La economía de los campeones
Tigre y Arsenal definieron el torneo de fútbol; sus localidades apuestan al desarrollo de parques industriales con millonarias inversiones
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Diez triunfos, cinco empates, tres derrotas, 14 goles a favor y una final inesperada. Fuera de las canchas, Arsenal y Tigre tienen más en común que la idéntica campaña que hicieron en el torneo de fútbol. La economía en las localidades donde nacieron, Sarandí (en Avellaneda) y Tigre (en el partido del mismo nombre) está basada en la industria y apunta al desarrollo de parques industriales para generar inversión.
Con intendentes de la línea kirchnerista, los partidos ven en sus ubicaciones geográficas una fortaleza. Tigre quiere ser el balcón para la industria en el Norte y Sarandí recuperar sus inicios industriales como punto estratégico en el Sur.
En los últimos cuatros años, según datos de la municipalidad, en el partido de Tigre se invirtieron US$ 2500 millones de dólares y el año pasado lideró el ranking de atracción de inversiones de la provincia.
La expansión económica del partido, indica Eduardo Fernández, subsecretario de Empleo y Producción, vino de la mano de la instalación de Volkswagen y Ford, que dio origen a empresas de fabricación de autopartes y a parques logísticos.
Volkswagen, informaron en la empresa, produce 125.000 autos por año (los modelos Amarok y Sudan) en su planta de Pacheco y, para este año, planea una inversión de unos US$ 211 millones, de los cuales el 80% se destina a esa planta. Por su parte, Ford invirtió US$ 221millones en 2010 para modernizar su planta de Pacheco, a los que sumó US$ 21 millones en 2011 para construir una nueva planta de motores para su nueva pick up Ford Ranger.
"Hay 11.000 cuentas tributarias de comercio (de éstas, 1000 son industrias) que facturan US$ 1000 millones al mes por venta interna y exportación", indica Fernández. A esto se suma que 8 millones de metros cuadrados están volcados a la actividad comercial e industrial y que generan 150.000 empleos.
"La seguridad es un factor determinante que hace que tanto las industrias como la población busquen asentarse en Tigre", destaca Eduardo Regondi, presidente de la Unión Empresaria de Tigre. De ahí la presencia de al menos 10 parques logísticos y el crecimiento inmobiliario (el 36% de su territorio está ocupado por barrios cerrados).
Una de las grandes inversiones es de la compañía Andreani, que destinará US$ 400 millones para la construcción de su plataforma logística Norlog. Plaza Logística destinó unos $ 60 millones a ampliar su planta y construir un centro de distribución para Alpargatas en Pacheco. "Tigre tiene los mayores balcones a la Panamericana, acceso a las ciudades del interior y del Mercosur. Eso desde el punto de vista logístico es fundamental", opina su gerente, Eduardo Bastitta.
Terrenos más baratos
El repunte, agrega Regondi, tiene que ver con el costo de la tierra, que es un 40% menor que en Capital Federal. El metro cuadrado de terreno fluctúa entre los US$ 100 y US$ 200.
Otra de las bases del crecimiento fue el sector inmobiliario, con la punta de lanza que fue Nordelta. Con US$ 1500 millones invertidos desde el inicio del proyecto, Eduardo Costantini, gestor del máster plan, recuerda que escogieron Tigre por la localización, el tamaño y los accesos. Proyecta que en unos 20 años, cuando el proyecto esté completado, vivirán unas 80.000 personas, estarán trabajando 30.000 y se habrán invertido US$ 4000 millones. Allí el metro cuadrado de terreno para casas se ubica entre US$ 180 y US$ 500.
Al otro lado de Tigre, en el partido de Avellaneda, el movimiento industrial que lo caracterizó desde sus inicios busca repuntar con la construcción de un parque industrial en Villa Luján, en Sarandí.
Se trata de un predio de 32 hectáreas, en los que se invertirán no menos de US$ 50 millones, afirma Humberto Borsani, secretario de Producción de la municipalidad y quien participa en las reuniones con las industrias. La idea, por un lado, es evitar la mezcla de viviendas con industrias que se dan en otras zonas de Sarandí, y priorizar el desarrollo industrial más que los depósitos. "No somos el estacionamiento de la Capital Federal", dice.

Jorge Héctor Fernández, subsecretario de Fiscalización y Política Ambiental, dice que la economía se basa en industria, en las curtiembres y la metalúrgica y que los ingresos por industrias representan el 33% de las entradas del municipio, cuyo presupuesto es de unos $ 600 millones.
La Unión Industrial de Avellaneda destaca dentro de la industria a la del cuero, lana, pieles; fábricas de instrumentos de seguridad industrial, industrias plásticas y derivados, madereras y alimenticias. Además, Kraft abrió un depósito en la zona.
Aparte de este nuevo parque industrial, en Sarandí hay unas 15 cuadras, entre las calles Crisólogo Larralde, Belgrano, Suipacha y Madariaga, donde están las principales industrias. Unas 300 y 400, entre grandes y pymes, con una generación de 8000 puestos de empleo.
Allí el metro cuadrado de terreno en la zona industrial sin construir es de US$ 100 y $ 200 con galpones ya edificados. Pero pueden llegar incluso a US$ 400, según la inmobiliaria Ana Simeone, especialista en inmuebles corporativos, que entre sus ofertas tienen un galpón de US$ 400.000; hay otros que llegan a US$ 780.000 los 2.200 m2.
MÁS HOTELES Y VENTA DE AUTOMOTORES
Si hay una postal común en avenida Mitre, la principal arteria comercial de Sarandí, son los autos estacionados con el precio marcado en el parabrisas. Las casas de compra y venta de vehículos se multiplicaron en los últimos cinco años y le dieron un nuevo empuje económico a la zona.
Sus clientes vienen de la zona sur y optan por autos de $ 30.000 o menos, dice Jorge Escala, de Automoviles, en Mitre al 3600.
Las motos también se abren espacio en esa avenida. Zanella, cuya marca auspicia la camiseta de Arsenal, tiene un local esquinero en el que venden hasta 70 motos al mes (los precios van de $ 5800 a $ 20.000), cuenta Karen Arévalo, vendedora. En los locales se ofrece venta directa, permutas y créditos con los bancos o financieras.
Tigre también busca darle un nuevo dinamismo a su economía con la construcción de hoteles. La idea, cuenta Eduardo Fernández, subsecretario de Empleo y Producción de la municipalidad, es que el turismo no sea sólo de paso.
Aunque hay cabañas y spa en las islas y el hotel Intercontinental en Nordelta,hay carencia de hospedaje, dice, por eso han abierto la promoción a cadenas hoteleras o a hoteles corporativos.




