La Anónima prevé abrir 10 sucursales en 2004
La facturación llegaría este año a los 1000 millones de pesos
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La combinación de devaluación y auge del turismo permitió que La Anónima se beneficiara. Mientras que la mayoría de sus competidores todavía es muy cauta a la hora de retomar planes de expansión, la empresa patagónica inauguró el mes pasado cuatro sucursales en el sur del país y anunció un agresivo plan de expansión para 2004, que incluye por lo menos una decena de aperturas más.
"La Patagonia es la región que está saliendo más rápido de la crisis por la conjunción de distintos factores, como la devaluación que tornó mucho más competitivos los precios y el crecimiento del turismo, a los que suma a la buena marcha de otros negocios como el petróleo y la pesca. En nuestro caso, la proyección para este año es de un crecimiento del 20% en las ventas, hasta alcanzar $ 1000 millones, y lo bueno es que el incremento es totalmente genuino, ya que los aumentos de precios fueron menores", expresó Federico Braun, presidente de Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia.
Con la apertura de un supermercado en Santa Rosa, en La Pampa, La Anónima pasó a contar con 100 sucursales; el objetivo es concretar otras cinco durante el próximo año.
Envase chico
Los supermercados de la empresa son relativamente chicos -cada sucursal cuenta en promedio con 600 m2 de salón de ventas- y están pensados para ciudades pequeñas y medianas, principalmente en el sur, donde la cadena es líder y sólo enfrenta una competencia muy reducida de Norte y Jumbo. Sin embargo, en esta nueva etapa, Braun no descarta una incursión en alguna provincia del centro del país. "Ya contamos con un supermercado en la ciudad santafecina de Venado Tuerto, y creemos que nuestro formato de locales se puede adaptar perfectamente a cualquier ciudad pequeña o mediana del interior", dijo.
En los planes también figura Buenos Aires, aunque en el grupo descartan de plano abrir un supermercado de su cadena principal en la plaza porteña. Para ingresar en la Capital Federal, la firma puso en marcha un formato de pequeñas tiendas con la marca Best. En noviembre pasado, Best sumó dos sucursales, con lo que pasó a contar con 14 puntos de venta, y la idea es tener una red de 20 filiales a fines de 2004. "Con Best no queremos competir con los hard-discount, como Día o Eki, sino que apuntamos a un público de clase media posicionándonos en barrios de buen poder adquisitivo, como Belgrano, Núñez y Recoleta", añadió.
La inversión por cada nueva sucursal de la cadena es relativamente pequeña -no supera los $ 200.000, ya que trabajan con locales alquilados- y la facturación por punto de venta ronda entre $ 100.000 y 200.000 mensuales.






