
La reingeniería en las empresas no debe ser un sinónimo de malestar
El CEO de la consultora norteamericana advierte que hay que pensar en los empleados.
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Los procesos de reingeniería de las empresas no necesariamente deben ser sinónimo de despidos y malestar entre los empleados. Esta es la opinión de Pete Smith, presidente y CEO de la consultora norteamericana Watson Wyatt Worldwide (WWW), que en su visita a la Argentina recibió a La Nación .
"La reingeniería ha hecho muchas cosas buenas para las empresas en términos de costos y mejoras de procesos. Pero, a su vez, ha dañado la relación entre el empleado y el empleador, ya que en muchos casos no se realizó pensando en los trabajadores. Tal vez si se los hubiera reconvertido los resultados podrían haber sido aún mejores", explicó el titular de WWW, firma que con sus 5000 asociados brinda servicios de consultoría a 19.000 clientes de todo el globo.
Estrategias de recursos humanos, esquemas de gestión por competencias, desarrollo de trabajos para el cambio cultural, diseño y efectividad organizacional, administración del cambio, compensaciones y beneficios, comunicación y liderazgo son algunos de los servicios de consultoría que WWW ofrece.
Según el entrevistado, la comunicación tiene un papel extremadamente importante en los procesos posreingeniería. En este escenario, el cliente cumple un papel muy importante:"Cada negocio debe ser construido para dar respuesta y satisfacción al cliente".
Para Smith, el empleado de fin de siglo debe ser una persona motivada, con habilidades y competencias muy asociadas a las áreas en las que tiene que trabajar y alineadas con las estrategias. También es importante poseer capacidades técnicas y ser flexibles.
En cuanto a la capacidad de flexibilidad de los empleados, Smith considera que, por un lado, los jóvenes de 20 y 30 años son naturalmente más propensos a los cambios. Aunque, por otro lado, los cambios que ocurrieron en la década pasada ayudaron a los trabajadores que rondan los 50 años a ser más flexibles también en sus trabajos. Cuando se lo consultó sobre si el dinero es el principal incentivo para un empleado, subrayó:"Creo que el dinero, si es manejado pobremente, es un mal incentivo; en cambio, si es manejado muy bien es muy valioso como incentivo. Si la gente siente que es bien recompensanda, efectivamente de acuerdo con su performance, se va a sentir muy bien".
-¿Con la globalización se acabaron las barreras culturales o en cada país debe realizarse una adaptación teniendo en cuenta la idiosincrasia de ese lugar?
-Es una mezcla. Las barreras culturales han caído con la Internet y las compañías multinacionales. Tenemos que hacer una mezcla entre consistencia global y respuesta local. En cada uno de los mercados encontramos características diferentes, por eso la forma en que a lo mejor se debe hacer la comunicación y cómo se deben manejar las cosas son diferentes de acuerdo con la cultura de cada lugar.






