Medir con relación al producto bruto interno, ¿tiene sentido?

Juan Carlos de Pablo
Crédito: Mauro V. Rizzi
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9 de febrero de 2020  

Preguntas a Gregory King, economista (1648-1712). Nació en Lichfield, Inglaterra. Su padre era agrimensor y jardinero paisajista. Topógrafo, agrimensor, diseñador de mapas y grabados, genealogista, archivero del Colegio de Armas y heraldo de Lancaster.

Quien dice que en 2019 el gasto público de la Argentina fue de tantos trillones de pesos, habla para que no lo entiendan; por eso quien quiere trasmitir alguna idea compara el número absoluto con el PBI del mismo año. También suelen expresarse como proporción del PBI las exportaciones, el ahorro y la inversión, así como los depósitos, la base monetaria y la deuda pública. ¿Tiene esto algún sentido, más allá facilitar la comunicación?

Al respecto consulté al inglés Gregory King (1648-1712), topógrafo, agrimensor, diseñador de mapas y grabados, genealogista, archivero del Colegio de Armas y heraldo de Lancaster. Al decir de Phillips Mary Deane, se lo podría denominar el padre de la contabilidad nacional, porque se preocupó por encontrar la medida exacta y verdadera de las dimensiones de la economía nacional, tanto como le permitieron los limitadísimos materiales estadísticos con los que contaba.

Sus estimaciones tenían consistencia interna. Fue completamente honrado en cuanto a las limitaciones de su material, y asombrosamente metódico en su utilización. Comparó las estimaciones referidas a su país, con las que conjeturó sobre Francia y Holanda. Extendió y corrigió las mediciones realizadas por William Petty.

-¿Qué lo impulsó a realizar las referidas mediciones?

-Elaborar las estadísticas necesarias para establecer bases imponibles, para lo cual tuve que incursionar en demografía, en una época en que el tamaño y la tendencia de la población eran una cuestión de interés político y de mucha especulación.

-Los impuestos son mucho más viejos que usted.

-Así es, sin ir más lejos, uno de los cuatro evangelistas los recaudaba. Algo que a lo largo del tiempo mejoró fue la determinación de las bases imponibles, es decir, aquellas variables sobre las cuales se recaudan los impuestos. Hace algunos siglos, como indicador de riqueza a los fines impositivos se utilizaba la cantidad y el tamaño de las ventanas de las casas. ¿Consecuencia? Se comenzaron a construir casas grandes con pocas y pequeñas ventanas. Lindo ejemplo de elusión impositiva.

-El PBI es un número lleno de limitaciones, no obstante lo cual se lo utiliza muchísimo.

-Paul Anthony Samuelson afirmó que, si en referencia a la economía de un país le pudieran dar un solo dato, a su elección, entonces preguntaría por el PBI por habitante. El indicador se hizo tan famoso que cuando alguien pregunta ¿cómo anda una economía?, en la enorme mayoría de los casos se responde en base a la variación del PBI.

-¿Desde cuándo es un indicador tan popular?

-Básicamente, desde la década de 1930, cuando la recesión fue tan generalizada, profunda y duradera, que obligó a los gobiernos de turno de todos los países, a ocuparse del nivel de actividad. Desde el punto de vista metodológico, el mérito pertenece a John Maynard Keynes, Simon Smith Kuznets fue pionero en las estimaciones y John Richard Nicholas Stone planteó las cuentas nacionales como sistema. Estos dos últimos merecieron el premio Nobel en economía.

-Pensando en las limitaciones, algunos intentan medir la felicidad.

-Como todo indicador macroeconómico, el cálculo del PBI plantea problemas conceptuales y de estimación. A pesar de lo cual les digo a mis colegas que midan lo que quieran, pero que por favor complementen los cálculos de las cuentas nacionales con otros, no que los sustituyan. Recuerdo que Arthur Melvin Okun inventó el "índice de miserabilidad", que surge de sumar la tasa de inflación y la de desempleo, restándole la variación del PBI.

-Ya que habla de cuentas nacionales, ¿cuál es la diferencia entre la del producto, la del ingreso y la del gasto?

-Miran la misma realidad desde perspectivas diferentes. Los totales son iguales, salvo en el caso de desequilibrio comercial. Le prestan atención a la perspectiva del producto quienes están interesados en analizar el origen sectorial de la actividad económica; la del ingreso, quienes se ocupan de su distribución; y la del gasto, quienes están pensando en el destino de los bienes.

-Producto, ingreso y gasto aparecen con adjetivos. Por ejemplo, PBI.

-En cualquiera de los casos hay que diferenciar los valores bruto y neto, e interno y nacional. Por ejemplo: la diferencia entre el PBI y el PNI tiene que ver con el hecho de que los equipos se desgastan y hay que reponerlos. Le ejemplifico la diferencia entre PBI y PBN con el caso de Juan Martín del Potro. Cuando gana el abierto de Cartagena, el premio no integra el producto interno de la Argentina, porque fue generado fuera de sus fronteras, pero sí el producto nacional.

-Pues bien, ¿qué le parece relacionar los valores de las variaciones como proporción del PBI?

-Separemos el dato estadístico de su interpretación. No tengo ningún problema con que el valor de cualquier variable se relacione con el PBI. Solo hay que puntualizar que, siendo el PBI un número grande, la mayoría de los cocientes son chicos (la "fortuna" que gana Lionel Messi es insignificante, en términos del PBI). Por eso, es una barbaridad que alguien diga que determinada medida "solo equivale a 1% del PBI".

-¿Por qué diferenció la estimación de la interpretación?

-Porque son cosas distintas. El PBI es un flujo; es decir, se mide con referencia a un período. El cociente entre dos flujos, como la relación exportaciones/PBI, no plantea problemas; mientras que el cociente entre un stock y un flujo, en principio, sí. Por ejemplo, estadísticamente puedo calcular el stock de depósitos a determinada fecha con el PBI de un año o de un trimestre, encontrando que el segundo número equivale a cuatro veces el primero.

-Deme un ejemplo de interpretación correcta.

-El de la tasa de ahorro e inversión. No hay que ser un fanático del modelo de crecimiento planteado por Harrod y Domar, a diferencia del planteado por Solow y Swan, para saber que la tasa de crecimiento de un país depende, entre otras cosas, de la proporción del PBI que se dedica a la inversión. A propósito: en la Argentina esa tasa está peligrosamente cerca de lo que se necesita para reponer el capital, lo cual sugiere que la tasa de inversión neta de reposición es nula. Y en estas condiciones es difícil pensar en un crecimiento del PBI, más allá de la coyuntura.

-Ahora deme un ejemplo de interpretación incorrecta.

-No tengo problemas con que se calcule la relación deuda externa/PBI, pero este número no sirve para sugerir la capacidad de pago por parte del deudor. Desde el punto de vista decisorio, tiene mucho más sentido comparar los servicios de la deuda externa con el superávit comercial y el superávit fiscal, como planteó la célebre controversia entre Jan Tinbergen y Keynes sobre cómo analizar el impacto de las reparaciones de guerra, determinadas en el Tratado de Versalles, al finalizar la Primera Guerra Mundial.

-Don Gregory, muchas gracias.

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