
La industria textil tiene un nuevo polo en Luján
Cuatro empresas se sumarán a las 12 instaladas desde 2003
1 minuto de lectura'
En Jáuregui, cerca de Luján, donde hasta 1996 funcionó la Algodonera Flandria, se erige un polo industrial conformado por una docena de empresas textiles que crecieron gracias al proceso de sustitución de importaciones que sobrevino a la devaluación. La tintorería industrial Italcolore, inaugurada ayer, es una de ellas. Y en los próximos seis meses se instalarán otras cuatro compañías.
Según los directivos de Italcolore, la inversión en el proyecto fue de 5 millones de dólares, cifra que se suma a los más de 20 millones ya invertidos en el Parque Industrial Flandria. La compañía de capitales nacionales e italianos tiene capacidad para producir unas cien toneladas mensuales, aunque ahora trabaja al 60% de su capacidad.
En diciembre de 2001, cuando explotó la crisis institucional, Carlos Diforti, un empresario textil de San Martín, compró el predio que había pertenecido a la algodonera desde 1926 hasta su quiebra, diez años atrás. Pagó al contado: "Cuando vi que salían a remate el predio y la fábrica con la maquinaria, puse los ahorros de 40 años", contó.
Durante el acto de inauguración de Italcolore y del museo textil Algoselan Flandria, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, recordó que había visitado la planta en 2003 con el presidente Néstor Kirchner, cuando había sólo dos emprendimientos en marcha: "Vimos que la Argentina de siempre volvía a vivir, la Argentina industrial, la Argentina que planteaba un proceso contra el bestial endeudamiento que había vivido durante la década del 90, que es un paréntesis nefasto en el país", afirmó.
"Todavía tenemos un 50% de déficit en materia textil. El objetivo es que dentro de tres años dobleguemos ese déficit, que la Argentina sea exportadora neta de productos textiles", agregó De Vido. Las amenazas del Gobierno de abrir las barreras a los productos importados, formuladas hace menos de un mes con objeto de combatir la inflación, parecían ayer hechas en otro tiempo.
Protección y auge
La sustitución de importaciones afectó a la industria textil con más fuerza que a otros sectores: la producción del sector creció un 328% desde 2002, frente al 75,6% del promedio industrial. Pero si bien las exportaciones crecieron un 40% desde entonces, hasta US$ 259 millones, aún son superiores las importaciones, con 475 millones.
De Vido destacó que el país crece "casi 6 puntos por año en materia textil, pero, producto del desmantelamiento de que fue objeto durante la década del 90, está prácticamente arrancando desde las semillas".
El vicepresidente de Italcolore, Marco Meloni, graficó la importancia de la política sustitutiva para la industria. La importación desde China, dijo, "es la variable que nos permite trabajar más o menos".
El Parque Industrial creció al ritmo del sector. En tres años se radicaron 13 empresas, 12 de la rama textil y la fábrica de transformadores eléctricos Sudamericana. En el próximo semestre, anunció Diforti, se instalarán las textiles Pruskim Urano, Bioquem y Sercomatex. "La idea es trabajar entre todos, interrelacionarnos para bajar los costos e incrementar la productividad".
Esa labor en conjunto tendrá una prueba difícil cuando las altas temperaturas le tomen examen al sistema energético. "Estamos con más preguntas que respuestas, pero a las empresas que se incorporen no podemos decirles que no tenemos energía", dijo Diforti, y agregó que analizan comprar la energía necesaria para producir y piensan en soluciones a largo plazo, como la refacción de una antigua usina del predio.





