
IBM toma distancia del caso Banco Nación
Compensación: el titular de la filial local sostiene que los negocios privados más que compensaron los contratos estatales.
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El presidente de IBM Argentina, Wilmer Gueicamburu, reconoció ayer que tal vez esa compañía no manejó de un modo totalmente correcto el contrato para la instalación de un sistema informático en el Banco de la Nación, pero deslindó las responsabilidad de IBM como tal y atribuyó los errores a los tres altos ejecutivos que luego fueron apartados de la cúpula de la empresa.
Gueicamburu declaró su confianza en que finalmente la Justicia determine las responsabilidades del caso, que estalló en agosto de 1995 al salir a la luz las características de un contrato por U$S 250 millones, que preveía informatizar las más de 500 sucursales del Banco Nación pero que incluía un pago de U$S 37 millones cuyo destino no pudo ser determinado.
Cuestión de precio
El más alto ejecutivo de IBM en el país -un ciudadano uruguayo que asumió el mando de la filial como consecuencia de la crisis que desató el caso- insistió, como en oportunidades anteriores, en que el precio que se había fijado en el contrato era el correcto de acuerdo con la configuración prevista para la red del Nación, y que "inclusive podría haber sido más alto aún", ya que su esquema respondía a necesidades planteadas por el Banco.
Gueicamburu remarcó que el "contrato fue correcto", pero que la "desprolijidad" de un grupo de ejecutivos de IBM que descuidaran detalles que luego no tienen explicación "dentro de una también compañía que no tienen problemas de este tipo en el mundo, salvo en la Argentina".
El discurso del presidente de IBM fue cuidadosamente elaborado para ser dicho en un agasajo a la prensa que IBM realiza tradicionalmente cada fin de año, pero de ese mensaje no hubo copias que se distribuyeran entre los periodistas presentes.
Del Estado a los privados
Gueicamburu reconoció expresamente que, como consecuencia de los problemas que generó el contrato con el Banco Nación, IBM dejó prácticamente de hacer negocios con el sector público, pero aseguró que los avances registrados en el sector privado más que compensan aquel retroceso.
Entre esos contratos privados, mencionó:
- Todas las empresas automotrices nuevas en la Argentina o que han decidido reinstalarse adoptaron las propuestas de soluciones informáticas de IBM (Volkswagen, Toyota, Chrysler, Fiat).
Un crecimiento del 40% en el sector de supermercados, particularmente con proyectos para Disco, Walt Mart y Coto.
- En el sector de distribución, contratos con Molinos Río de la Plata, Cadbury y Coca-Cola Femsa.
- En la industria de procesos y de aceros, el crecimiento fue del 50% frente a 1995, con un importante contrato de outsourcing con Dow Chemical y otros con las petroleras YPF(dos contratos), EG3 y Pérez Companc.
- En servicios públicos, Edenor, Aguas Argentinas, Metrogás, Gas Natural y Telefónica.
En los bancos
"Estas empresas -destacó el ejecutivo- nos han contratado más ahora que están privatizadas que antes que eran estatales."
Pero también los bancos aportaron múltiples contratos a esa empresa, entre ellos los bancos Provincia, Lloyds, Nazionale del Lavoro, Roberts y Mercantil, además de algunas aplicaciones especiales, como call centers ( centros de llamadas) en el Citibank y en el Banco Río, y de banca mayorista en el Deutsche Bank y en Lloyds.
Los bancos del interior del país también tuvieron una mayor inclinación a contratar a IBM, con entidades provinciales o mixtas como el Mildesa/Río Negro, Bica y del Chubut.
Cajeros y Pyme
Según Gueicamburu, uno de los negocios en los que IBM registró un fuerte avance fue en el de provisión de cajeros automáticos -antes dominado por NCR-, que lleva a IBM a prever que este año cerrará sus cuentas con un parque instalado equivalente al 45% de todos los cajeros instalados.
"Esto -afirmó- nos ha permitido sobrellevar adecuadamente la reducción de compras del Estado, aunque también hemos concretado diversos contratos con organismos públicos."
Dentro de los más de 5000 clientes que tiene registrados IBMArgentina, las pequeñas y medianas empresas (Pyme) también contribuyeron a compensar la facturación por la caída de las cuentas del Estado.
"La unidad de negocios que atiende a las empresas más pequeñas facturará en 1996 más de U$S 23 millones, lo que representa un crecimiento de casi un 600% en relación con 1995."
Entre las empresas medianas, algunos de los "negocios interesantes" que destacó Gueicamburu fueron los realizados con Akapol, la Obra Social de Empleados de Comercio (Osecac) y la previsión y consolidación del 60% de las AFJP como clientes de IBM.
En el interior del país, otros clientes de IBMfueron el grupo cordobés Arcor y el frigorífico Swift.
Otro contraste en relación con las decaídas contrataciones del Estado, que remarcó el presidente de IBM, es la casi seguridad de que este año cerrará, por segundo ejercicio consecutivo, como el mayor vendedor de computadoras personales de la Argentina, en especial por la penetración del modelo Aptiva en el mercado hogareño.
Pero si hay dos negocios que apuntan para el futuro son la creciente oferta de productos y servicios para Internet y la exportación de tecnología.
El servicio de banca hogareña o home banking que hace pocos días lanzó el Banco de Galicia, por ejemplo, fue desarrollado en conjunto con IBM Argentina.
La tecnología que exporta la empresa, entre tanto, abarca una gama en la que figuran software, terminales de puntos de venta, boleteras, impresoras y partes para esos productos.






