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Algo no salió bien

La increíble historia del fabuloso nadador soviético que al convertirse en héroe arruinó su carrera

Carlos Manzoni
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12 de agosto de 2019  • 00:53

El heroísmo terminó con la brillante carrera deportiva del "Pez dorado". Shavarsh Vlarimirovich Karapetyan tenía una extraordinaria capacidad como nadador, que le permitió convertirse en uno de los más grandes deportistas de la Unión Soviética, arrasando en campeonatos locales, europeos y mundiales, y pulverizando récords. Pero cuando tenía solo 23 años, protagonizó un rescate de película en un lago, sufrió lesiones muy graves y debió dejar de competir.

Karapetyan nació el 19 de mayo de 1953, en Kirovakan, una ciudad situada en lo que hoy es el norte de Armenia, pero que en aquel momento formaba parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), el bloque comunista que existió entre 1922 y 1991 y que, si bien estaba integrado por 15 repúblicas, tenía una fuerte centralización del poder en Moscú.

Como su ciudad natal, que luego fue rebautizada como Vanadzor, estaba a solo 40 kilómetros del lago Sevan, los habitantes del lugar en general y la familia de Shavarsh, en particular, se convirtieron en grandes aficionados al buceo. Así que desde muy chico él aprendió las técnicas de nado subacuático.

Cuando tenía 11 años, su familia se mudó a Erevan, la capital de Armenia, donde Shavarsh terminó sus ocho años de colegio primario y luego asistió a una escuela técnica de mecánica automotriz. Al mismo tiempo, cómo era un excelente nadador, empezó a volcarse al finswimming, una disciplina de nado subacuático con aletas originada en Europa del Este, en la década de 1960.

Shavarsh se obsesionó con este deporte, que en el Este de Europa, en toda la URSS y en China era muy popular y estaba al mismo nivel que la natación tradicional. Entrenaba horas y horas en aguas heladas, y no pasaría mucho tiempo para que ese esfuerzo tuviera sus frutos.

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En épocas en que la Unión Soviética estaba ávida de héroes deportivos (y de todo tipo, a decir verdad), Shavarsh empezó a escalar hasta lo más alto de su disciplina: fue campeón local 7 veces. No solo eso. Durante su explosiva carrera fue 13 veces campeón europeo y 17 veces campeón mundial. Pero hay algo más: mientras tanto, batió 11 récords mundiales.

Todos esos logros lo llevaron a ser nombrado Maestro de Honor de Deportes de la Unión Soviética. Mientras pulverizaba récords y rivales, el "Pez dorado", como se lo llamaba, también se hizo tiempo para servir en una base de las Fuerzas de la Defensa Aérea Soviética, en el distrito militar de Bakú (hoy, capital de Azerbaiyán), a orillas del mar Caspio.

Gagik Manucharyan, que hoy tiene 57 años, vivió en Erevan durante los años de gloria de Karapetyan y hasta entrenó en su mismo club, lo recuerda perfectamente. "Era un hombre muy tímido, al que no le gustaba mostrarse por todos lados; pero aún así y, a pesar de que no todos éramos fanáticos del finswiming, todos allá sabíamos que él siempre ganaba", dijo este armenio que vivió en su país hasta el 2000, año en que emigró a la Argentina.

A sus 23 años, Shavarsh se había convertido en un supercampeón, era uno de los grandes atletas de elite que la Unión Soviética usaba para su propaganda y tenía aún muchos años por delante para seguir acumulando triunfos. Estaba en su mejor momento. Tocando el Cielo con las manos. Pero... siempre hay un "pincelazo" que lo arruina todo.

El jueves 16 de septiembre de 1976, Shavarsh acababa de terminar su rutina de entrenamiento, que culminaba con un trote de 20 kilómetros alrededor del lago Erevan, cuando oyó el sonido de un choque y vio que un trolebús fuera de control se había caído al agua desde unos 25 metros. En el acto, se arrojó al lago, nadó hasta el lugar y, a pesar de las condiciones de visibilidad casi nula, debido al movimiento de sedimentos del fondo, rompió la ventana trasera con las piernas.

El rescate del trolebús caído al lago Erevan
El rescate del trolebús caído al lago Erevan

En una proeza sobrehumana, rescató 30 personas de las 92 que había en el vehículo (solo 20 de los rescatados sobrevivieron posteriormente), pero esa acción heroica cambió su vida para siempre: el efecto combinado de la hipotermia y las múltiples heridas que recibió al cortarse con los cristales del trolebús, lo dejó inconsciente durante 45 días. Además, la septicemia grave posterior, debido a la presencia de aguas negras en el lago, y las complicaciones pulmonares (neumonía bilateral) le impidieron continuar su carrera deportiva.

Se terminó así la historia deportiva del "Pez dorado", pero comenzó la del héroe. Aunque su hazaña se conoció recién seis años después, porque las autoridades soviéticas querían mantener en secreto que su sistema de transporte había fallado (aún a costa de tapar el heroísmo de uno de sus ciudadanos), Shavarsh finalmente fue colmado de honores.

Karapetyan ya convertido en héroe, con sus medallas
Karapetyan ya convertido en héroe, con sus medallas

Fue galardonado con la medalla "Por el rescate del ahogamiento", y la Orden de la Insignia de Honor. Su nombre se convirtió en un nombre familiar en la URSS el 12 de octubre de 1982, cuando Komsomólskaya Pravda publicó un artículo sobre su hazaña, titulado "La batalla submarina del campeón". Esta publicación reveló, al fin, que él era el salvador del lago Erevan, y en el término de pocos días recibió cerca de 60.000 cartas de agradecimiento.

Años más tarde, Karapetyan fue galardonado por su heroísmo con un premio "Fair Play", de la Unesco. Y algo más: un asteroide del cinturón principal, descubierto por el astrónomo ruso Nikolái Chernyj, fue bautizado "Shavarsh" en su honor. "Hasta el día de hoy, para toda Armenia él es un héroe", enfatiza Manucharyan.

* Si querés ver la columna en vivo, sintonizá los viernes a las 23 Lo que el día se llevó (martes a viernes), por LN+: 715 y 1715 de DirecTV, Cablevisión 19 Digital y analógico/ 618 HD y Flow, Telecentro 705 Digital, TDA 25.3, Telered 18 digital y servicio básico y Antina 6 digital.

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