
Las empresas con fines sociales también pueden ser rentables
Nuevas firmas apuntan a la solución de problemas de inserción en la comunidad, con modelos de negocios sustentables
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Un fin social también puede ser un negocio. En eso confían, incluso, muchos de los que dan sus primeros pasos en la empresa propia. Cada vez más, surgen emprendimientos que aportan soluciones a problemas sociales sin resignar la sustentabilidad del proyecto.
La tecnología, eje de la mayoría de las start ups locales, es el ámbito elegido para los desarrollos. Un sitio web para incluir en el trabajo a personas con discapacidad, una aplicación para oír mejor y una plataforma para contribuir a la rehabilitación de pacientes con distintas lesiones o enfermedades son algunos ejemplos de estas empresas nacientes.
Hace cerca de un año nació Incluyeme.com, un sitio web orientado a la inclusión laboral de personas con discapacidad física que funciona en la Argentina, Chile y, pronto, en Perú. La plataforma, inspirada en sitios similares de los Estados Unidos y Europa, es el punto de encuentro de empresas con candidatos que buscan acceder al mercado laboral. En este caso, los primeros son los que sostienen el negocio con el pago de membresías que los habilitan a publicar avisos en el sitio. "Detectamos que las empresas tienen la voluntad de incorporar personas con discapacidad, pero muchas veces les resulta difícil acceder a los candidatos que pueden cubrir los puestos disponibles", cuenta Natalia Ca, cofundadora de Incluyeme.com, junto con Pablo Veltri y Gabriel Marcolongo. Compañías del porte de Accenture, IBM, HP, DirecTV, Dietrich y Securitas, entre otras, adhirieron a la plataforma. Este último, por caso, cuenta con un programa de vigilancia inclusiva para el cual contrata personal en silla de ruedas para custodiar supermercados.
Poner en marcha el sitio demandó $ 200.000 de inversión, en parte de los socios, y el resto, premios de distintos concursos. Este año esperan facturar US$ 100.000. Pero pueden aspirar a más: "El desempleo afecta a más de un millón de personas con discapacidad en la Argentina", estiman los emprendedores.
uSound es otra idea basada en la integración social. Se define como una tecnología para la prevención e integración social de personas con problemas auditivos, que aprovecha las capacidades de procesamiento de los smartphones. Más sencillo: es una alternativa accesible a los audífonos. La diferencia, explica Ezequiel Escobar –uno de los seis integrantes del equipo de Newbrick–, es que el funcionamiento atado al celular evita la fabricación de un aparato específico. "Con unos auriculares estándar y su teléfono es suficiente, lo cual disminuye muchísimo los costos para el usuario, ya que un audífono digital tiene un costo de entre US$ 2000 y US$ 5000", precisa. Desde febrero, la app podrá descargarse en las tiendas de Android y Windows. Después de 15 días de uso, se cobrará un cargo anual de US$ 5,99. Además, intentarán vender licencias a fabricantes de smartphones. uSound, incubada por Wayra, espera alcanzar una base de 31.700 usuarios y US$ 190.000 el primer año.
ViperMed es creación de un joven uruguayo que, lesionado por jugar al fútbol, atravesó una larga rehabilitación. "Es una plataforma de telerehabilitación y teleeducación online que permite a los pacientes continuar los tratamientos en sus hogares y mantener el contacto a distancia con sus terapeutas. Cada uno posee un usuario y contraseña únicos para acceder a través de Internet a sus tratamientos individuales", describe Ignacio Oliveri, creador de la idea ya instalada en instituciones de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y España. La firma seleccionada por el MIT (Massachusetts Institute of Technology) por su potencial de impacto social, permite reducir traslados y costos, y digitaliza conocimiento transferible.





