
El polo, un deporte que ellas disfrutan
Apasionadas por la naturaleza y los caballos, muchas mujeres se animan a practicar esta disciplina de elite; inscribirse en un torneo puede costar hasta US$ 3000
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La pasión por la naturaleza y los caballos es lo que reunió a algunas mujeres para animarse y jugar al polo, uno de los deportes más tradicionales y exclusivos del mundo. Algunas lo hacen de forma profesional o amateur y hasta compiten en torneos, otras como un pasatiempo para distraerse y disfrutar de una actividad al aire libre, lejos de la ciudad y de la rutina diaria.
Amalia Sáenz, socia de una prestigiosa firma legal y jugadora amateur, cuenta que monta desde que tenía ocho años y que empezó a jugar hace cuatro por pedido de su hija Carola, con quien comparte la pasión por los caballos. "Es un juego en el que la estrategia del equipo y el uso de la inteligencia en cada jugada es clave", explica. Según Sáenz, el deporte también es una herramienta de networking de negocios, al igual que el golf, porque facilita el contacto entre mujeres profesionales.
Para las que quieran disfrutar del deporte y no tengan experiencia alguna, lo ideal es tomar clases en alguna institución o con profesores particulares de algún club. "Para arrancar, las alumnas sólo tienen que traer sus ganas de aprender", comenta Emily Hordjik, gerenta de marketing de Palo Alto Polo Club, una escuela ubicada en Pilar. Si bien cada una tiene un programa de trabajo, según sus habilidades de taqueo y su calidad de jinete, los costos para pertenecer al club van desde los US$ 200 mensuales para la escuela hasta los US$ 5000 al mes para jugadoras avanzadas.
En el Benavídez Polo Club, muy cercano a Nordelta, en Tigre, también se ofrecen clases para mujeres, tanto principiantes como jugadoras ya experimentadas. Por lo general, son grupales y tienen una duración de aproximadamente una hora, de martes a sábados. Cada sesión tiene un costo de $ 325 para las mayores de quince años. Por lo tanto, cinco días de polo, cuestan unos $ 1300.
En la actualidad, proliferan campeonatos y copas para mujeres. Samanta Perrusi, creadora de Ladies Polo Tour y miembro de la Asociación Argentina de Polo (AAP), señala que para inscribir un equipo para una competencia de la institución se paga entre $ 1200 y 1500. La inscripción a un torneo privado se puede llegar a pagar US$ 3000. A eso, hay que sumarle el costo del handicap, que es de unos $ 800 anuales si la intención es jugar una copa de la AAP. De lo contrario, se abonan unos $ 400. "Es como tener la licencia de conducir al día", ejemplifica Sáenz.
"Comprar el equipo es de suma importancia. El polo es un deporte de riesgo y hay que protegerse para jugar seguro", afirma Hordjik. Un taco de caña rattan en Casa Zappala cuesta desde $ 550 (ideal para las principiantes) hasta $ 800, para las avanzadas que deseen mejorar el juego. En La Martina, un casco de carbono cuesta aproximadamente $ 3110. Un par de botas con parche de goma (que vienen en varios colores) para amortiguar golpes tiene un precio estimado de $ 6900. El jean técnico con elastano y parches cuesta desde $ 820, y las monturas, con asientos de colores, a partir de los $ 4500.




