
Los megalocales profundizan la tendencia de vender a lo grande
Rodó amplía su estrategia comercial y, además de su tradicional presencia en Boedo, inaugurará una sucursal en el Abasto Shopping
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La casa de electrodomésticos Rodó, que desde hace cincuenta años ofrece sus productos en Boedo, redobla su apuesta en el mercado con la inauguración de nuevos megalocales con capacidad para albergar cerca de 2000 modelos y 300 marcas.
Al HiperRodó inaugurado en mayo último -un local de 2000 metros cuadrados que demandó una inversión de 7.900.000 pesos-, se sumará el que abrirá el 9 del actual en el Abasto Shopping y por el que desembolsará cerca de 4,5 millones de dólares.
Además, estarían muy avanzadas las negociaciones para lograr la apertura de un local en San Isidro durante el año próximo: "Cada inauguración será en la modalidad de híper. La gente necesita contar con una gran variedad de modelos, y ése es nuestro fuerte", indicó Rodolfo Cuiña (h.), presidente de la firma.
Rodó Hogar facturó 71,5 millones de pesos durante 1997, producto de 200.000 operaciones de venta. En los últimos dos años incrementó sus ventas en un diez por ciento: "Este año esperamos facturar un 50 por ciento más", agregó Rodolfo Cuiña (h.), que tiene 43 años y trabaja en la empresa desde los quince.
"Nos distinguimos por el precio y la variedad. Tenemos los precios más bajos del mercado y el mayor surtido."
Empresa familiar
Rodó es una empresa familiar creada por Rodolfo Cuiña en 1948. El nombre de la empresa se debe a que su fundador, el hijo, el nieto (actual presidente) y su bisnieto llevan el mismo nombre, y "quedó por el apócope".
Al principio era Casa Rodó, una sociedad en comandita por acciones; "después todo el mundo hablaba de Rodó y un día, hace ya 20 años, vino la idea de dejar como nombre sólo Rodó".
La familia Cuiña vivió durante muchos años "a la vuelta" del primer local de Boedo, donde ahora se erige una playa de estacionamiento para los clientes de la firma. Tradicionalmente, Rodó atendió en un solo local, situado en Boedo 1073, a pocos metros de la tanguera esquina de San Juan y Boedo.
Sin embargo, desde este año la firma registra un cambio en su estrategia comercial, definida por la apertura de megasucursales.
"Nunca tuvimos otra sucursal porque la idea no era crecer, ya que considerábamos que abrir pequeños locales no tenía sentido. Hoy la variedad de marcas y modelos es tan grande que si se abre una pequeña sucursal, como los negocios de los shoppings, no se le puede prestar al cliente el servicio que necesita", explicó el presidente de la empresa.
Cuiña destacó que los negocios que más heladeras tienen, ofrecen a sus clientes sólo 22 productos, mientras que "nosotros tenemos el concepto de un híper de electrodomésticos, para ofrecerle a cada cliente una solución a su medida. La gente necesita variedad para poder satisfacer su necesidades.
"Para llegar al local había que viajar 15 minutos más que a otros comercios, pero la variedad de productos hacían que valiera la pena el viaje."
Según explicó el entrevistado, el emprendimiento de Abasto surge de una vieja amistad de Rodolfo Cuiña con Diego Mazzer, directivo de IRSA, "que siempre me invitaba a participar en el Abasto y me ganó por cansancio". El HiperRodó abarcará seis locales del Abasto y tendrá 35 metros de frente.
Otra alternativa comercial para el futuro que planea la familia Cuiña es transformar el primer local de Boedo 1073, situado frente al flamante HiperRodó y "que se convierta en Rodó Computación, con venta de máquinas y el dictado de cursos, en vez de tener dos negocios enfrentados".
Cuentas claras
Mientras que la crisis económica desatada en octubre de 1997 en el sudeste asiático obligó a muchas empresas a dar marcha atrás sus proyectos de expansión, Rodó parece ir contra la corriente.
"Rodó hizo todo al revés en comparación con los competidores. Cuando ellos se expandían, nosotros nos quedamos tranquilos en la nuestra. Ahora que todos están cautos, nosotros nos expandimos. Cuando hay crisis económica y la gente tiene que empezar a achicarse, si uno crece, la porción que le va a quedar en el achique es mayor", explica.
Según su presidente, las cuentas de la firma son "sanísimas", sus inversiones son autofinanciadas y no tiene como política pedir créditos a los bancos:"Las nuevas inversiones no causaron deudas. La empresa es totalmente solvente". Unos años atrás la firma fue allanada por los "Intocables" de la DGI, por la sospecha de contrabando, pero la causa no prosperó.
A su vez, Cuiña expresó: "No podemos decir que sentimos un impacto en la venta por la crisis ya que con la apertura del HiperRodó aumentaron las ventas. El Día de la Madre vendimos un 30 por ciento más que el año pasado".
En cuanto a la política comercial, Rodó no se caracteriza por los créditos personales, por lo que sus ventas son al contado o con tarjetas de crédito:"No somos grandes dadores de créditos personales. Acá la gente compra en efectivo o con tarjeta de crédito. Nuestra ventas son 50 por ciento en tarjetas y 50 por ciento en efectivo. Esto se debe a la historia de los viejos clientes, que están acostumbrados a venir con la plata en el bolsilllo."






