por el contrario, abrir locales genera negocios y empleo. "No hay generación de riqueza alguna en financiar un corte de pelo. Lo mismo sucede con la comida. Lo que se marca con estas cosas son las complicaciones de cubrir lo básico", agrega Buteler.

El presidente Alberto Fernández, junto al gobernador Axel Kicillof, en el anuncio del programa Ahora 12 para rubros como peluquerías
El presidente Alberto Fernández, junto al gobernador Axel Kicillof, en el anuncio del programa Ahora 12 para rubros como peluquerías Crédito: Presidencia

El famoso déficit de las cuentas públicas, que no es más que gastar más de lo que ingresa, ha sido el gran causante de los problemas de la Argentina. En las últimas décadas, sin resolverse ese problema, el financiamiento fue en gran parte para cubrir ese bache. Algo así como si una familia toma deuda para salir a comer afuera, pero no arregla la casa.

Ahora se podrá financiar un corte de pelo y se podrá pagar hasta octubre del año próximo. Pero el cabello mantendrá su costumbre de crecer. Solo si mejoran los ingresos se podrá salir de esa trampa del financiamiento del consumo instantáneo. En su caso, la deuda crecerá en la misma proporción que el pelo.

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