Instalarán más turbinas para subir la potencia de Yacyretá
Los ministros Nicolás Gallo y José Planás, de Paraguay, acordaron avanzar en el proyecto de Corpus; faltan aclarar reclamos del contratista
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YACYRETA.- El ministro de Infraestructura y Vivienda de la Argentina, Nicolás Gallo, y el de Obras Públicas del Paraguay, José Alberto Planás, acordaron ampliar la producción de Yacyretá con la instalación de turbinas en el denominado brazo Aña Cuá, donde por un vertedero pasa un importante volumen de agua sin aprovechamiento alguno.
Ya se cuenta con un estudio de factibilidad encargado por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), y con una propuesta elaborada por la empresa Impsa, del grupo Pescarmona. En ambos casos se prevé emplazar un nuevo ascensor para peces con vistas a resguardar la ictiofauna del Paraná, afectada desde que se cerraron las compuertas del monumental dique.
Gallo y su colega Planás se reunieron en la zona de obras en compañía de funcionarios de los dos países. A su término, precisaron que los trabajos que resta ejecutar para elevar el nivel del embalse y permitir que las 20 turbinas funcionen a pleno se harán a través de un fideicomiso. Resta invertir aproximadamente US$ 700 millones en tareas complementarias, que se amortizarán prendando la "energía a futuro", cuando el nivel de Yacyretá llegue a la cota 83, como establece el diseño original.
Actualmente opera con una potencia reducida al 60 por ciento, debido a que el embalse se mantiene siete metros por debajo de lo proyectado. Ello le significa pérdidas anuales superiores a los 200 millones de dólares, por fluido que deja de vender.
Según pudo saberse, ninguna de las dos partes ha vuelto a considerar el tema del arbitraje internacional, cuya constitución fue dispuesta por gobiernos anteriores, al efecto de dilucidar en torno de 55 reclamos por unos US$ 1500 millones en concepto de mayores costos, planteados por la contratista Eriday, constituida por la italiana Impregilo y la franco-germana Dämez. El subsecretario de Energía, Horacio Quaini, confirmó que el jueves último comenzaron las pruebas de carga de una red de alta tensión que llevará electricidad argentina al Brasil, proveniente de la Central Costanera de Buenos Aires.
Tiene 510 kilómetros de extensión, une Yacyretá con la usina de Itá y costó 380 millones de dólares. En el negocio intervienen la Companhia de Interconexao Energética (Cienc) controlada por el Grupo Enersis a través de Endesa Chile y la Companhia Paranaense de Electricidad (Copel), de Brasil.
La sostenida demanda del mercado brasileño estimula a la Argentina y a Paraguay a avanzar con los estudios de Corpus, una nueva represa sobre el Paraná cerca de la localidad misionera de San Ignacio. Producirá más que Yacyretá (alrededor de 3300 megavatios) e inundará la sexta parte de tierras. En marzo, en Asunción, habrá una reunión para evaluar este proyecto -que ya despertó el interés de inversionistas nacionales y extranjeros-, de la que participarían, asimismo, los cancilleres de ambos países.
Turbinas en Aña Cuá
Otra información proporcionada ayer aquí se relacionó con la propuesta de agregar dos o tres turbinas más en el brazo Aña Cuá, un vertedero construido sobre la margen paraguaya, por donde pasan 1500 metros cúbicos por segundo de caudal, sin utilización alguna.
El director de la EBY, Rafael Martínez Raymonda, calificó la obra de "factible y beneficiosa", porque aumentará la producción de la usina "aprovechando un recurso limpio y renovable como el hídrico, y atenuará daños ambientales al instalarse otro ascensor para peces".
Aguas arriba de Yacyretá, el Paraná se va quedando sin peces debido a la gran depredación en la zona de la represa, provocada por intrusos que ingresan desde territorio paraguayo, previo pago de una "comisión" al Destacamento Naval de Ayolas (Paraguay).
Navegan debajo de los vertederos, en jurisdicción paraguaya, para alzarse con miles de toneladas de todas las especies -aprisionadas por la muralla de hormigón- que luego son vendidas en Brasil a muy buenos precios.
El arbitraje quedó en el congelador
YACYRETA.- El subsecretario de Energía de Paraguay, Ricardo Canesse, afirmó a La Nación que "ni su gobierno ni el argentino han vuelto a tratar el tema del arbitraje internacional", para dilucidar cerca de 55 reclamos presentados por la constructora de Yacyretá (Eriday), por una suma cercana a los 1500 millones de dólares.
Eriday designó árbitro al influyente lobbista norteamericano Henry Kissinger, y la Argentina, al ex ministro de la Suprema Corte Mariano Cavagna Martínez. Cuando asumió Fernando de la Rúa, el árbitro argentino presentó su renuncia, y hasta el momento no se nombró a su reemplazante. Al respecto, el ministro Nicolás Gallo entiende que los reclamos "recién deben considerarse una vez que la obra concluya y Yacyretá aún no está terminada".
Respecto de los montos, tanto la Sindicatura General de Empresa Públicas (Sigen), como un grupo de parlamentarios encabezados por el frepasista Ricardo Vago, entendieron que la suma de 1500 millones "no corresponde en absoluto pagar". Propusieron la revisión de todos los Asuntos Contractuales Pendientes (ACP) y calificaron los reclamos de "escandalosos". Los planteos de Eriday fueron impulsados por su gerente general en la Argentina, Gianfranco Rizzo, y en su momento intervino como abogado asesor de la empresa el ex ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi. Ayer en Yacyretá se dijo que el tema del arbitraje "se mantendrá en el congelador".






