El público de Netflix crece, pero también su deuda

Jeff Sommer
(0)
18 de noviembre de 2018  

Netflix , la potencia del video por streaming , está creciendo a una velocidad asombrosa. Y si uno ignora el hecho de que toma miles de millones de dólares de crédito para financiar ese crecimiento, la compañía es una historia clásica de éxito. Su capacidad para expandir su audiencia global es impresionante. Las últimas cifras muestran que sumó más de seis millones de suscriptores pagos en todo el mundo en los tres meses hasta septiembre. Son unos 66.000 suscriptores más cada día, lo que lleva su total a más de 130 millones.

El crecimiento extraordinario de Netflix ha sacudido el panorama de los medios y encandilado a la bolsa. Como escribió mi colega Edmund Lee, el desafío de Netflix ayudó a motivar, si es que no a provocar completamente, una serie de fusiones, adquisiciones y realineamientos entre compañías gigantes. Disney y Fox, AT&T y Time Warner, Comcast, Amazon, Apple, Google y más: todas tuvieron que responder, muchas de ellas incrementando su propio gasto en TV y video.

Wall Street abrazó a Netflix como una de las llamadas Faang: Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google (que cotiza como Alphabet). Los titanes de la tecnología permitieron a los inversores obtener enormes ganancias durante gran parte de este año.

Dado el resonante éxito de Netflix, puede parecer una grosería albergar cualquier duda. Pero la plataforma plantea un problema difícil para los inversores. Todas esas películas y shows de TV son costosos y, para alimentar su expansión explosiva, la compañía estuvo gastando más aceleradamente de lo que estuvo recaudando... y prevé que lo seguirá haciendo por años. La firma construyó su negocio sobre una montaña de deuda con baja calificación.

Pese a ello, el consenso en Wall Street es entusiasta. La compañía predice que, en pocos años, los costos empezarán a crecer más lentamente que los ingresos. David Wells, director financiero de la compañía, proyectó "mejoras materiales" en 2020. "Aún creemos que faltan unos pocos años hasta que salgamos hechos", dijo. Wall Street aceptó en gran medida el pronóstico, pero no todos están convencidos. "El modelo de negocios de Netflix parece insostenible", dijo Aswath Damodaran, profesor de Finanzas de la Universidad de Nueva York.

Dado que se vislumbra una mayor competencia en el video por streaming, dijo Damodaran, Netflix debe seguir gastando sumas enormes en contenido y marketing. Si reduce el gasto, dijo, podría perder gran parte de su auditorio. "Sin duda, está creciendo rápido ahora. Para un consumidor es maravilloso. Pero para un inversor es otra historia: cuanto más crece Netflix, tanto más crecen sus costos y tanto más dinero quema. No estoy seguro de cómo se va a revertir eso", dijo.

Damodaran difundió un modelo de valuación para Netflix en su blog como herramienta instructiva. Su modelo se basa en un método claro y bien establecido: el enfoque de flujos de caja descontados usado por analistas de inversiones en todo el mundo. A pedido mío, introdujo las últimas cifras de la compañía en ese modelo para calcular cuánto valen realmente las acciones de Netflix. Los resultados fueron llamativos.

Vale la pena comprar las acciones de la compañía como inversión seria, de acuerdo con su estimado, solo a alrededor de US$177. Pero Netflix estuvo cotizando a unos US$310 por acción últimamente, luego de sobrepasar los US$400 este año.

En síntesis, el problema es la disparidad entre el ingreso de dinero y su salida, y la presunción del profesor Damodaran de que los costos de Netflix deben mantenerse elevados si quiere seguir creciendo.

Su estado de flujo de caja indica que en 12 meses (hasta septiembre) gastó US$11.700 millones en nuevos contenidos. Pero su declaración de ingresos dice que la recaudación total fue de US$14.900 millones, lo que deja solo unos US$3200 millones para pagar el marketing y el resto de sus operaciones. Eso no es suficiente para hacer funcionar el negocio, por lo que la compañía tomó dinero prestado.

Netflix anunció que piensa tomar más dinero prestado vendiendo bonos por valor de US$2000 millones, que las calificadoras dicen que están por debajo del investment grade. Eso se suma a los US$8300 millones de deuda con calificación de grado especulativo que se acumula en su balance.

Damodaran no es el único escéptico respecto de Netflix. Michael Nathanson, analista senior de MoffettNathanson, dijo que el precio de las acciones de la compañía es desconcertante y estimó que un nivel más realista sería de unos US$210.

Michael Pacher, director ejecutivo de investigaciones sobre activos para Wedbush Securities y crítico de larga data, dijo que prevé que Netflix seguirá teniendo dificultades para equiparar sus costos con su flujo de caja, dadas la creciente competencia en el video por streaming y la probable pérdida de películas y shows de TV controlados por sus competidores.

En la estimación de Pacher, las acciones de Netflix solo valen alrededor de US$150 por unidad. Si fuera a caer a algo cercano a ese nivel, sus competidoras corporativas presumiblemente seguirían adelante con sus propias ofertas de streaming. Pero no sería sorprendente que algunas de ellas se preguntaran si sus propios matrimonios tienen demasiado sentido sin la influencia no buscada de Netflix.

¿Cuánto debe preocuparse la bolsa por Netflix? Durante gran parte del año no se preocupó en lo más mínimo: entre el 1° de enero y el 9 de julio las acciones de Netflix dieron una apabullante ganancia de 118%. Pero, desde el 9 de julio, las acciones tecnológicas cayeron y Netflix se vio apaleada. Pese a breves trepadas, el precio de sus acciones cayó más de 25% desde ese pico.

Los ejecutivos de Netflix dicen que están construyendo su negocio para el largo plazo. El año pasado, Reed Hastings, cofundador y CEO de la compañía, dijo que la competencia tradicional no lo preocupa. Netflix es tan irresistible que su principal adversario es el sueño.

En la última presentación de resultados dijo que compañías con mucho dinero, como Disney, AT&T y Google, son competidores reales. Además, dijo que Netflix tiene que seguir "concentrada en los fundamentos", ofrecer a los espectadores entretenimiento irresistible y entregarlo de maneras innovadoras.

Pero eso costará a la compañía mucho dinero. Para los consumidores eso puede no ser un problema. Netflix ya logró que el video sea mucho más abundante y diverso que hace pocos años y, al sumarse otras compañías a la contienda, la variedad de opciones probablemente se vuelva aún mayor.

Traducción de Gabriel Zadunaisky

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.