Juan Cebrián, negocios con ritmo y buena imagen
El dueño de Music 21 y Telemúsica se inició en la TV como conductor; hoy su empresa vale US$ 20 millones.
1 minuto de lectura'
Al hombre siempre le gustó la música. Así, lo primero que hizo cuando terminó de cursar la secundaria fue volar a Nueva York para ir en busca de la efervescencia rockera de fines de los setenta.
No ganó plata, pero no le fue mal. Tras iniciarse como corresponsal de la revista Expreso Imaginario, el mayor referente para los amantes del rock de aquella época, cubrió espectáculos para el desaparecido diario La Opinión y terminó trabajando como productor para un sello independiente de la Gran Manzana: su misión era ir a ver shows a los bares para rescatar nuevos talentos y llevarlos a los estudios de grabación.
En el despertar de la década de los ochenta, otra vez en Buenos Aires, profundizó su relación con el ambiente musical: colaboró como productor artístico en la grabación de bandas que apenas despuntaban, como Soda Stereo y Los Encargados, e inició su romance con el video filmando un clip para Los Violadores, en la desaparecida discoteca Palladium.
Así iban las cosas para Juan Cebrián -que tiene 40 años- cuando se le ocurrió que sería buena idea realizar programas unitarios para ofrecer en CableVisión, que por entonces daba sus primeros pasos.
La instancia siguiente fue proponerle a su dueño, Eduardo Eurnekian, un proyecto para crear un canal exclusivamente musical. Eran los años en que la MTV sorprendía al mundo, desde los Estados Unidos, con una nueva estética para la cultura joven de la década.
Eurnekian se tomó dos semanas para darle el sí, pero la alegría no fue completa porque el empresario televisivo lo derivó hacia el Canal 6 de ese cable, donde tuvo que compartir el aire con largas horas de programación deportiva. Pasaron cuatro meses hasta que Cebrián se decidió a pedir pista para él solo. "El fue muy generoso conmigo -recuerda-. Entendió mi deseo de desarrollar un canal propio, se ofreció a tomarme como proveedor de CableVisión y me adelantó 20.000 pesos a cuenta por dos meses de programación."
El que pega primero...
Así, Music 21 se convirtió en la primera señal de videoclips de la Argentina, anticipándose en cinco años al desembarco de MTV en América latina. Con los $ 20.000 recibidos y otros $ 30.000 de ahorros, Cebrián alquiló una pequeña vivienda en Belgrano donde montó una isla de edición, un estudio y una oficina administrativa.
"Al principio éramos solamente dos personas -dice el pionero de los videoclips-. Un operador y yo, que también conducía un programa en vivo los viernes por la noche."
En 12 años, Music 21 nunca interrumpió su crecimiento. Con una programación apoyada básicamente en la difusión de canciones en inglés, hoy llega a siete millones de hogares en 20 países de habla hispana, mediante un acuerdo de distribución con la compañía norteamericana Prime.
Su segundo gran acierto fue haber vislumbrado el boom de la música en castellano, antes de que Ricky Martin se coronara rey en el mundo anglosajón. Lo hizo en 1995 al crear Telemúsica, una señal dedicada a la difusión de artistas latinos.
Consolidado como empresario, hoy Cebrián es dueño de dos señales que tienen una valoración de mercado superior a los US$ 20 millones. Pero no es todo: también tiene intereses en el mercado discográfico, con dos sellos independientes de las multinacionales: TM Discos y M21. Yes dueño de dos portales de Internet en sociedad con Fibertel.
Su próxima meta es expandir la audiencia de sus señales:desde hace un año realiza pruebas de satélite con canales de New Jersey y Madrid, que serán sus vías de acceso al público de Europa y los Estados Unidos.





