El mundo del trabajo: diez claves para ganar las batallas de hoy y de mañana

Los rasgos de quienes son parte de las generaciones millennial y centennial y los cambios en el mundo laboral fueron analizados en un evento de LA NACION y McDonald's
Carlos Álvarez (Despegar), Soledad Acuña (GCBA), Carla Quiroga (LA NACION), Soledad Ruilopez (Deloitte) y Patricio Nobili (McDonalds)
Carlos Álvarez (Despegar), Soledad Acuña (GCBA), Carla Quiroga (LA NACION), Soledad Ruilopez (Deloitte) y Patricio Nobili (McDonalds) Crédito: Fabián Malavolta
Los rasgos de quienes son parte de las generaciones millennial y centennial y los cambios en el mundo laboral fueron analizados en un evento de LA NACION y McDonald's
Lucila Lopardo
(0)
16 de junio de 2019  

En la Argentina, el desempleo afecta al 9% de la población económicamente activa. Hay en total 400.000 desocupados en el país. Y, de ese universo, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el 51,6% son jóvenes de hasta 29 años.

En este contexto se desarrolló el evento que llevó como lema: "Trabajo. Cómo ganar la batalla del futuro" y que fue organizado por LA NACION y la empresa McDonald's. La actividad fue en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, ubicado en el barrio de San Telmo.

A la realidad de la desocupación juvenil se suma el hecho que hoy el mundo del trabajo está signado por cambios acelerados, tanto a nivel local como global. Las nuevas tecnologías traen no solo eficiencia y modificación de procesos, sino, también, renovaciones en la cultura del empleo y las compensaciones.

Por otro lado, mientras que los empleos tradicionales corren por detrás de estas renovaciones, se presenta un desafío: cómo educar y preparar a los trabajadores del futuro. En una serie de paneles y presentaciones especiales, ejecutivos de empresas, trabajadores, especialistas en recursos humanos, headhunters y representantes de organizaciones sociales expusieron sobre qué debe hacerse para impulsar el desarrollo.

1. Abrir el juego a los más jóvenes

El evento comenzó con un mano a mano entre José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION y Alejandro Yapur, presidente de McDonald's para la Región Sur de América Latina, una firma que emplea a 17.000 personas en la Argentina, de las cuales 85% tiene entre 16 y 24 años (la edad promedio es de 22 años).

La historia de Yapur fue como la de muchos de esos chicos. "Arranqué en la empresa a los 18 años, cuando cursaba el CBC, en el primer local que abrió en el país. Tuve la oportunidad de ir trabajando en diferentes departamentos, para distintos países; cada dos o tres años tenía un nuevo desafío. Eso me permitía renovar la apuesta", contó.

Actualmente, tanto la generación millennial como la centennial obliga a la firma a "ser flexible con una propuesta de valor que les genere un compromiso a los chicos". Explica: "Pasamos de la cultura del compromiso y del esfuerzo a la del entusiasmo. A medida que se presentan desafíos, los chicos se quedan y quieren seguir creciendo".

Sin embargo, para el ejecutivo el actual contexto hace que resulte fundamental "generar oportunidades": dar trabajo a los más jóvenes aunque no tengan experiencia. "Un estudio de la consultora Trendsity destaca que la traba número uno para los jóvenes es que se les pide experiencia", destacó. Y aclaró que es responsabilidad de las empresas entregar herramientas que sirvan no solo para el trabajo que la persona ejecuta en un determinado momento, sino también para su futuro.

2. La estabilidad, un factor que sí importa

Por un lado, los medios suelen muestran a una generación millennial que es apática, egoísta, incapaz de tener empatía y enfocada en el yo. Por otro lado, los mismos diarios y revistas destacan a jóvenes trabajadores y comprometidos. Entonces, ¿cómo son estos jóvenes que, en algunos casos, ya ocupando cargos jerárquicos? ¿Y qué quieren?

Mariela Mociulsky, directora general y socia fundadora de Trendsity, presentó los resultados de un relevamiento que se hizo en el Creatón, una actividad organizada en 2018 por McDonald's, en la que 400 empleados trabajaron junto con jóvenes y agentes de cambio para tratar de encontrar parte de las respuestas a los interrogantes sobre el trabajo del futuro.

Entre los resultados más destacados, se observó que el 37% dijo que busca tener un trabajo en relación de dependencia, contra un 23% que sostuvo que prefiere contratos por proyectos. Además, un 21% expresó su preferencia por actuar de manera free lance, y un 19% optó por un contrato a tiempo determinado.

"Los jóvenes valoran la estabilidad, pero la quieren de manera diferente a como era en otras generaciones; necesitan el espacio y la libertad para el desarrollo personal y, también, dentro del entorno laboral. Encontrar la armonía en el espacio laboral es el gran desafío", explicó Mociulsky. Y agregó que 81% de los consultados dijo que las propuestas de primer empleo deben contemplar una armonía con aspectos importantes para los jóvenes, como el bienestar y el estudio.

Los resultados revelan la percepción de que, además de las condiciones de trabajo, la estabilidad depende de la cultura y los valores de la organización. Un 34% dijo que busca trabajar en empresas que cuenten con una estrategia de sustentabilidad; el 20%, que prefiere las firmas que involucran a los empleados; el 16% valoró a las que invierten para dar solución a problemas sociales y ambientales; el 16% dijo querer trabajar en lugares con programas de relaciones, y el 14%, en organizaciones con estrategias de cuidado de los recursos naturales.

3. Dar impulso para ayudar a emprender

Durante el evento, los jóvenes tuvieron la palabra. En un panel moderado por José Del Rio, Belén Barragué, cofundadora y directora creativa de Sofía de Grecia; Mateo Salvatto, CEO y cofundador de Asteroid Technologies; Chule Von Wernich, cantante, y Ezequiel Staple, estudiante universitario y empleado de McDonald's, contaron cómo es su experiencia en el mundo laboral y cómo hacen para complementar el estudio con sus gustos y con la rutina diaria laboral.

Barragué estudió administración de empresas y se especializó en marketing digital, comunicación y marketing de moda. Nunca dejó de estudiar. Fundó su marca hace 11 años, en 2008, y hace ya dos que se dedica a "otras pasiones", como dar talleres de marketing en Instagram y compartir historias en redes sociales. "Me mantengo motivada, sé que en la vida no todo es éxito, pero me mantengo positiva y trato de disfrutar el camino", aseguró.

Salvatto se recibió de técnico electrónico en la escuela ORT. Ya a los 16 años era campeón nacional de robótica y, a los 17, campeón mundial. Hoy lidera su empresa, Asteroid Technologies, desde la cual, entre otros proyectos, se opera Háblalo, una app que permite la traducción en tiempo real para personas con discapacidad. Con esa iniciativa ya se asiste a 65.000 personas en 50 países del mundo.

"Lo más importante es que todo lo que hagamos ayude a la mayor cantidad de personas posible. En el equipo de Asteroid ya somos 10 personas trabajando para mostrar que la tecnología no es enemiga, sino aliada", aseguró el joven de 20 años, que representa al país en el mundo. "Me importa que la Argentina progrese en tecnología. Tenemos todas las herramientas para ser una potencia tecnológica", concluyó.

Para Von Wernich, la clave para seguir su sueño fue la mudanza a la ciudad de Buenos Aires. Llegó desde Pehuajó, cursó un año del CBC para estudiar veterinaria. Pero se le abrieron las puertas para trabajar de lo que más le gusta: el arte.

"Buenos Aires me abrió puertas en el sentido de que pude conocer a profesionales del rubro de la música", dijo la joven, que tiene más de 300.000 seguidores en Instagram.

Otras historias dada a conocer en el encuentro fue la de Kevin Leyes. El joven nacido en Pontevedra, provincia de Buenos Aires, fue seleccionado para participar de un programa de capacitación en Silicon Valley. Leyes contó que aprendió a programar antes de los 12 años y que creó "Team Leyes" un e-commerce de joyas urbanas, a los 17 años. Lo hizo, fundamentalmente, para ayudar económicamente a su familia. "Me considero un emprendedor nato, porque siempre fui a buscar por fuera de lo que ya hay", definió

4. Darle paso a otras pasiones

Ezequiel Staple trabaja en McDonald's, estudia administración de empresas y también se dedica a la música, su pasión. "El motivo por el que trabajo cambió. Al principio lo hacía para pagar el viaje de egresados, lo veía como algo temporal y quería dedicarme de lleno a la música, pero cuando me fui adentrando más en los números me di cuenta de que podía nivelar ambas cosas", contó.

Vinculado con eso, Yapur destacó que las nuevas generaciones buscan el encuentro y el ser "uno mismo". Para eso, la empresa adaptó el sistema de capacitación y entrenamiento con el objetivo de generar una "cooltura".

Incorporaron herramientas como el programa Becamos tu pasión, un programa que otorga ayudas para que los empleados puedan estudiar o dedicarse a sus intereses deportivos, culturales o artísticos. "Es buenísimo que lo exijan, obligan a las organizaciones a ser mejores", dijo el ejecutivo. Agregó que ya se dieron más de 1000 becas y dijo que el programa se está ampliando a la comunidad en general, con una orientación a chicos que exigen más flexibilidad o equilibrio.

5. La necesidad de la capacitación continua

¿Qué buscan aprender los jóvenes en un primer empleo? Según los datos de Trendsity expuestos por Mociulsky, 40% quiere aprender el trabajo en equipo; 40%, idiomas; 33%, liderazgo y coaching; 32%, metodología de trabajo; 31%, claves para emprender y 30%, innovación y creatividad (las respuestas fueron múltiples). "Quieren aprender lo que los puede diferenciar de las máquinas y lo que no pueden aprender por ellos mismos", dijo la especialista.

Sobre los modelos posibles para incentivar a los jóvenes hablaron, en un panel moderado por Carla Quiroga, periodista de LA NACION, la ministra de Educación e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña; Patricio Nobili, director de Recursos Humanos de McDonald's para la División Sur de América Latina; Soledad Ruilopez, directora líder de Capital Humano de Deloitte y Carlos Álvarez, CTO de Despegar.

Acuña reconoció que es imposible modificar el sistema educativo de cero, pero dijo que sí se pueden implementar cambios en los distintos niveles, para ir adaptando lo que sucede en las escuelas con lo que necesita el mercado de trabajo.

"La innovación tiene que formar parte de la educación desde el principio. Estamos incorporando conceptos desde el nivel inicial", dijo. Y aclaró que lo más importante es "cambiar la mirada sobre el rol del estudiante, de actor pasivo a una persona activa que aprenda durante toda su vida y tenga rol de startup".

Desde Deloitte, trabajan hace más de 15 años en procesos de transformación de Recursos Humanos. Para Ruilopez, el rol de las firmas hoy es "dejar a un colaborador preparado para que se vaya".

"Cuando se vaya va a ser mejor y esa otra compañía lo va a dejar mejor que lo que entró. La gente entra y sale. Hay que adaptarse al cambio y las empresas se acomodan más rápido que el Estado; entonces tenemos que acomodarnos", instó.

6. Motivación, antes que retención

La capacitación surge como una de las herramientas más valoradas por los jóvenes profesionales, pero no es la única que determina que las personas se queden en una empresa.

Álvarez ingresó a Despegar en el año 2009. Hoy, como gerente de Tecnología maneja un equipo integrado por 1000 programadores a lo largo de la región. "El equipo creció mucho, pero tratamos de mantener un espíritu de equipo pequeño y de decisiones descentralizadas", afirmó. Y aclaró que ve la rotación como algo que está "muy bien" en "una economía democrática, en la que cualquiera puede empezar su compañía. "Queremos que se queden y que crezcan pero, en definitiva, la rotación sucede porque hay más oferta de empleo de calidad", dijo sobre el sector IT.

Desde McDonald's, Nobili, quien también ingresó a la firma a los 17 años para "pagarse el viaje de egresados", consideró que "no existe la retención", sino la motivación. "Tenemos que motivarlos para que se queden; podemos dar flexibilidad, como una jornada de trabajo que sea part time, y una escucha activa. Muchos procesos que tenemos empezaron por lo que ellos nos lo dijeron", sostuvo.

Álvarez agregó que, para retener a los profesionales, lo importante es empoderarlos y darles lugar en el proceso de toma de decisiones. "Lo que más nos motiva a los seres humanos es sentir que estamos en control de lo que hacemos; hacemos mucho para que los miembros de nuestro equipo sientan que están tomando las decisiones, porque lo están haciendo", explicó.

En este sentido, Nobili contó que la misión es, más bien, "enamorar". "Hay que hablar de enamorar o mantener, porque el concepto de retención implica agarrar un grupo de jóvenes y decir que los pongo en un cuarto, cierro la puerta bajo llave y no dejo que salgan. Lo que tenemos que hacer es trabajar en dar motivaciones para la permanencia", reflexionó.

7. No "casarse" con un único modelo

Luis Guastini, director general de ManpowerGroup Argentina; Paula de Elía, arquitecta especializada en el diseño de espacios de trabajo; Rubén Signorini, head of Argentina Willis Towers Watson, y Francisco Okecki, CEO de Cloudgaia; debatieron sobre las nuevas maneras de gestionar los recursos humanos.

"El desafío de las empresas es dejar de ser consumidoras de talento para ser constructoras de talento", dijo Guastini, quien destacó que el principal desafío es la flexibilidad que tienen que mostrar las empresas para modificar y adaptar la propuesta de valor de forma constante.

Signorini aclaró que los cambios no significan que los jóvenes no estén interesados en el salario. "El dinero es lo primero", dijo. Pero no alcanza solo con eso; hoy miran la "compensación total" que varía para cada trabajador. "Valoran beneficios adicionales como el ambiente, el concepto de oficinas ágiles y la flexibilidad horaria", enumeró.

Cloudgaia es conocida en la industria del software por ser una empresa con baja rotación de trabajadores y por ofrecer la posibilidad de que los colaboradores se tomen sus vacaciones cómo y cuándo las necesiten. "No hacemos una sola cosa, es un conjunto de acciones en las que pusimos al empleado en el centro de la compañía y gracias a eso, ellos ponen al cliente en el centro", afirmó el emprendedor.

8. El propósito, en el centro de las cosas

A los jóvenes les importa el qué y el cómo, pero también el para qué. Es decir, la misión que se proponga la empresa para la que trabajan tiene que estar directamente alineada con los valores y la perspectiva del colaborador. En este sentido, en un panel moderado por Ignacio Federico, periodista de LA NACION, emprendedores sociales contaron su experiencia y hablaron sobre los desafíos de poner a la sustentabilidad en el centro.

Rocío González fundó PAPA, un estudio de diseño con impacto, y Daravi, una fábrica que produce a partir de descartes. En esos emprendimientos trabajan 40 personas y varias de ellas son madres y sostén de sus familias. "Mi fábrica es replicable en otros lugares y es un negocio donde la gente quiere invertir. Porque para hacer el bien hay que usar los negocios a favor", señaló.

Por su parte, María Mérola, directora de Educación y Juventud de Ashoka, una organización que impulsa emprendimientos sociales liderados por jóvenes, reconoció que, actualmente, le resulta difícil encontrar candidatos para que trabajen en este proyecto. Mérola aclaró que los jóvenes saben que quieren alinear su propósito con el trabajo, pero agregó que el desafío está en generar espacios nuevos en los cuales esto suceda.

Para Noël Zemborain, directora ejecutiva de Junior Achievement Argentina, la clave para lograr el encuentro entre los jóvenes y los espacios de trabajo adaptados a los nuevos valores tiene su punto de partida en la educación. "Hay un abismo entre terminar el colegio y trabajar; tenemos que acortar esa brecha para que los chicos también se sientan capaces", dijo.

9. La felicidad de los colaboradores

Descalzo y con mate en mano, Daniel Cerezo, presidente de CreerHacer y conocido por haber sido "gerente de Felicidad" de una empresa, les propuso a los presentes en el evento que, a través de una app, escribieran la palabra que, para cada uno, representa la felicidad.

Familia, amigos, libertad o salud, fueron las primeras palabras en la lista. "Trabajo no figura", bromeó Cerezo quien aclaró que, en general, es lo que se lleva el 70% del tiempo de una persona activa. Y esto representa un desafío para quienes, como él, hacen tareas para que los espacios de trabajo y cultura evolucionen. Las compañías que no le dedican tiempo a todo esto están destinadas a fracasar", sostuvo. Y concluyó": "Hay que trabajar en la felicidad no porque está de moda para los millennials, sino porque está de moda amarnos y cuidarnos entre nosotros".

Cerezo sostuvo que las empresas están intentando cumplir este rol, pero muchas veces fallan. "Es necesario que empiecen a impulsar ámbitos para la felicidad. Muchas tienen el family day, que es un día al año, nada más. Espantoso, como si fuera que hay un solo al día al año que es para la familia, cuando todos los días uno tiene a la familia y es muy importante", ejemplificó.

Otros de los puntos que sale a la luz al momento de hablar de cultura son las formas de liderazgo, Andrés Hatum, PhD de la Universidad de Warwick (UK) y profesor de Management y Organización de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, hizo una presentación especial en la que, apelando a escenas de películas como El Padrino o a series como Breaking Bad o La Casa de Papel, mostró distintos prototipos de "antilíderes".

¿La solución ante un líder agresivo o narcisista? "Huir", dijo el especialista. Igualmente, reconoció que las nuevas dinámicas de trabajo dejan cada vez menos espacios para que estos antilíderes se impongan en las organizaciones. "El paradigma del trabajo más digital hace que todo sea más transparente. En las empresas del futuro, se trabajará de forma colaborativa y esos antilíderes no saben trabajar de esta manera", concluyó.

10.Romper barreras y eliminar prejuicios

Sociales, etarios, o físicos. Los prejuicios y estereotipos que existen en la sociedad se potencian en los espacios de trabajo. En una presentación especial, Sofía Terrile, periodista de LA NACION y especialista en cultura millennial, habló sobre cómo la sociedad rotula constantemente a la "generación sin etiquetas".

"Queremos ver qué tal les va a los baby boomers en un día como millennials, con sueldo de pasante, en un monoambiente que apenas llegamos a pagar y sin más medios de transporte que las bicicletas públicas, porque ni a un auto llegamos", desafió la oradora que, lejos de ampliar la grieta entre las generaciones, se propuso hablar de los puntos que tienen en común.

Para esto, mostró la tapa de una revista en la que hace más de 30 años se preguntaba si los baby boomers iban a vivir tan bien como los padres. También mostró indicadores que demuestran que todas las generaciones forman partes de las redes sociales y no solo los más jóvenes, como se cree.

Y propuso entablar diálogos más cercanos en el trabajo. Un artículo de Harvard Business Review asegura que mentorear a un colega puede ayudar a combatir el estrés laboral. "Hay números que demuestran que, al final, los millennials y los baby boomers queremos lo mismo. Flexibilidad, un buen ambiente laboral y balance entre la vida personal y el trabajo", dijo Terrile. Y cerró: " La idea es recorrer los puntos de unión intergeneracionales más que las diferencias típicas de las nuevas generaciones".

Pero para romper barreras también hay que dar oportunidades. Esa misión guía la actividad de Manuel Lozano, creador de la Fundación Sí, quien recorre el país con sus tareas de voluntariado para garantizar que más niños y jóvenes accedan a una vida y a una educación de calidad, entre otras acciones que encara con los 2500 voluntarios que agrupa la organización.

En un diálogo con Del Rio, Lozano contó su última experiencia con la comunidad wichí, en Salta, y dijo que en esas zonas la palabra "futuro" no existe.

"Trabajamos con ellos para que puedan proyectarse, pero es difícil porque hay chicos que están en quinto año del secundario y nos preguntan qué significa estudiar medicina o qué hace un profesor de música", señaló. Y agregó: "Esto genera angustia, porque hay ganas y esfuerzo para ir a la escuela y para aprender, pero la falta de oportunidades es abismal".

Para acortar distancias, la fundación trabaja en diez residencias universitarias en todo el país, o "casas", como las llama Lozano, a las que los jóvenes -hoy, unos 320- pueden acceder para vivir y estudiar. "Ya hay nueve chicos egresados, que dejaron las casas y se sostienen con su trabajo; esa es la idea", contó Lozano. Y destacó que dentro de 15 días se recibe el primer ingeniero. "Esto tiene un valor muy fuerte, porque viene de una comunidad chiquita, de 700 habitantes, que no tiene ni luz ni agua. Para él, estudiar era algo impensado, ni siquiera pensó que iba a poder terminar el secundario y hoy se va a recibir y, además, ganó una beca para capacitarse seis meses en Sevilla, España", resaltó.

A pesar de que se trata de una sola historia entre miles de chicos que necesitan ayuda, Lozano insistió en la importancia de ir caso por caso, persona por persona, para generar un efecto contagio. "Cuando los chicos empiezan a ver que 'el que vivía al lado pudo' empieza a pensar 'yo puedo'", cerró.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.