
Grupo Somma: ordenan detención
Denuncia: la AFIP presentó ante el juez Roberto Marquevich la documentación que establecería una evasión fiscal cercana a los 200 millones de pesos.
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El juez federal Roberto Marquevich dispuso ayer la detención de empresarios y ejecutivos de un grupo frigorífico y faenador de carnes encabezado por los hermanos Pedro Anselmo y José Somma, acusado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de asociación ilícita con fines de evasión fiscal.
El denominado grupo Somma es propietario de los frigoríficos del Oeste, Bancalari, Frimca, Don Pedro J. y Cifama, que, según la denuncia penal efectuada por la AFIP, habrían cometido ilícitos por 22.600.000 pesos, aunque la suma investigada sería cercana a los 100 millones, confirmaron altas fuentes del organismo fiscal a La Nación .
Allanamientos
Una veintena de allanamientos y la detención del contador Oscar Elvio Cairoli sería el balance provisional de una serie de investigaciones judiciales y policiales dispuestas ayer por el doctor Marquevich, y cumplimentadas por personal de ese juzgado y funcionarios de la División de Delitos Económicos de la Policía Federal.
Según la denuncia penal realizada por la AFIP, fue dispuesta la detención de Pedro Anselmo y José Somma, los contadores Oscar Elvio Cairoli (ya detenido), Antonio Oscar Mastromarino y Walter Daniel Haush, y los señores Osvaldo Agustín y Horacio Aníbal Huarte y Julián Poschinger.
Ninguno de los nombrados o responsables del grupo Somma pudo ser ubicado ayer por La Nación . Según la información policíal, se encontrarían prófugos.
Pruebas documentales
La extensa presentación judicial recibida en el despacho del magistrado Marquevich brinda datos y elementos documentales y testimoniales que probarían la configuración de una estructura criminal organizada y conducida por los hermanos Somma, según la denuncia de la AFIP. Luego de una investigación realizada durante los últimos meses por personal fiscal de la región Mercedes y de la Dirección de Inteligencia Fiscal, se habría determinado la evasión de decenas de millones de pesos, mediante sociedades fantasma, testaferros e incluso personas fallecidas, con la colaboración de escribanos y gestores impositivos de distintos domicilios de la provincia de Buenos Aires y de la Capital Federal.
Según la denuncia fiscal, se hizo aparecer como responsables de empresas inexistentes a empleados de muy bajo nivel de distribuidoras comerciales y hasta al chofer de una funeraria, figurando como domicilios legales o comerciales empresas constructoras, oficinas de alquiler, inmuebles desocupados, estudios jurídicos y hasta un local que funcionaba como prostíbulo.



