La agencia de turismo de Aerolíneas que fue manejada por La Cámpora, sin balances y con pasajes más caros

Optar presentó sus últimos números en 2008; según una norma del gobierno kirchnerista, todos los funcionarios debían comprar sus pasajes áereos a través de esa empresa
Diego Cabot
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26 de marzo de 2016  • 13:12

En Optar todo es misterio. En el último balance se presentó en 2008 y apenas existen unos asientos contable que no se sabe bien qué reflejan. Se trata de la operadora mayorista de turismo que, junto a Austral, Jet Paq (cargas) y Aerohanding (servicios de rampas), conforman el Grupo Aerolíneas Argentinas. Creada hace 34 años, la sociedad es la encargada de vender paquetes turísticos y vuelos.

Bajo el imperio de La Cámpora y con Mariano Recalde como presidente, jamás se conoció un solo número de la empresa. No hay registro ni siquiera de los ingresos y egresos, de cuánto vendió y a quién. Al menos desde que la compañía se estatizó. "Estamos haciendo una fuerte auditoría. Aún no está terminada pero nos ha llamado la atención la falta de algunos datos básicos como lo que se vendió. Tampoco hay nada sobre las deudas que tienen los organismos oficiales con la empresa. La falta de balances de 2008 hace muy difícil saber con exactitud estos datos todavía", dijo una fuente de Aerolíneas Argentinas.

La cuestión podría no ser tan grave en el caso de que Optar tenga una operación marginal. Pero no debiera ser así, al menos en los hechos. Sucede que por Optar debieron haber pasado las contrataciones de todos los viajes de funcionarios de todo el país desde 2013 en adelante. Todo empezó mediante el decreto 1191 firmado el 17 de julio de 2012 por la entonces presidenta Cristina Kirchner. Allí se estableció que todos los funcionarios de la Administración Pública Nacional, las provincias, y todos los entes autárquicos deberían comprar sus boletos de avión en Aerolíneas Argentinas, Austral y Líneas Aéreas del Estado (LADE). Pocos meses después llegó la segunda decisión que le dio forma al negocio. Mediante una decisión administrativa, la Secretaría General de la Presidencia obligó a gran parte de la administración pública a contratar sus vuelos en la subsidiaria de la línea aérea. "La utilización de los servicios de Optar Sociedad Anónima deberá brindar sus servicios a las jurisdicciones y entidades del Sector Público Nacional", dice la norma. Aquella medida entró en vigencia el 21 de mayo de 2013. Desde entonces, todos los viajes oficiales debían haberse canalizados por Optar. No se sabe si eso sucedió o no, y en su caso, cuánto pagó el Estado a Optar por sus servicios.

Hasta enero, 96 reparticiones del Estado contrataban sus paquetes con Optar, entre las que se cuenta a todos los ministerios. Además, 10 provincias habían adherido al sistema. Según lo que surge de los registros societarios a los que La Nación accedió, el anterior directorio estaba compuesto por Mariano Recalde, Gustavo Simeonoff y Luis Ceriani, mientras que el actual lo componen Manuel Álvarez Trongé, Daniel Maggi y Pablo Miedziak.

Un sistema irregular

Desde entonces aquellos decretos, la mayorista aérea, que tiene 23 empleados y funciona en una oficina ubicada en Suipacha y Santa Fe, quedó en boca de todo el sector turístico. Las operadoras se quejaban de que el cliente "Estado" se había retirado del mercado. Sin embargo, no eran las únicas críticas que tenía el sistema. Con el monopolio de los clientes, la Optar de La Cámpora empezó a hacer de las suyas. Varias agencias gubernamentales se quejaban, incluso lo hicieron con la nueva administración, que la operadora estatal cobraba los pasajes más caros de lo que estaban publicados en los diarios o en Internet.

El sistema funcionaba así. Optar ponía a disposición de organismos públicos una plataforma de auto gestión. El comprador ingresaba con un sistema de claves que permitían la elección y emisión del pasaje. Sólo se podía elegir lo que estaba disponible en ese sitio. El servicio se cobraba, según consta en información de la empresa, como una comisión que era de 20 dólares para los vuelos de cabotaje, 30 para los limítrofes y 50 para los internacionales. Según pudo comprobar LA NACION, en 2013 se emitieron 52.122 tickets por un valor de 167 millones de pesos, mientras que en 2014, la cantidad de tickets ofrecidos fue de 202.100 por un valor de 753 millones de pesos. Durante los primeros nueve meses de 2015, la empresa tiene anotados 210.100 tickets vendidos por un total de 910 millones de pesos.

De acuerdo a este asiento, en 2013 se pagaron 160 millones de pesos por costo de pasajes emitidos mientras que el gasto comercial y administrativo fue de 1,7 millones. Al año siguiente esos números fueron 713 millones de pesos y 6,2 millones de gastos, y en 2015, 852 millones y 11,8 millones se fueron para costos varios.

Casualidad o no, un día después de que Mauricio Macri ganara el ballottage, 23 de noviembre de 2015, los asientes contables que se cerraron el 31 de diciembre de 2008 recién iniciaron el camino de aprobación en la Auditoría General de la Nación.

Fue la ex candidata a presidente Margarita Stolbizer una de las que pidió conocer los números de la compañía con un pedido de información pública. Se llevó una promesa de que finalmente, los estados contables se presentarán todos juntos cuando la Auditoría apruebe el de 2008.

En Aerolíneas reconocen que una de las críticas más grandes que tiene el sistema son los precios a los que comercializa los vuelos. La idea que tienen en mente es optimizar la gestión operativa y utilizar la estructura central del grupo Aerolíneas, para evitar duplicar tareas. Además, trabajan en aplicar acuerdos con tarifas corporativas a entes del gobierno con descuentos que van desde 3 al 9% y negocian descuentos con otros carriers para que los precios de Optar sean más atractivos. Cerca de la CEO Isela Costantini trabajan también para promocionar la adopción de la herramienta on line con descuentos para los que operen mediante esa plataforma. Finalmente, empresaria al fin, nadie quiere perder el negocio.

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