
En Entre Ríos, las aguas termales provocaron un aluvión turístico
Federación, 180 kilómetros al norte de la capital provincial, recibe 180 mil turistas por año y tuvo que duplicar su capacidad de alojamiento; Concordia, Colón y Villa Elisa también tienen pozos
1 minuto de lectura'
ENTRE RIOS.- El inusitado éxito de las termas en Federación, una pintoresca localidad que recibió un aluvión de turistas desde que descubrieron una reserva de aguas termales, anuncia un giro no ya en la economía de la zona, sino en toda la costa entrerriana del río Uruguay.
Con 12.000 habitantes, Federación opera de punta de lanza en esta explotación termal que busca repetirse en Concordia, Colón y Villa Elisa, con sus propios pozos.
Signada por cambios que hicieron historia, esta localidad experimenta ahora una nueva metamorfosis como piedra de toque de la nueva economía basada en las bondades del turismo. El paraje fundado con la patria en 1810, perdió hace casi tres décadas su viejo emplazamiento bajo las aguas del lago de Salto Grande, creado para generar energía eléctrica, y fue construida a nuevo.
Desde que la empresa Acevedo y Travasso comenzó con la perforación hace cuatro años, con inversión de riesgo del municipio, en busca de agua caliente, no ha cesado el creciente interés de los turistas por la nueva oferta.
La comuna inauguró el primer complejo termal de la Mesopotamia el 3 de enero de 1997, con una inversión de 1.300.000 pesos, incluyendo materiales de construcción, mano de obra y movimientos de suelo.
En medio de las típicas plantaciones de eucalipto y citrus que dieron vida a la ciudad en los últimos lustros, la excavación de las termas de Federación sacó a la luz este tesoro milenario el 28 de noviembre de 1994. El pozo llega a los 1268 metros de profundidad, y posee un caudal de 450 metros cúbicos por hora y una temperatura de 42 grados.
Este cambio en la localidad genera expectativas para el futuro inmediato. No por nada, de las 182 plazas que ofrecía Federación en 1994 hoy tiene más de mil y las autoridades estiman que esa cantidad se duplicará este año.
Euforia colectiva
Para el intendente, Alcides Miñones, el turismo "será la industria principal de Federación. A mediados de 1999 tendremos -dijo- 2000 plazas para poder recibir a todos los turistas que llegan aquí".
Por su parte, el secretario de Turismo de esta localidad, Carlos Braun, se mostró exultante con el "tesoro" que posee su ciudad. "El agua termal es para todos una bendición porque ayudará a la economía del lugar."
La fuente de ingresos principal de la ciudad era la actividad de los aserraderos, que en este momento no atraviesan un buen momento como consecuencia de la exportación de palos sin elaborar.
Las expectativas por las bondades del agua termal van en aumento. En los últimos fines de semana turísticos de 1998 tanto en Federación como en Concordia se agotó la capacidad de alojamiento y se derivó a los visitantes a casas de familia o localidades vecinas.
Agua caliente
Concordia tiene termas desde el 23 de junio de 1996, cuando se hizo una perforación hasta los 1170 metros de profundidad que permitió que fluyera agua con 46 grados de temperatura y alto contenido mineral. Esto ocurrió en El Espinillar, cerca del aeropuerto de Concordia.
Allí, la explotación de las termas corre por cuenta de la empresa Vertientes de Entre Ríos, que obtuvo la concesión por 25 años tras firmar un acuerdo con el intendente, Juan Carlos Cresto. El documento da la opción de firmar por dos años más la explotación, tiempo después del cual la empresa deberá entregar a la comuna las instalaciones con mejoras.
Colón, Villa Elisa y Gualeguaychú son otras de las localidades del interior que buscan en el termalismo una fuente de ingreso para sus arcas.
Sin embargo, pese al avance de las termas, la provincia aún no cuenta con normas que protejan a los empresarios que realizan inversiones de riesgo, los cuales pueden ser víctimas de competencia desleal una vez que descubren la fuente.
Por otra parte, mientras se suceden las perforaciones, los especialistas no saben aún qué capacidad de renovación tienen las termas.
Recursos que se multiplican
ENTRE RÍOS.- Las termas encontradas en la costa este de la provincia pertenecen al mismo acuífero Tacuarembó que alimenta también las famosas termas uruguayas de Guaviyú, Daymán y Arapey. Se trata de una de las reservas de agua caliente más grandes del universo, extendida -según los geólogos- por parte de la Mesopotamia, Uruguay y los Estados del sur de Brasil, Rio Grande y Santa Catarina.
Colón es otra de las localidades entrerrianas que habilitó un complejo con cuatro piletas que funcionan a pleno. Allí, las termas alcanzan una temperatura menor que en las ciudades del Norte.
En Villa Elisa, en tanto, fluye a 41 grados y avanza el complejo para aprovecharla con fines turísticos. Según un estudio de especialistas, el líquido tiene condiciones para hidromasajes y tratamientos corporales.






