El trabajo en negro vuelve a crecer
Las pequeñas empresas son la mayor fuente del empleo no registrado; en todos los niveles del Estado también se encubren relaciones laborales irregulares
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El año pasado significó un quiebre para el trabajo no registrado: aumentó por primera vez después de cuatro años de constante caída.Durante 2009 la calidad del empleo siguió deteriorándose y los especialistas consultados auguran que en 2010 la curva del trabajo informal no descenderá. Así lo asegura Patricio Millán, director de la Escuela de Economía de la Universidad Católica Argentina (UCA).
"Todos los indicadores que hemos logrado reunir aseguran que el trabajo no registrado se mantendrá o bien crecerá, pero no descenderá. Una de las razones es que realmente no existe una política decidida de cambiar las condiciones que posibiliten la registración de las pequeñas empresas", explica.
Según un Informe de Economía Real, Empleo y Desarrollo Social de la UCA, el resurgimiento de la informalidad se registró en el último trimestre de 2008, cuando la tasa de empleo no registrado aumentó por primera vez desde 2004.
El empleo informal alcanza al 37% de los trabajadores argentinos. En total, son más de cuatro millones de personas, según detalla el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa). Este grupo de trabajadores no tiene ningún tipo de cobertura social, de salud o previsional, y cobran haberes por debajo del mínimo.
"Los jóvenes generalmente son los más afectados porque, al no tener experiencia, se insertan en empresas chicas. También las mujeres, y no por una actitud discriminatoria, sino porque necesitan trabajar en forma parcial y esta modalidad de trabajo es aún más cara en cuanto a cargas que la de tiempo completo", explica Jorge Colina, economista de Idesa.
"La informalidad laboral está relacionada con el desarrollo de los países. En términos de trabajo no registrado compartimos el mismo porcentaje con Brasil. En Chile existe una forma más fácil de registrar a los trabajadores y las cargas sociales son muy bajas", agrega Colina.
En el Estado
La informalidad afecta a muchos argentinos tanto en el sector estatal como en el mundo corporativo. El común denominador para algunos es el trabajo en negro.
Andrés S. es uno de ellos. Trabajó siete meses para una dependencia municipal como contratado, pero por cambios en las autoridades no pudo continuar.
"Estaba estudiando administración de empresas y tenía ganas de tener una experiencia en un organismo estatal. Encontré muchas diferencias con el sector privado. Hay lugares que son muy difíciles de cambiar", asegura.
"Tanto en el Estado nacional, provincial o municipal y sus entidades autárquicas se han detectado gran cantidad de empleados mal registrados o directamente sin registrar usando para ello figuras no laborales, pero que claramente encubren una relación de trabajo", denuncia Juan Cerutti, abogado y miembro de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.
Según Cerutti, las modalidades de trabajo no registrado en el Estado suelen darse por medio de monotributistas que facturan mes tras mes el salario como honorarios.
e_SDLqHemos detectado que desde telefonistas, secretarias, personal de atención al público, están contratados de esta forma durante años, y conviven haciendo el mismo trabajo en una misma oficina con personal de planta permanente", puntualiza Cerutti. "También –agrega el abogado– se utilizan figuras formativas, como el contrato de pasantía para incorporar personal que no egresa de las universidades, o que directamente no cumple con los requisitos legales de la figura elegida."
La viceministra de Trabajo, Noemí Rial, pasó a La Nacion unas líneas por escrito en las que destaca la voluntad política del Gobierno para desarrollar un plan integral de fiscalización del trabajo.
"La ley de blanqueo laboral sirvió para perforar los núcleos duros con alto porcentaje de trabajo no registrado (sector rural, construcción, actividades textiles, así como los servicios tercerizados de algunas ramas industriales), y permitió a las pymes liberarse de sus deudas previsionales y regularizar a sus empleados, dotándolos de ciudadanía laboral plena", manifiesta.
En la empresa privada
Las pequeñas empresas están en la mira. Es que son la mayor fuente de trabajo no registrado. Según el informe de la UCA, el 75% de los asalariados privados no registrados trabaja en pymes, donde su dotación de empleados suma hasta 10 trabajadores.
"Es alto el porcentaje de utilización de trabajadores provistos por empresas de servicios eventuales para tareas permanentes. A diferencia del Estado, se rigen por la ley de contrato de trabajo y leyes especiales que multan a los empresarios que contraten de esta forma. Multas que van al bolsillo del trabajador, en caso de que gane un juicio contra su empleador", dice Cerutti.
Lucía P. , de 25 años, es estudiante universitaria. Trabaja desde hace dos años en una empresa tecnológica. En total, son 15 empleados y mes a mes presenta una factura. Cuando el año último los beneficios de la firma disminuyeron con el impacto de la crisis mundial en la región, decidieron bajarle el monto de la facturación. "Por el momento me quedo porque me da tiempo para estudiar y trabajar", asegura la joven.
Algunas propuestas
"Para que el empleo siga creciendo (al menos, como para evitar que la tasa de desempleo aumente) y se reduzca la informalidad, es necesario que crezca el empleo formal. Pero esto no puede ocurrir en un escenario donde es cada vez más costoso, difícil y riesgoso contratar a un trabajador en blanco", dice Millán. Según el profesional, hay que simplificar los procedimientos y reducir los costos para que las pequeñas empresas puedan cumplir con las normas laborales e impositivas.
Con la opinión anterior coincide Colina, y agrega: "Las normas imponen aportes y contribuciones elevados. Esto se potencia además por pisos remuneratorios (tanto en el salario mínimo como los básicos de convenio), que no tienen en cuenta los heterogéneos niveles de productividad. De esta forma, el costo laboral fijado como piso excede el nivel de productividad de gran parte de los puestos de trabajo generados por las pymes". Otro aspecto que destaca Colina son las barreras burocráticas que impactan con mayor intensidad entre las pequeñas firmas.
Evitar el crecimiento del trabajo no registrado y lograr el camino de la formalidad constituirán un gran desafío para el próximo año.
Los mas afectados
- PEQUEÑAS EMPRESAS El 75 por ciento de los asalariados privados no registrados se desempeña en empresas en las que la dotación es de hasta 10 trabajadores.
- PROFESIONES
La construcción, la agricultura y el servicio doméstico son los sectores que registran los índices de informalidad laboral más altos de la Argentina.









