
Esfuerzo, músculos y lujo
Dietas, mucha tecnología y espacios de relajación son algunas de las propuestas de los gimnasios exclusivos
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No es que los músculos resistan mejor el peso, ni que las piernas se alivianen sobre la cinta cuando se acumulan los minutos en el contador, pero existen lugares donde el esfuerzo de la actividad física puede volverse más ameno. Ocurre en los gimnasios más exclusivos, especiales para los que buscan escapar a los salones abarrotados y disfrutar de ambientes repletos de amenities mientras moldean su figura.
Bebidas y frutas frescas; paños refrescantes, toallas, batas y vestuarios con espacios de relajación, saunas y masajes. Los gimnasios, ya sean cadenas del rubro o de hoteles que abren sus puertas a otros clientes más allá de sus huéspedes, suman detalles que dan lujo a una experiencia corriente.
En la cadena Megatlon dicen que el diferencial está en el equipamiento y la atención. Aunque se distingue, por ejemplo, en el gimnasio que abrirá en Puerto Madero, un sistema innovador, adecuado al público del lugar: "Además del carnet Monedero Megatlon, los socios podrán acceder con un código QR grabado en su smartphone, y así tener una mayor personalización", explica Javier Petit de Meurville, gerente de marketing de Megatlon, que también inaugurará una sede en Punta del Este. Otro servicio es el Wellness System. "Es una llave (cuesta $ 150 por única vez) con memoria USB que indica la rutina armada por el profesor en la pantalla de las máquinas. Al finalizar, la información se descarga y se hace un seguimiento del socio", precisa Petit. Acceder a clases, salones y pileta cuesta entre $ 240 y 380 mensuales.
Sport Club tiene un servicio VIP que permite el ingreso a 25 sedes. En la de Belgrano, existe la posibilidad de ejercitar en un espacio privado. En esta sala, los turnos dan la exclusividad y la dedicación absoluta de un profesor, por un pago superior a la cuota de entre $ 200 y 350 mensual en el plan de un año.
Ocampo, ubicado en Barrio Parque, ofrece un ambiente de tranquilidad a quienes dedican un tiempo al deporte, ya sea sobre una máquina aeróbica, de musculación, en la pileta semiolímpica o en clases. La recarga de energías también puede hacerse en las instalaciones del gimnasio, sobre el deck del Wellness bar. La tarifa anual es de $ 470 por mes o de $ 700 por mes aislado.
La oferta de los hoteles contempla amenities típicas de spa (toallas, batas, ojotas, bebidas y frutas). La membresía ronda los $ 300 diarios, o unos $ 1000 a 2500 al mes, según se trate de una adhesión anual, semestral o trimestral. En el Sheraton Fitness el ejercicio puede acompañarse de un plan nutricional. En el de Retiro, incluso hay una piscina climatizada con nado contracorriente. El Hilton health club , como en la mayoría de los hoteles de la categoría, cada máquina aeróbica contiene un LCD, y se inserta en un ambiente privilegiado. El Four Seasons ofrece hidratarse con aguas saborizadas, relajarse con una bebida caliente tras el esfuerzo y revitalizarse con algunas frutas secas.





