Gatic suspende al personal y cierra sus plantas por un mes

La licenciataria de Adidas culpó a la caída de las ventas y de la cadena de pagos
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26 de diciembre de 2001  

Los 3200 trabajadores de Gatic celebraron una Navidad poco feliz. La fabricante de indumentaria y zapatillas, licenciataria de Adidas hasta el lunes próximo, aplicó anteayer la suspensión de todo su personal por un mes.

Gatic, que se presentó en convocatoria de acreedores en octubre pasado, también decidió el cierre "momentáneo" de sus siete plantas, cinco en la provincia de Buenos Aires -la principal está en Coronel Suárez- y dos en La Rioja, según expresó en un comunicado. La empresa de la familia Bakchellian, la principal fabricante nacional del sector, adujo que la crisis económica del país, y en particular de las industrias textil y del calzado, motivó su decisión.

El directorio de Gatic precisó que la reciente decisión del ex ministro de Economía Domingo Cavallo de eliminar parcialmente los planes de competitividad, que otorgaban descuentos impositivos, se sumó al desmoronamiento del 60% de las ventas y la ruptura de la cadena de pagos. No obstante, la empresa expresó su "firme convicción de seguir luchando".

Los empleados así lo esperan. Este año la compañía ya cerró tres fábricas y despidió a 2900 personas.

Parte de los suspendidos comenzará a reincorporarse transitoriamente a partir del 25 del mes próximo "hasta llegar a la totalidad de su dotación, en forma programada", según la compañía. Su principal competidora local, Alpargatas, también había iniciado el año 2001 con la suspensión de todo el personal y la reintegración resultó lenta y hasta hoy casi la mitad continúa sin trabajar.

Los sectores comercial y de indumentaria mantendrán guardias durante los próximos 30 días para atender casos concretos. Por ejemplo, se seguirá abasteciendo de ropa al primer equipo de River Plate.

Historia de una caída

Los problemas de Gatic se iniciaron en los años noventa, cuando debieron empezar a competir con los productos importados de Asia y Brasil, uno de los principales fabricantes mundiales de empleo junto con China. Lo mismo le sucedió a la mayoría de las fábricas locales de indumentaria y zapatillas.

El presidente de la empresa, Fabián Bakchellian, reconoce errores propios, pero ataca al Estado porque "no cumplió sus deberes de fiscalización y control en los últimos siete años". El empresario apuntó contra la falsificación de marcas -especialmente Adidas- y el contrabando, así como a la falta de aplicación de salvaguardias.

Gatic pidió hace dos meses el concurso preventivo por las dificultades para hacer frente a una deuda de 340 millones de dólares. En aquel momento, su presidente, Fabián Bakchellian, había argumentado que la cesación de pagos constituía la única alternativa para seguir operando y resguardas los puestos de trabajo. Tal vez resultó insuficiente.

La licenciataria de L.A. Gear, Arena, Le Coq Sportif y Asics, también fabricante de marcas propias, sufrió en aquel momento el pedido de convocatoria de seis de sus principales clientes, como las cadenas de locales deportivos Muni, Nexo y Fair Play. Estas empresas le deben 12 millones.

Las negociaciones para renovar la licencia de la alemana Adidas continúan, según los voceros de Gatic. Sin embargo, quedan cinco días para que se venza el actual contrato.

Adidas está importando mercadería. Por ejemplo, la selección nacional de fútbol está vistiendo su indumentaria producida en Brasil, desde que la británica Reebok le vendió los derechos hace unos meses.

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