
Los diez mayores bancos son cada vez más grandes
Un estudio sostiene que mientras esas entidades concentran más del 65% de los depósitos, otras 30 pequeñas y medianas pierden fondos y pueden cambiar de manos; no todos creen eso
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La concentración de depósitos en las entidades más fuertes del sistema continuará durante los próximos meses y es probable que antes del 2000 desaparezcan del mercado entre 20 y 30 bancos más.
El pronóstico se desprende de un estudio realizado por la Fundación Capital, que alerta sobre el inicio de una nueva depuración del sistema, iniciado en el segundo semestre de este año, como consecuencia de la crisis financiera mundial.
El contundente juicio, sin embargo, no coincide con el del subsecretario de Financiamiento, Miguel Kiguel, y con el del ex titular del Ministerio de Economía Domingo Cavallo también consultados por La Nación . Entre octubre de 1997 y junio de este año, unas 40 entidades pequeñas y medianas ya fueron afectadas por una importante corrida, y la mitad de ellas presenta un fuerte deterioro en su rentabilidad. En su mayoría se trata de bancos privados de capital nacional, pero también se encontrarían próximas a la insolvencia algunas entidades cooperativas y otras oficiales, de pequeña estructura, pertenecientes a provincias o municipios.
Según el informe de la entidad que conforman, entre otros, los economistas Martín Redrado, Hernán Lacunza, Carlos Pérez y Jorge Donadio, se encuentran comprometidos un cinco por ciento del total de los fondos del sistema bancario argentino, el equivalente a unos US$ 3500 millones.
No obstante, ninguna de las entidades que integran este grupo de riesgo tiene una posición gravitante dentro del sistema.
El más importante de todos los que se encuentran en la cuerda floja era el Mayo, que acaba de caer. Mientras que éste contaba con depósitos por más de US$ 700 millones, el resto, en promedio, no supera los US$ 120 millones.
En todos estos casos, el alto nivel de riesgo crediticio de las entidades compromete un porcentaje muy elevado de su patrimonio neto.
Pero existirían otros factores derivados de la crisis de los mercados, que explicarían el debilitamiento de los bancos pequeños y medianos. Algunos de ellos son el amesetamiento en el crecimiento de los depósitos, la fuerte suba de las tasas de interés que perjudica la capacidad de repago de muchas empresasy la interrupción del financiamiento en la plaza internacional.
Ajuste con antecedentes
La reestructuración del sistema financiero argentino, para la Fundación Capital, mostró en los últimos tres años dos tipos diferentes de ajuste.
El primero, de tipo "defensivo", con caída de depósitos, cierres, fusiones y privatizaciones de bancos públicos provinciales, fue la consecuencia posterior al efecto tequila, desde el final de 1994 hasta mediados de 1996. Durante esos meses cayeron 50 entidades, todas pequeñas y medianas.
El segundo, de tipo "ofensivo", tuvo un signo positivo, y se desarrolló durante 1997, con los bancos de primera línea como actores principales, en una puja por reforzar su posición dominante. Es el período en el que se produjo la ola de compras y fusiones de entidades con capital extranjero.
El ajuste que se viene podría reducir de 130 a 100 las entidades en actividad.
Otras voces
Miguel Bein, consultor privado y ex secretario de la Pequeña y Mediana Industria, también considera que "la tendencia a la concentración es una realidad argentina, porque el tamaño de nuestro mercado no justifica la presencia de 120 bancos".
Aunque no comparte el diagnóstico sobre el cierre probable de otras 30 entidades, el economista asegura que la crisis genera en los ahorristas aversión al riesgo y corridas hacia los bancos de primera línea: "La diferencia en esta etapa es que el corrimiento de los depósitos se produce dentro del país, sin fugas al extranjero como en los meses del tequila".
El radical Jesús Rodríguez es otro de los que piensan que la concentración seguirá una línea ascendente, a causa de "la extraordinaria fragilidad de la superintendencia del Banco Central. Y si a esto se agregan los intentos del Gobierno por privatizar el Banco Nación, el panorama que se presenta no es para nada alentador".
En su opinión, "la concentración es alentada e inducida por los grandes bancos, con la complacencia de la autoridad monetaria". El ex ministro Domingo Cavallo, por el contrario, sostiene que "no existen razones para que se produzcan caídas de nuevos bancos" e indica que la caída del Mayo se produjo por "fallas en los mecanismos de seguridad del Banco Central, lo que no quiere decir que haya lugar para otros casos". En la misma frecuencia, el subsecretario de Financiamiento, Miguel Kiguel, pregona que, aun con casos aislados, el sistema bancario en su conjunto está sano: "En Estados Unidos desaparecen por año entre 100 y 150 bancos; pero que quiebren no es algo inusual, pues hay otras empresas que también quiebran. Ya no hay riesgo sistemático como el que se vivió durante el tequila".





