
Las ventas de segunda mano, en pleno auge
La compra de cosas usadas, bien vista
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En la Argentina posdevaluación nada se tira y todo se recicla, o se vende como producto de segunda mano.
Como consecuencia de la crisis económica -agravada por el fin de la convertibilidad-, en los últimos meses surgieron nuevos negocios o se potenciaron algunos tradicionales, ligados a la compraventa de todo tipo de artículos y bienes usados: desde automóviles y teléfonos celulares a muebles de oficinas y repuestos de computadoras.
"Una franja cada vez mayor de la población sólo puede comprar cosas usadas. Además, las ventas se vieron impulsadas por un cambio de valores sociales. Ya nadie mira mal al que compra un artículo de segunda mano, e incluso para muchos está bien visto, porque es sinónimo de austeridad", explicó Guillermo Oliveto, director general de la consultora CCR.
Este año, una de las pocas cadenas que se dieron el lujo de abrir nuevos locales fue Cash Converters, la empresa de origen australiano que se dedica a la compraventa de todo tipo de productos usados, excepto ropa y muebles.
La firma abrió dos sucursales este año y planea sumar otras tres en los próximos seis meses. "La crisis juega en favor de nuestro negocio, que en el último año prácticamente duplicó sus ventas", reconoce Eduardo Averburj, director de Cash Converters Sudamérica, la firma dueña de la franquicia en la Argentina. La buena marcha de su actividad hizo que a la empresa ya le apareciera un competidor local, Mr. Cash -que inauguró su primera sucursal en Palermo-, aunque Averburj advierte que las perspectivas en el negocio no son tan alentadoras. "El mayor temor es que en el futuro empiecen a faltar productos para vender, especialmente en rubros en los que la importación era muy alta. El peligro es que la gente no quiera desprenderse de lo que tiene porque no hay reposición de artículos nuevos y no se produce la rotación", agregó.
El auge del usado también se está haciendo sentir en otros rubros:
- En las últimas semanas algunos clientes de la cadena de electrodomésticos Garbarino recibieron cartas de la empresa ofreciéndoles comprar teléfonos celulares en desuso. La movida forma parte de un acuerdo que cerró Garbarino con Movicom para recuperar aparatos, repararlos y revenderlos como "reciclados", con garantía y descuentos que oscilan entre el 30 y el 40 por ciento.
"En realidad, la venta de celulares usados existía desde hace tiempo, pero ahora tuvo un gran crecimiento debido al aumento de los precios. No es lo mismo ahorrarse un 40% en un celular que costaba $ 70 que en otro que ahora sale $ 200", explicó Fernando Maffi, de Garbarino.
Muebles de oficina
- La crisis también está impulsando el crecimiento de un mercado de muebles de oficina de segunda mano, en el que se abastecen no sólo las Pyme sino también algunas compañías medianas y grandes que necesitan recortar gastos. Una de las firmas que se animaron a probar suerte fue la tradicional casa Buró, que a principios de año creó una nueva filial, TopForLess, que se dedica al reacondicionamiento y posterior venta de muebles usados. "Ingresamos en este negocio para acompañar a algunos de nuestros clientes que no podían renovar su mobiliario. En una primera etapa, trabajamos en forma exclusiva con productos de nuestras marcas, pero ahora sumamos líneas de terceros", señaló Eduardo Fernández, gerente comercial de Buró.
- Mientras la venta de vehículos 0 km alcanzó su piso histórico, los autos usados están viviendo su "veranito", y en septiembre registraron una baja de apenas el 1% en relación con el mismo mes de 2001. "La diferencia se debe a que desde diciembre para acá el precio de los usados se ajustó un 60%, mientras que los 0 km subieron 100%", explicó Guillermo Dietrich, presidente de la Cámara del Comercio Automotor.
El empresario sostiene que el crecimiento del mercado del usado también se explica por la falta de financiación, que dificulta el acceso a los autos nuevos, y remarca que mucha gente que está en condiciones de comprar un 0 km se termina inclinando por un usado "joven" (modelos posteriores a 1997) por seguridad. "Hoy poner un auto nuevo en la calle es señal de que uno está en una situación más o menos próspera", advierte Dietrich.
- El fin del 1 a 1 también implicó un golpe para el mercado de las computadoras que, con contadísimas excepciones, trabajan con equipos, piezas y repuestos importados. Las dificultades para seguir abasteciéndose por esa vía provocaron el auge de negocios que se encargan de la venta de computadoras usadas o el reciclaje de piezas. "Tuvimos sentido de oportunidad, porque comenzamos con este negocio a fines del año pasado", señaló Sergio Lazarte, socio de La Casa del Usado, una de las tantas casas de compra, venta y canje de equipos usados. "Al principio, los pocos compradores que teníamos eran personas que necesitaban la computadora para trabajar, aunque en la segunda mitad del año creció mucho la demanda de chicos que utilizan la PC para los juegos y buscan placas o parlantes", agregó.
Tres caras de un fenómeno nuevo
La pérdida de ingresos que provocó la devaluación obligó a mucha gente a volcarse a la compra y venta de artículos usados. "El producto usado pasó a ser para una franja cada vez mayor de la población la única posibilidad de seguir consumiendo, y las ventas también se vieron impulsadas por un cambio de valores sociales", explicó Guillermo Oliveto, director general de la consultora CCR.




